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Desordenes suprarrenales
(la enfermedad de Addison y el síndrome de Cushing)

Función de las glándulas suprarrenales

Cada glándula suprarrenal tiene una región externa, llamada la corteza, y una región interna, llamada la médula. Cada uno de estas regiones contiene las células sumamente especializadas que secretan las hormonas distintas para realizar diversas funciones fisiológicas (salud 2011a de PubMed).

  • La corteza suprarrenal secreta 3 tipos de hormonas: glucocorticoids, mineralocorticoides, y andrógenos.
    • La inflamación del control de Glucocorticoids (eg ., cortisol) y regula la respuesta de cuerpo a las infecciones y a la tensión. También desempeñan un papel en la presión arterial que mantiene, el azúcar de sangre, y la función cardiovascular (Charmandari 2010).
    • Los mineralocorticoides (eg., aldosterona) regulan niveles del sodio y del potasio en el cuerpo y de tal modo ayudan a mantener la presión arterial y la balanza de agua, principalmente vía los riñones (Farman 2001).
    • Los andrógenos suprarrenales (eg., dehydroepiandrosterone [DHEA]) son precursores de las hormonas de sexo testosterona y del estrógeno (Gurnell 2008). Además, las glándulas suprarrenales también producen una pequeña cantidad de testosterona (salud 2011a de PubMed).
  • La médula suprarrenal produce las hormonas de la catecolamina, que comprendenepinefrina (también conocida como adrenalina), noradrenalina (noradrenalina), y dopamina (salud 2011a de PubMed). La noradrenalina y la epinefrina son sobre todo responsables de la respuesta de la “lucha o huida” subrayar o temer (Arun 2004).

    La respuesta de la “lucha o huida” manifiesta como ritmo cardíaco y presión arterial creciente, respiración rápida, y mayor flujo de sangre a los músculos (cabeza 2009; Molina 2005). Estas respuestas fisiológicas se presentan vía la activación del sistema nervioso comprensivo. El sistema nervioso comprensivo es una parte del sistema nervioso involuntario, que controla procesos tales como respiración, ritmo cardíaco, y metabolismo (salud 2012 de PubMed; Molina 2005).

Una relación exacto regulada existe entre las hormonas suprarrenales y las hormonas secretadas por el hipotálamo (una pequeña región situada en el centro del cerebro) y la glándula pituitaria (una estructura guisante-formada situada en la base del cerebro). Estas 3 estructuras influencian uno otro y comprenden colectivamente el eje hipotalámico-pituitario-suprarrenal (HPA) (Bonfiglio 2011; Cabeza 2009). El eje de HPA es crucial a la regulación de una variedad de funciones fisiológicas incluyendo la respuesta de cuerpo a la tensión. Por ejemplo, una de las acciones del hipotálamo es ordenar la glándula pituitaria para lanzar la hormona adrenocorticotrópica (HORMONA ADRENOCORTICOTRÓFICA), que regula la producción y la secreción de hormonas de la corteza suprarrenal.

Bajo condiciones sanas normales, la secreción de las hormonas de corteza hipotalámica, pituitaria, y suprarrenal es controlada finalmente por cada uno de las otras glándulas (cabeza 2009). Por ejemplo, el cortisol cada vez mayor nivela la señal el pituitary de reducir la secreción de las HORMONAS ADRENOCORTICOTRÓFICAS, que a su vez disminuye la secreción del cortisol (cabeza 2009; Bonfiglio 2011). Bajo condiciones crónicas de la tensión o de la enfermedad, sin embargo, este sistema de votos puede llegar a ser imbalanced (Anagnostis 2009; Foley 2010).

Función suprarrenal empeorada

La función empeorada de las glándulas suprarrenales puede llevar a la producción creciente o disminuida de hormonas suprarrenales. El síndrome de Cushing y la enfermedad de Addison son condiciones caracterizadas por la función suprarrenal anormal.

El síndrome de Cushing

En el síndrome de Cushing, los niveles de sangre de cortisol siguen siendo altos durante un periodo de tiempo extendido y causan cambios característicos en el cuerpo (Pivonello 2008; Bertagna 2009). La gente con Cushing tiene típicamente una cara redondeada de la “luna”, gana el peso alrededor del tronco, y tiene brazos y piernas delgados. Su piel es a menudo fina y puede tener un aspecto contusionado con las marcas de estiramiento. Otras características incluyen la debilidad muscular, la susceptibilidad a la infección, los niveles de azúcar de sangre elevados (hiperglucemia), y los huesos débiles (osteoporosis). Estos cambios son acompañados a menudo por desordenes de humor tales como ansiedad y depresión. En niños, exceso del cortisol puede llevar al crecimiento impedido. Además, los hombres pueden exhibir fertilidad y líbido reducidas, mientras que las mujeres pueden exhibir el hirsutismo (crecimiento anormal del pelo en cara, cuello, muslos, y pecho) y los desordenes menstruales (Pozza 2012; Stratakis 2008). Exceso de la secreción de andrógenos suprarrenales puede también llevar al virilization (presencia de características masculinas externas en hembras o en muchachos antes de la pubertad) (Stratakis 2008).

La enfermedad de Addison

La enfermedad de Addison es una enfermedad infrecuente, debilitante que se identifica raramente en sus primeros tiempos. En la enfermedad de Addison, la función de la corteza suprarrenal disminuye progresivamente en un cierto plazo, dando por resultado deficiencia glucocorticoide y del mineralocorticoide, así como reducidos niveles de DHEA y de andrógenos (Nieman 2006; Diez 2001; Gebre-Medhin 2000; Luken 1999). Los síntomas tempranos típicos de la enfermedad de Addison son debilidad, tensión arterial baja sobre la colocación, y cansancio. La gente con la enfermedad de Addison desarrolla gradualmente una pigmentación a menudo pesada de la piel (especialmente alrededor de prominencias, de dobleces huesudos de la piel, y en la parte de atrás de los brazos y de las piernas) y una descoloración azulada de la membrana mucosa que alinea la boca (diez 2001). La deficiencia del cortisol y de la aldosterona juntos causa cambios en niveles de sangre de sodio y de potasio y una disminución del volumen del plasma, que puede llevar a la deshidratación y al choque extremos (Padidela 2010). El trauma, la cirugía, y las infecciones en gente con la función suprarrenal reducida pueden dar lugar a la crisis suprarrenal, una condición peligrosa para la vida que pueda llevar a la debilidad extrema, al dolor de cuerpo severo, a la tensión arterial baja, y a la fiebre (Mattke 2002; Omori 2003).

Cansancio suprarrenal

Aunque no una diagnosis reconocida por el establecimiento médico convencional, algunos doctores innovadores caracterice “cansancio suprarrenal” como condición que comparta algunos síntomas con la enfermedad de Addison, tal como cansancio, depresión, dolor muscular, concentración pobre, azúcar de sangre bajo, anhelando para los estimulantes, y dormir de la dificultad. Sin embargo, en cansancio suprarrenal se piensa que las glándulas suprarrenales no pueden realizar normalmente debido a la exposición a la tensión crónica. Más información está disponible en el protocolo de la gestión del estrés de Life Extension (Ahn 2011).