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Asma

Estrategias alimenticias apuntadas

Vitamina D

La vitamina D desempeña un papel crucial en la regulación de una amplia gama de procesos inmunes y de reacciones antiinflamatorias implicados en asma. Las pruebas del laboratorio de varios modelos animales del asma alérgico sugieren que la vitamina D pueda desempeñar un papel en la inversión del remodelado de la vía aérea o de la inflamación de la vía aérea en el pulmón asmático (Taher 2008; Damera 2009). Las pruebas también sugieren que la vitamina D pueda proteger contra las exacerbaciones del asma (Majak 2011). Los estudios entre pacientes del asma encontraron que los niveles de sangre bajos o deficientes de la vitamina D fueron asociados a varios indicadores del asma (Chinellato 2011; Sutherland 2010; El chamuscarse 2010).

Los estudios de observación han mostrado que las mujeres embarazadas con tomas más altas de la vitamina D tenían niños con riesgos más bajos de jadear y el asma comparó a las mujeres con tomas más bajas de la vitamina prenatal D (Devereux 2007; Erkkola 2009; Miyake 2010a). También, un estudio longitudinal en niños con suave para moderar asma persistente mostró que los niveles bajos de la vitamina D fueron asociados a un riesgo más alto de las exacerbaciones severas del asma durante un período de cuatro años (Brehm 2010). Otro estudio encontró que los niños que tienen niveles bajos de la vitamina D a la edad de 6 años son más probables tener asma a la edad de 14 años comparado a los niños con niveles más altos de la vitamina D (Hollams 2011).

Para establecer causalidad, los estudios de la intervención registradoes con los institutos de la salud nacionales (clinicaltrials.gov) están en curso evaluar la capacidad de la vitamina D de prevenir o de reducir el riesgo de asma. Dos seleccionaron al azar ensayos clínicos controlados están en curso determinar si la suplementación maternal de la vitamina D puede prevenir el asma de la niñez (NCT00920621; NCT00856947). Un ensayo clínico en adolescentes y adultos con asma probará si la suplementación de la vitamina D afecta a la época de la primera infección respiratoria superior o de la exacerbación severa (NCT00978315). Otro ensayo clínico en adultos probará el efecto de añadir la vitamina D a las medicaciones del regulador de la bajo-dosis para prevenir los síntomas y los ataques (NCT01248065) del asma.

Vitamina E

Varios estudios han sugerido que la consumo de los antioxidantes tales como vitaminas C, E, flavonoides, y selenio, entre otros reduce la broncoconstricción asociada a asma.

La vitamina E es un nombre colectivo para un grupo de cuatro tocoferoles y de cuatro tocotrienols, que poseen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Los estudios han mostrado que la vitamina E previene el lanzamiento de cytokines inflamatorios, e inhiben específicamente la expresión génica de IL-4 (Li-Weber 2002).

Los estudios han mostrado que los pacientes del asma con tomas más altas de la vitamina E tenían predominio más bajo de jadear, de la tos y de la falta de aire comparados a ésos con tomas más bajas (Litonjua 2012). Algo estudia también informe que la toma maternal baja de la vitamina E está asociada a un riesgo creciente de jadear en niños y niños

(Miyake 2010b; Litonjua 2006), función pulmonar reducida y riesgo creciente de asma en niños 5 años (Devereux 2006). Mientras que un comentario formal de estudios confirmó el efecto protector de la toma maternal de la vitamina E sobre jadear (Nurmatov 2011), otro no encontró las pruebas de una asociación entre la ingestión dietética de la vitamina E y el riesgo de asma (Gao 2008).

Vitamina C

Los estudios sobre la base de la población y experimentales proporcionan las pruebas para el vínculo entre los niveles bajos de la vitamina C y el asma. Un modelo animal ha mostrado que el complemento con vitamina C de la alto-dosis a la hora del desafío de la alergia disminuyó hiperreactividad de la vía aérea y bajó el número de células inflamatorias (Jeong 2010).

Un ensayo controlado seleccionado al azar demostró el papel de antioxidantes en asma. Los niños con asma persistente que fueron complementados con los ácidos grasos omega-3, vitamina C, o el cinc experimentado mejoraron la función pulmonar. Cuando los niños recibieron los tres alimentos su función pulmonar mejorada en mayor medida aún que hizo con los alimentos individuales (Biltagi 2009). Otro ensayo clínico de ocho temas asmáticos encontró que ésos 1.500 dados magnesio del diario de la vitamina C por dos semanas experimentadas perceptiblemente mejoraron las cuentas del síntoma del asma comparadas a los temas que recibían el placebo (Tecklenburg 2007).

Ácidos grasos poliinsaturados

Los dos grupos principales de ácidos grasos poliinsaturados (PUFAs) incluyen omega-3 y omega-6. Las fuentes típicas de los ácidos grasos omega-3 incluyen el aceite de pescado, verduras verdes frondosas, nueces, y las linazas. Las fuentes primarias de la comida de los ácidos grasos omega-6 incluyen los aceites vegetales como los aceites del maíz y de girasol, y las nueces.

La dieta occidental ha considerado una disminución del consumo de comidas ricas en los ácidos grasos antiinflamatorios omega-3 y un aumento en los ácidos grasos favorable-inflamatorios omega-6, una tendencia que pudo haber contribuido a una subida del asma y de las enfermedades alérgicas (negro 1997). Los estudios de observación divulgan que una toma más alta del aceite de pescado se puede asociar a más poco arriesgado del asma (Laerum 2007; Miyamoto 2007), mientras que una toma más alta de la margarina fue asociada al asma (Nagel 2005). Los estudios de la intervención también divulgaron una ventaja potencial para el uso de los suplementos del aceite de pescado y del ácido graso omega-3 para el asma (Mickleborough 2006; Schubert 2009).

Probiotics

Las pruebas sugieren que suplementación con las bacterias beneficiosas – probiotics – pueda modular los componentes de la inmunorespuesta y de los procesos inflamatorios (Feleszko 2007; Lomax 2009). Por lo tanto, como el asma y la alergia se atan intrínseco a la inflamación, los científicos han estado interesados en estudiar los efectos del probiotics en gente con asma u otras enfermedades alérgicas.

Probiotics ha mostrado confiablemente los efectos positivos en rinitis alérgica – una condición con la inflamación alérgica, similar al asma. Sin embargo, un papel terapéutico claro del probiotics en adultos con asma necesita ser aclarado más a fondo (Vliagoftis 2008). Aunque, el probiotics se haya mostrado para ser eficaz entre niños con el asma (Chen 2010).

Selenio

Los estudios han mostrado que la gente con asma crónico o severo puede sufrir de una deficiencia del selenio (Qujeq 2003; Allam 2004; Rubin 2004). Varios estudios han examinado el uso de la suplementación del selenio en asma. Un estudio encontró una disminución del uso del corticosteroide cuando complementaron a los pacientes con el magnetocardiograma 200 diariamente (Gazdik 2002), mientras que otro estudio encontró la mejora clínica significativa con el magnetocardiograma 100 diaria (Allam 2004). Un estudio 2007 del selenio 26 deficiente, los pacientes asmáticos reveló mejoras en medidas asma-relacionadas de la calidad de vida y de la función pulmonar cuando la deficiencia fue corregida con el magnetocardiograma 200 del selenio diariamente por 16 semanas (Voicekovska 2007). Otro estudio controlado seleccionado al azar reveló mejoras en calidad de vida sin cambio en las medidas objetivas de la función pulmonar (Shaheen 2007).

Cinc

Los estudios grandes encontraron que tomas maternales más altas del cinc durante embarazo pueden proteger contra jadear y asma (Litonjua 2006 de la niñez; Devereux 2006). Otro estudio demostró que los niveles bajos del cinc en el esputo fueron asociados a más episodios de jadear, asma severo y disminuyó la función pulmonar (Jayaram 2011). También, un estudio encontró que los ratones alérgicos expusieron al alergénico de la cucaracha y complementado con cinc tenía cytokines perceptiblemente más bajos en sus vías aéreas, niveles más bajos de IgE de la sangre, y híper-sensibilidad disminuida de la vía aérea (Morgan 2011).

Magnesio

Los estudios de laboratorio indican que el magnesio puede relajar los músculos lisos bronquiales. (Gourgoulianis 2001).

En un ensayo seleccionado al azar, placebo-controlado, pacientes con suave para moderar el asma que recibió el magnesio 340 del diario del magnesio por 6,5 meses fueron encontrados para tener una reactividad bronquial perceptiblemente más baja, la función pulmonar mejorada, un mejor control del asma y calidad de vida comparados al grupo del placebo (Kazaks 2010). Dos otros ensayos entre niños con suave para moderar asma persistente encontraron ventajas similares con la suplementación del magnesio (Bede 2003; Gontijo-Amaral 2007).

Un comentario completo reciente de 16 ensayos clínicos confirmó la ventaja y la seguridad de usar el sulfato de magnesio intravenoso en las exacerbaciones severas (canción 2012).

Curcumina

La curcumina, un pigmento amarillo en la cúrcuma de la especia (encontrada en polvo de curry), inhibe el factor nuclear Kappa-b (N-F-kB), una proteína implicada en la producción de cytokines inflamatorios (oh 2011). Esto fue demostrada en un modelo del animal de laboratorio del asma donde el tratamiento con curcumina redujo híper-sensibilidad de la vía aérea, previno la activación del N-F-kB, y redujo el número de leucocitos (glóbulos blancos) en líquido del pulmón (oh 2011).

Licopeno

Los investigadores que miraban los efectos del licopeno (el pigmento rojo encontrado en tomates y algunas frutas) sobre pacientes del asma encontraron que más que la mitad de los pacientes complementados con licopeno fueron protegidas perceptiblemente contra el asma ejercicio-inducido (Neuman 2000). En los modelos animales, la suplementación del licopeno suprimió el lanzamiento de los cytokines asociados a la respuesta alérgica, suprimido la afluencia de eosinófilos y las células de la moco-secreción en el tejido pulmonar y las vías aéreas (Hazlewood 2011), y híper-sensibilidad suprimida y los mediadores inflamatorios (Lee 2008) de la vía aérea.

Flavonoides

Los flavonoides son los polifenoles (encontrados en frutas, verduras, vino rojo, y té) que tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Los flavonoides se han asociado a la función pulmonar mejorada (García 2005). Los flavonoides siguientes flavonoide-que contenían las plantas se han estudiado en el contexto de asma:

  • Quercetina. La parte de la estructura química de la quercetina es similar al cromolyn, un estabilizador de la célula de palo usado a veces para tratar el asma (Weng 2012). En un estudio, una alta ingestión dietética de la quercetina de los flavonoides (encontrada en vino, té, y cebollas), la naringenina (encontrada en naranjas y pomelo), y el hesperetin (encontrado en naranjas y limones) fueron asociados a un predominio más bajo del asma (Knekt 2002). Varios modelos animales del asma han demostrado las propiedades antiinflamatorias de la quercetina. En un estudio, una administración oral de dósis simple de la quercetina causó el broncodilation significativo, ambo adentro cultive y in vivo (Joskova 2011). En otro estudio, la administración oral de la quercetina redujo perceptiblemente los niveles de los cytokines inflamatorios IL-5 e IL-4 e inhibió la producción del moco en los pulmones (Rogerio 2010). En otro modelo animal, la quercetina inhibió perceptiblemente todas las reacciones asmáticas cuando fue administrada antes de una sustancia de asma-inducción (parque 2009).
  • Proanthocyanidin. Proanthocyanidin es el componente principal de Pycnogenol®, un extracto de la corteza marítima francesa del pino. Proanthocyanidin es un antioxidante potente que neutraliza los radicales libres (Lechuga romana 2004). Un ensayo seleccionado al azar, placebo-controlado encontró que los niños con suave para moderar el asma que recibió Pycnogenol® por 4 semanas además de los inhaladores del diario y/o del rescate habían mejorado perceptiblemente los síntomas de la función pulmonar y del asma comparados al grupo del placebo. También, el grupo del tratamiento podía reducir o interrumpir el uso de las medicaciones del rescate más a menudo que el grupo de control (Lau 2004). Los resultados similares fueron encontrados en un ensayo más reciente entre adultos con el asma estable, controlado que utilizó Pycnogenol® como adjunto comparado al corticosteroide inhalado solamente o al placebo (Belcaro 2011).
  • Biloba del Ginkgo. Un extracto flavonoide-rico de hojas del árbol del biloba del Ginkgo aparece ser una terapia eficaz del asma (Mahmoud 2000; Li 1997; Tang 2007). En un estudio, el extracto del biloba del ginkgo fue añadido a los corticosteroides por 2 semanas. Los investigadores encontraron que el esputo de pacientes en la terapia del ginkgo tenía células perceptiblemente menos inflamatorias comparadas a los grupos de la droga-solamente o del placebo, sugiriendo que el extracto del ginkgo puede aliviar la inflamación de la vía aérea asociada al asma (Tang 2007). En un modelo animal del asma donde un desafío de la alergia fue seguido por el tratamiento con el ginkgo, el extracto inhibió el lanzamiento de eosinófilos en el tejido pulmonar y las células de la moco-secreción en las vías aéreas (Chu 2011).

Petasita

La petasita (hybridus del Petasites) es un arbusto perenne usado puesto que las épocas antiguas de tratar una variedad de condiciones. Cuatro sustancias - petasin, isopetasin, S- petasin y S- isopetasin - aislados de la planta pueden inhibir los leukotrienes (mediadores inflamatorios asociados al asma) (Thomet 2002).

Algunos equipos de investigación han examinado la eficacia de la petasita para el asma con resultados encouraging. En un ensayo abierto de la etiqueta de 64 adultos y 16 niños y adolescentes, trataron a los pacientes del asma por dos meses con el extracto de la petasita, seguido por un período de dos meses opcional del tratamiento. Los datos mostraron que todos los síntomas medidos mejorados en el estudio, y los 40% de pacientes podían reducir su toma de las medicaciones tradicionales del asma (Danesch 2004). Otro estudio encontró que la terapia de la petasita, conjuntamente con los corticosteroides inhalados, redujo los síntomas del asma (Lee 2004).

Los resultados de un modelo del animal de laboratorio mostraron el potencial para S-petasin como agente terapéutico para el asma. S-petasin, administrado debajo de la piel de animales asmáticos alergénico-desafiados, redujo perceptiblemente la producción de células y de mediadores inflamatorios así como relajado los tubos bronquiales, sugiriendo que S-petasin tiene propiedades antiinflamatorias y del broncodilatador (Shih 2009). Un extracto de la petasita de la prueba del modelo del animal observó efectos antiinflamatorios similares sobre los ratones asmáticos (Brattström 2010).

Serrata del Boswellia

Las pruebas sugieren que los compuestos dentro de la resina de goma del árbol del serrata del Boswellia modulen el proceso inflamatorio que conduce síntomas del asma. El serrata del Boswellia inhibe síntesis del leukotriene bloqueando la actividad de la enzima de la lipooxigenasa 5 (5-LOX) (Siddiqui 2011). Por otra parte, suprime otras enzimas (la prostaglandina E synthase-1 y la catepsina de la proteasa de la serina G) esa, como 5-LOX, generan normalmente compuestos inflamatorios dentro del cuerpo (Abdel-Tawab 2011).

Dos ensayos clínicos han investigado la acción del extracto del serrata del Boswellia solamente o conjuntamente con otros agentes antiinflamatorios naturales entre gente con asma. Primero, 40 temas asmáticos fueron seleccionados al azar para recibir cualquier magnesio 300 del extracto o del placebo del serrata del boswellia tres veces diarias por seis semanas (Gupta 1998). Mientras que la mejora fue considerada en el solamente 27% de temas que recibían placebo, el 70% de ésos que recibían el extracto del serrata del Boswellia experimentaron mejoras en síntomas tales como disnea, jadear, y número de ataques. Ésos en la cuenta disminuida también exhibida y la tarifa de sedimentación más baja de eritrocito (ESR) – ambas medidas del eosinófilo del grupo del boswellia de inflamación. En el segundo ensayo, 63 pacientes del asma tomaron una combinación de boswellia, curcumina, y raíz de regaliz o placebo tres veces diarias por cuatro semanas (Houssen 2010). La combinación herbaria causó una disminución significativa en niveles de un LTC4 (un leukotriene inflamatorio) y de dos marcadores de tensión oxidativa – malondialdehído y óxido nítrico. Los científicos indicaron que una combinación de boswellia, de curcumina, y de raíz de regaliz “tiene un efecto pronunciado en la gestión del asma bronquial.

Tylophora indica (asthmatica de Tylophora)

Tylophora indica (T. indica) es una vid cuyas hojas se han estudiado como terapia potencial para los síntomas del asma. En los estudios publicados a finales de los años 60 y de las comienzos de los años 70, síntomas aliviados indica del asma del T. más con eficacia que un control (Shivpuri 1969; Shivpuri 1972; Mathew 1974). Desafortunadamente, ningunos más nuevos estudios riguroso han evaluado el T. indica como tratamiento del asma. Sin embargo, los investigadores reunieron los datos de los más viejos ensayos y encontraron recientemente que el efecto del tratamiento seguía siendo significativo después del ajuste para las variables (Clark 2010). Concluyeron eso “…Potencial mostrado indica de Tylophora para mejorar la función pulmonar…”.