Venta del cuidado de piel de Life Extension

Asma

Terapias nuevas y emergentes del asma

Tosilate de Suplatast. La reacción inmunológica a los antígenos es conducida por dos paradigmas de equilibrio – Th1 y Th2. En asma, un desequilibrio que favorece Th2 se observa (Nagai 2012). El tosilate de Suplatast es un inhibidor del cytokine Th2 que se ha mostrado a la inflamación de la facilidad en el asma y las condiciones alérgicas relacionadas (Wada 2009; Alimenta 2004). Los ensayos clínicos con el tosilate del suplatast han sido muy prometedores. No sólo el tosilate del suplatast se ha mostrado para ser por lo menos tan eficaz como un cierto asma tradicional droga (Shiga 2011), pero también mejoró la función pulmonar en los temas asmáticos que eran tratados ya con los esteroides (Tamaoki 2000; Sano 2003) así como los temas que no respondieron a los antagonistas del receptor del leukotriene (Wada 2009). Desafortunadamente, el tosilate del suplatast no se aprueba en los Estados Unidos, sino está disponible en Japón como Tosilart® e IPD Capsules® (Drugs.com 2012).

Agentes biológicos

Los agentes biológicos (biologics) son los productos a base de proteínas, que incluyen los anticuerpos y los receptores a base de proteínas recombinantes. Los ejemplos incluyen los anticuerpos monoclonales humanizados (anticuerpos manufacturados en el laboratorio de las células inmunes idénticas), que apuntan los anticuerpos o los cytokines específicos.

Omalizumab (Xolair®). Omalizumab, un anticuerpo monoclonal que inhibe a un mediador dominante de la sensibilización del antígeno llamó la inmunoglobulina E (IgE), se aprueba para tratar asma. El coste de Omalizumab es alto y por lo tanto se prescribe principalmente para los pacientes con el asma severo, persistente, que no se puede controlar incluso con las altas dosis de corticosteroides. Los efectos nocivos del omalizumab incluyen las reacciones alérgicas y el cáncer severos (Davydov 2005).

Anticuerpos monoclonales que apuntan eosinófilos. Los eosinófilos son las células inmunes que acumulan en sitios de la inflamación asmática y lanzan a los mediadores inflamatorios (Walsh 2010; Conroy 2001). Interleukin-5 (IL-5) es un regulador importante de la acumulación del eosinófilo en tejidos, y puede modular el comportamiento del eosinófilo (Corren 2011). Varias terapias humanizadas del anticuerpo monoclonal (e.g., mepolizumab, benralizumab y reslizumab) han seleccionado IL-5 como objetivos potenciales para prevenir la inflamación eosinófilo-mediada en pacientes con el asma (THOMSON 2011). En un ensayo placebo-controlado, el mepolizumab fue asociado perceptiblemente a menos exacerbaciones severas del asma eosinófilo que placebo a lo largo de 50 semanas (Haldar 2009). Mepolizumab también redujo perceptiblemente el número de eosinófilos en la sangre y el esputo (Haldar 2009; Nair 2009). Otros seleccionados al azar, ensayo placebo-controlado encontraron que las infusiones intravenosas del reslizumab en asma eosinófilo mal controlado eran generalmente haber tolerado bien y la concentración reducida del eosinófilo del esputo, la función mejorada de la vía aérea, y tendido hacia mayor control del asma compararon al placebo (Castro 2011).

Pitrakinra (Aerovant®). Interleukin-4 (IL-4) es otro contribuidor importante a la inflamación eosinófilo-mediada (Piehler 2011). En la independiente dos seleccionada al azar, los ensayos de doble anonimato, placebo-controlados usando una droga llamaron el pitrakinra (Aerovant®) ese los bloques los efectos de IL-4, investigadores podían aliviar perceptiblemente síntomas del asma en 28 temas con el asma alérgico comparado a 28 temas que recibieron un placebo (Wenzel 2007).

Thermoplasty bronquial

Thermoplasty bronquial es una terapia en la cual las explosiones de la energía de la radiofrecuencia se utilizan para calentar y para destruir el tejido del músculo en la vía aérea, así obstaculizando la capacidad de los tubos bronquiales de restringir. Se utiliza solamente para los pacientes con asma refractario severo. Los resultados de los ensayos clínicos han mostrado que paciente que experimentaron este procedimiento experimentaron menos síntomas, mejor calidad de vida disfrutada y han necesitado menos visitas de sala de urgencias (Gildea 2011).

Aunque thermoplasty bronquial sea relativamente seguro, los pacientes tienen que ser supervisados durante (para los síntomas del asma y de otros eventos adversos) y después del tratamiento porque las exacerbaciones pueden ocurrir hasta 6 semanas que siguen el procedimiento final. Los E.E.U.U. Food and Drug Administration han aprobado thermoplasty bronquial para el tratamiento del asma refractario severo pero una continuación de los participantes de ensayo del estudio de la fase 4 para determinar los efectos a largo plazo del procedimiento está todavía pendiente (Gildea 2011).