Liquidación de la primavera de Life Extension

Enfermedad de Alzheimer

Teorías de la enfermedad de Alzheimer

La investigación en las causas potenciales de la enfermedad de Alzheimer ha estado frustrando. Varios procesos se creen para contribuir a la disminución cognoscitiva observada en enfermedad de Alzheimer. El deterioro del cerebro en enfermedad de Alzheimer se piensa para comenzar las décadas antes de que los síntomas se pongan de manifiesto. Se resumen abajo varios factores postulados para contribuir a la enfermedad de Alzheimer; cada uno también representa una blanco terapéutica potencial (Luan 2012; Teng 2012).

Placas seniles

Un hallazgo prominente en enfermedad de Alzheimer es que las placas seniles, que se comprenden de “grupos” del beta amiloideo del fragmento de la proteína, acumulan y causan daño celular en los ámbitos fundamentales del cerebro, especialmente el hipocampo, que está implicado en la consolidación y la navegación espacial (Biasutti 2012) de la memoria. Los agregados de beta amiloideo se han mostrado para contribuir al daño, al excitotoxicity, a la inflamación, a la muerte celular, y a la formación oxidativos de enredos neurofibrillary (NFTs) (véase abajo) (Massoud 2010). Sin embargo, las terapias estado dirigidas solamente a reducir beta amiloideo han probado decepcionar, sugiriendo que un proceso más complejo está implicado (Marchesi 2012; Schmitz 2004; Holmes 2008).

Enredos de Neurofibrillary

Las neuronas contienen un esqueleto celular compuesto de microtubules, asegurado en el lugar por las proteínas especializadas llamadas tau. En enfermedad de Alzheimer, los microtubules se desintegran y las proteínas del tau “agrupan” juntas para formar los agregados llamados los enredos neurofibrillary o NFTs. Función de NFTs mucho el lo mismo que los agregados beta amiloideos en eso inician varios ese de proceso llevan a la disfunción y a la muerte celulares. Si beta o NFTs amiloideos se presentan primero en enfermedad de Alzheimer es confuso, y esto sigue siendo un tema pesadamente discutido dentro de la comunidad científica (Massoud 2010; Crespo-Biel 2012).

Déficit de la acetilcolina

Una teoría abogada una vez extensamente, pero que ha demostrado ser decepcionante en la dirección de la progresión subyacente de la enfermedad, es la hipótesis colinérgica. Esta visión sugiere que la enfermedad de Alzheimer sea la consecuencia de la síntesis escasa de la acetilcolina del neurotransmisor, que es fundamental en muchos aspectos de la cognición (Munoz-torrero 2008; Nieoullon 2010).

Los ensayos clínicos han mostrado que las medicaciones que apoyan la señalización de la acetilcolina reduzca los síntomas, pero no invierta ni pare la enfermedad. Por lo tanto, la neurotransmisión colinérgica inadecuada ahora se ve como consecuencia del deterioro generalizado del cerebro observado en enfermedad de Alzheimer, bastante que una causa directa. No obstante, las drogas que modulan la señalización de la acetilcolina siguen siendo un apoyo principal de la gestión sintomática de la enfermedad de Alzheimer (Munoz-torrero 2008; Nieoullon 2010).

Tensión oxidativa

La tensión oxidativa es un proceso en el cual las moléculas altamente reactivas llamaron daño de los radicales libres las estructuras celulares. Los radicales libres son subproductos del metabolismo normal, pero durante estados de la anormalidad metabólica tales como disfunción mitocondrial (véase abajo), se crean más rápidamente y en mayor cantidad. En el caso de enfermedad de Alzheimer, la tensión oxidativa ambas facilita algo del daño causado por beta amiloideo y estimula su formación (Dong-gyu 2010; Hampel 2011).

La tensión oxidativa propaga la enfermedad de Alzheimer vía otra ruta también. Mientras que las neuronas se dañan, el hierro libre acumula en sus superficies y dentro de las células próximas llamadas microglia. El hierro libre causa la formación radical y conduce la tensión oxidativa (Mandel 2006).

Inflamación

El proceso inflamatorio aparece desempeñar un papel importante en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer (ANUNCIO). Cuando los niveles de beta amiloideo acumulan en el cerebro, activa la inmunorespuesta del cuerpo, dando por resultado la inflamación esa daña las neuronas (Salminen 2009). La parte de la respuesta inflamatoria a beta amiloideo aparece ser facilitada por la factor-alfa de la necrosis del tumor (TNF-α) (Tobinick 2008a). TNF-α es un cytokine favorable-inflamatorio que se encuentra a menudo en niveles en el suero y el líquido espinal cerebral (CFS) de los pacientes de Alzheimer; representa objetivos potenciales para las terapias nuevas de la enfermedad de Alzheimer (Culpan 2011; Ardebili 2011; Tobinick 2008a).

Disfunción mitocondrial

Las mitocondrias son las centrales eléctricas de la energía de células; generan energía bajo la forma de trifosfato de adenosina (ATP), que es necesario para la función celular. La disfunción mitocondrial se ha implicado en muchas enfermedades relativas a la edad, incluyendo la enfermedad de Alzheimer (Chen 2011). Una línea de pruebas que apoyen un vínculo entre la enfermedad de Alzheimer y la disfunción mitocondrial es el hallazgo que ApoE4, una variante genética asociada a la enfermedad de Alzheimer y la deposición beta amiloidea dentro del cerebro, parece desempeñar un papel en la interrupción de la función de cadena respiratoria mitocondrial (Caselli 2012; Chen 2011; Polvikoski 1995).

Las mitocondrias disfuncionales son mediadores importantes de la toxicidad beta amiloidea (Leuner 2012). La disfunción mitocondrial contribuye a una carga creciente de la tensión oxidativa también, que sí mismo es otro mediador de la toxicidad beta amiloidea. La disfunción mitocondrial y la tensión oxidativa entonces conducen la formación de beta amiloideo adicional, creando un vicioso, uno mismo-propagando el ciclo que lleva en última instancia a la muerte de la neurona (Leuner 2012).

Excitotoxicity

El glutamato es el neurotransmisor excitador más abundante del cerebro y es necesario para la función normal del cerebro. Sin embargo, demasiada neurotransmisión glutamatergic puede ser tóxica a las neuronas, un fenómeno conocido como “excitotoxicity”. Excitotoxicity se piensa para contribuir a la degeneración neuronal en enfermedad de Alzheimer porque es promovido por enredos beta, neurofibrillary amiloideos, la disfunción mitocondrial, y la tensión oxidativa entre otros factores (Danysz 2012).

El excitotoxicity del glutamato es el resultado de la activación excesiva de N- los receptores del metílico-D-aspartato (NMDA). Por lo tanto, la modulación de este receptor es una manera de disminuir algunos de los efectos perjudiciales de exceso de la señalización del glutamato. El FDA ha aprobado el memantine (e.g., Namenda®), molde del receptor de NMDA, para el tratamiento del moderado a la enfermedad de Alzheimer severa (Danysz 2012).

Pérdida de hormonas de sexo

Las pruebas sugieren que la pérdida relativa a la edad de hormonas de sexo – estrógeno en mujeres y testosterona en hombres – pueda contribuir a la enfermedad de Alzheimer. Aunque los mecanismos específicos sean confusos, las hormonas de sexo aparecen proteger el cerebro contra el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer (chaleco 2012; Barron 2012). Por ejemplo, el estrógeno y los niveles decrecientes de la testosterona parecen ser asociados a las anormalidades beta y del tau amiloideas crecientes (Overk 2012).

Infecciones

Una teoría intrigante que sigue habiendo en gran parte desagradecida por la comunidad médica es que la infección crónica con una variedad de bacterias y/o de virus patógenos puede contribuir al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. La investigación indica que algunos patógeno comunes están detectados constantemente en los cerebros de los pacientes de Alzheimer. Por ejemplo, un análisis completo de estudios encontró que la espiroqueta, una familia de bacterias, fue detectada en el cerca de 90% de los pacientes de Alzheimer y estaba virtualmente ausente en controles de edad comparable sanos. La evaluación estadística adicional reveló una alta probabilidad de una relación causal entre la infección y la enfermedad de Alzheimer (Miklossy 2011) de la espiroqueta.

La espiroqueta y otras bacterias pueden retrasarse en el cerebro y conducir la inflamación y la formación de enredos beta y neurofibrillary amiloideos, que son sellos de la enfermedad de Alzheimer (Miklossy 2011). Por otra parte, los estudios de laboratorio indican que beta amiloideo es un péptido antimicrobiano, sugiriendo que su formación podría ser una respuesta adaptante a los organismos infecciosos (Soscia 2010). Éstos y otros hallazgos han llevado a algunos investigadores a presumir que “…la intervención contra la infección puede retrasar o aún prevenir temprano el desarrollo futuro de [enfermedad de Alzheimer]” (Honjo 2009).