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Infección de vías urinarias (UTI)

Biología y desarrollo de infecciones de vías urinarias

Un UTI se presenta típicamente cuando los microorganismos como bacterias u hongos incorporan la zona urinaria a través de la uretra (Hooton 2012). UTIs puede también ocurrir en asociación con el uso de los catéteres urinarios, que son los aparatos médicos que drenan la vejiga (Hooton 2010; Medline más 2011b).

Hay muchas diversas bacterias que pueden causar UTIs, con Escherichia Coli (Escherichia Coli) siendo más el campo común (Ronald 2002; Ferri 2011). Menos comúnmente, los hongos (especialmente especie de la candida) puede causar UTIs; esto es más frecuente en ajustes o individuos del hospital con la predisposición de enfermedades y/o de anormalidades estructurales de la zona urinaria (Ronald 2002; Wildenfels 2010; Fisher 2011).

Las bacterias que causan UTIs son similares ante ésas encontradas naturalmente en los dos puntos y otras áreas del cuerpo, pero a ellas tienen algunas características que permitan que causen UTIs (Hooton 2012). Uno del más importante, especialmente en el caso de Escherichia Coli, es la capacidad de estas bacterias de adherirse a las membranas mucosas en la zona urinaria (Schoolnik 1989; Riñón nacional y cámara de compensación urológica 2012a de la información de las enfermedades; Roberts 1987). Las membranas mucosas de la zona urinaria más baja contienen una variedad de moléculas, incluyendo la manosa, un azúcar. Las tensiones de Escherichia Coli pueden adherirse (o fijación) estas moléculas de la manosa usando las pequeñas proyecciones, llamadas los fimbriae (Roberts 1987; Klemm 2010; Ohlsen 2009; Ermel 2012; Jorgensen 2012). Este atascamiento evita que las bacterias sean despejadas de la zona urinaria por el flujo de orina, que es normalmente un impedimento a la colonización bacteriana (Mulvey 2002). Una vez que las bacterias han limitado a las células que alinean la zona urinaria, pueden entonces invadir estas células. Este proceso también ayuda a las bacterias a evitar ser matada por los antibióticos o el sistema inmune (Jorgensen 2012; Mulvey 2001, 2002; Dhakal 2008).

Aunque la mayoría de la investigación se haya centrado en las infecciones de Escherichia Coli de la zona urinaria en individuos de otra manera sanos, el proceso general es similar para otras formas de UTI (Reid 1996). En el caso de UTIs catéter-asociado, que explican el hasta 40% de las infecciones hospital-adquiridas, las bacterias pueden acceder a la zona urinaria vía el catéter sí mismo (Hooton 2010).