Venta estupenda del análisis de sangre de Life Extension

La parálisis de Bell

El curso de la enfermedad

En el cerca de 80 por ciento de casos, la parálisis de Bell resuelve totalmente en el plazo de tres meses. Sin embargo, el 15 por ciento de pacientes experimentará asimetría facial, y el 5 por ciento mostrará la debilitación o la desfiguración neurológica persistente (Brody 1999; Lamberto 2004).

Además de las drogas antivirus, el tratamiento estándar para la parálisis de Bell es corticosteroides (e.g., prednisona). Los corticosteroides se han mostrado para reducir la inflamación del nervio facial, que minimiza la compresión y el daño (Adour 1996), aunque algunos estudios hayan encontrado que los esteroides son ineficaces (salinas 2004). Algunos estudios también han sugerido que los antivirals son eficaces solamente si están prescritos temprano en el proceso de la enfermedad (Lejeune 2002).

En casos graves, el tratamiento quirúrgico pudo ser recomendado, aunque la cirugía se asocie a un de alto riesgo de la pérdida de oído, y muchos clínicos recomiendan contra él. La cirugía usada para tratar la parálisis de Bell se conoce como cirugía de la descompresión. Se utiliza para aliviar la presión sobre el nervio facial afectado.

Varia alternativa o terapias complementarias se ha estudiado para la parálisis de Bell. Mucha gente cree que el masaje facial ayudará a aliviar la condición, aunque hay evidencia de que el masaje facial no ayude (Kasper 2005). La acupuntura combinada con terapia del ejercicio se ha mostrado para aumentar efecto terapéutico, con un índice de la curación del 66,7 por ciento entre gente sobre la terapia combinada comparada con un índice de la curación del 46,7 por ciento en el grupo de control (Qu 2005).

La vitamina B12 también se ha documentado para mejorar los síntomas de la parálisis de Bell. En un estudio, probaron a tres grupos de pacientes: uno recibió el methylcobalamin (vitamina B12), los corticosteroides recibidos uno, y el tercer methylcobalamin recibido conjuntamente con los corticosteroides. En el final del estudio, los pacientes en ambos grupos del methylcobalamin mostraron la mayor mejora en sus síntomas que ésos en el grupo del corticosteroide (Jalaludin 1995).

Otros suplementos han atraído la atención en la parálisis de Bell pero no se han sujetado a la prueba científica rigurosa. Algunas personas con la parálisis de Bell divulgan alivio del síntoma omega-3 de los aceites de pescado, un antiinflamatorio natural que pueda trabajar aliviando la inflamación del nervio (asociación 2004 de la parálisis de Bell).