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Enfermedad de riñón crónica

Coenzima complementaria Q10 de cuatro protectores del riñón

Debido al enorme flujo de sangre y la alta concentración de toxinas metabólicas que circulan continuamente a través de los riñones, son el sitio de la tensión oxidativa extraordinaria, que se sabe para contribuir al daño progresivo y a sus complicaciones (es decir, alto LDL y riesgo creciente) de la enfermedad cardiovascular (Gazdikova 2000) del riñón.

La coenzima Q10 (CoQ10) fortifica la capacidad antioxidante natural del cuerpo y reduce los niveles de radicales libre de oxígeno, indicando una defensa importante contra la CKD. Mientras que sucede, CoQ10 se ha utilizado experimental para controlar la hipertensión y la enfermedad de riñón en animales de laboratorio desde las comienzos de los años 70 (Igarashi 1974; Morotomi 1975).

Los estudios humanos han mostrado que los niveles CoQ10 disminuyen substancialmente, mientras que elevan a los marcadores de la oxidación tales como malondialdehído dramáticamente en pacientes de la enfermedad de riñón con incluso la disfunción renal suave (Yao 2007). Estos niveles disminuidos CoQ10 hacen las lipoproteínas de circulación (tales como LDL) más vulnerables al daño oxidativo. Esto a su vez aumenta el riesgo para el daño cardiovascular adicional, añadiendo a la carga renal y aumentando substancialmente el riesgo de enfermedad de riñón (Lippa 2000).

En 2001, un equipo de investigadores europeos publicó las pruebas que obligaban de cómo la intervención alimenticia eficaz puede estar en pacientes con la enfermedad de riñón establecida (Gazdikova 2001). Los temas recibieron terapia antioxidante con las vitaminas C, E, y riboflavina (vitamina B2) para un mes que precedía la adición de la terapia CoQ10 por 2 meses. Después de la suplementación, los niveles CoQ10 en la sangre aumentaron de apenas un cuarto a casi cuatro veces los niveles de referencia normales. El estudio era demasiado breve demostrar cualquier cambio en la función del riñón. Sin embargo, pruebas de los ensayos animales que el mismo año mostró que eso los niveles cada vez mayores CoQ10 en los tejidos de ratas diabéticas dieron lugar a una revocación de los marcadores oxidativos de la tensión en el riñón, el corazón, y el hígado (Rauscher 2001).

En 2004, las pruebas definitivas de las ventajas de CoQ10 en pacientes humanos de la enfermedad de riñón fueron demostradas por los investigadores europeos que trabajaban con los beneficiarios del trasplante. Los beneficiarios del trasplante experimentan la enorme tensión oxidativa y como consecuencia, han marcado típicamente disturbios en perfiles del lípido. Los investigadores proveyeron de sus pacientes el magnesio 30 de CoQ10 tres veces diariamente por cuatro semanas, y supervisaron niveles de factores de la oxidación (tales como malondialdehído), las enzimas antioxidantes naturales en el cuerpo, y los perfiles del lípido (Dlugosz 2004).

Las mejoras significativas fueron consideradas después de que apenas cuatro semanas, con la reducción en LDL, aumenten de HDL beneficioso, y una disminución de la presencia de células inflamatorias fueron observadas. Estos resultados sugieren potencialmente una mejora espectacular en calidad de vida y tasas de supervivencia para los pacientes con enfermedad de riñón de la temprano-etapa así como ésos que requieren diálisis o el trasplante.

Los estudios animales también han mostrado que CoQ10 puede proteger el tejido del riñón contra las drogas nefrotóxicas numerosas, incluyendo la gentamicina, un antibiótico potente con una propensión notoria para estropear el riñón (Farswan 2005; Upaganlawar 2006). Estos hallazgos son significativos no sólo porque ofrecen la protección en los pacientes que pudieron ser expuestos a tales drogas, pero nos enseñan sobre capacidad potente de CoQ10 de combatir la tensión extrema del oxidante a que el riñón hace frente mientras que se ocupa de una variedad de sustancias químicas extranjeras.

Silymarin

Silymarin se extrae del cardo de leche (marianum) del Silybum, ricos de una planta en los flavonolignans siguientes (fenoles naturales integrados por el flavonoide y la lignina): silychristin, silydianin, silybin A, silybin B, isosilybin A e isosilybin B -- conocido colectivamente como el complejo del silymarin.

Este compuesto seguro, natural tiene una larga historia mientras que una terapia tradicional para el hígado y el riñón condiciona (2007 Posts-blanco; Wojcikowski 2007). Se ha utilizado en la medicina occidental para más que un cuarto de siglo, debido a sus efectos antioxidantes y nephron-protectores potentes, como el tratamiento de la opción para lesión del riñón resultando del envenenamiento severo de la seta (Floersheim 1978). De hecho, hemos sabido que desde 1979 esa lesión del riñón (vía el envenenamiento de la seta) en los animales que se pretratan con silymarin puede ser casi totalmente evitable (Vogel 1979). Esto le toma una decisión natural para la protección contra daño inducido por las drogas del riñón puesto que tan muchas drogas pueden actuar como los venenos, ejerciendo la tensión extrema del oxidante en tejido del riñón.

Los venenos de la seta (micotoxinas) están entre las toxinas naturales más mortales sabidas. Su toxicidad del riñón es superada solamente por algunos de los agentes más agresivos de la quimioterapia. Los médicos por lo tanto han mirado al silymarin como agente “renoprotective” potencial para los pacientes que experimentaban la quimioterapia.

Silymarin es también protector contra varias clases de drogas nefrotóxicas, particularmente cisplatin y Adriamycin®, dos (debido a daño oxidativo y a la inflamación severa) de las drogas quimioterapéuticas más potentes y más dañinas (Launay-Vacher 2008; Machado 2008; Yao 2007). Los investigadores en todo el mundo han encontrado que el silymarin y sus componentes reducen y previenen a menudo el daño del riñón causado por estas drogas (Bokemeyer 1996; Gaedeke 1996; Karimi 2005; EL-Shitany 2008).

La capacidad de Silymarin de proteger contra la tensión oxidativa producida por las drogas potentes sugiere que puede ser útil en la protección contra lesión más sutil, más crónica por los radicales libres -- particularmente ésos generados por elevaciones crónicas de la glucosa en sangre. Los investigadores alemanes, por ejemplo, han encontrado que el silymarin podría evitar lesión a las células renales incubadas con concentraciones elevadas de la glucosa mientras que bloqueaba la producción de marcadores oxidativos de la tensión (Wenzel 1996).

El poder protector de Silymarin también extiende a lesión de la isquemia/de la reperfusión (restauración de la fuente de sangre después de la restricción del flujo de sangre). Los investigadores turcos demostraron que pretratando animales con silymarin, podrían prevenir totalmente daño visible y funcional a las estructuras del riñón expuestas a esta clase de lesión (Senturk 2008; Turgut 2008). Los estudios tales como éstos sugieren que manteniendo la función antioxidante óptima con la suplementación, poder poder prevenir mucho (si no más) del daño oxidativo crónico al cual nuestros riñones se exponen sobre una base diaria. Como consecuencia, tienen implicaciones enormes para la población en general.

Resveratrol

El considerable avance en nuestra comprensión de las relaciones cíclicas entre la tensión oxidativa, la disfunción endotelial, la inflamación, la ateroesclerosis, y la enfermedad de riñón crónica señala al resveratrol como intervención en la cadena de los eventos que llevan en última instancia a la insuficiencia renal (Caimi 2004).

Los investigadores italianos están entre los líderes en la investigación del resveratrol. Temprano en este siglo, un grupo publicó la investigación que demostraba el impacto del resveratrol en preservar la estructura del riñón y la función en ratas expuso a lesión de la isquemia/de la reperfusión (Bertelli 2002; Giovannini 2001).

Los urólogos japoneses e indios siguieron eso para arriba con los informes que detallaban los mecanismos por los cuales el resveratrol combate daño oxidativo después de la reperfusión, reduciendo marcado la disfunción del riñón (Saito 2005; Chander 2006 (a, b); Chander 2005 (a, b)). La infección bacteriana (sepsia) es una causa común de la insuficiencia renal en la Unidad de Cuidados Intensivos y después de la cirugía o del trauma. Los fisiólogos turcos demostraron que el resveratrol puede reducir o evitar el riñón y lesión de pulmón en las ratas sépticas (Kolgazi 2006).

El Resveratrol, debido a su potencial antioxidante y antiinflamatorio, se ha utilizado en estudios para prevenir daño inducido por las drogas del riñón. Los resultados siguientes fueron observados cuando las ratas, expuestas a la gentamicina antibiótico, fueron tratadas con resveratrol: 1) el nephrotoxicity fue reducido perceptiblemente, 2) una cura más rápida del tejido herido del riñón fue lograda, y 3) una reducción dramática en marcadores de lesión del oxidante fue observada (Silan 2007). Un equipo de toxicólogos en el Brasil demostró su poder protector contra cisplatin, el agente potente de la quimioterapia responsable tanto del daño inducido por las drogas del riñón (Do Amaral 2008). Finalmente, los farmacólogos indios eran acertados en riñones animales de protección del daño causado por el cyclosporine A (otra quimioterapia común y droga represiva inmune) pretratando los animales con el resveratrol (Chander 2005 (b)).

Puesto que la diabetes es la causa principal del riñón enfermedad-y porque el daño que inflige es mediado en gran parte por la producción del radical libre resultando de la alteración destructiva de proteínas por la glucosa (glycation) — los investigadores han explorado el resveratrol como preservativo en daño diabético del riñón. Los resultados prometedores han venido de los farmacólogos indios que atenuaron perceptiblemente daño del riñón en ratas con diabetes experimental inducida, incluso 4 semanas después de que la diabetes fueron inducidos (Sharma 2006).

En las propias palabras de los investigadores, “el actual estudio refuerza el papel importante de la tensión oxidativa en enfermedad de riñón diabética y de puntos hacia el mecanismo antioxidante posible que es responsable de la acción renoprotective del resveratrol.”

Ácido lipoico

Como el resveratrol, el ácido lipoico es un antioxidante potente con pocos efectos secundarios sabidos (Amudha 2006). El ácido lipoico se ha empleado con éxito en el laboratorio para bloquear el daño oxidativo causado por lesión de la isquemia/de la reperfusión, de tal modo abriendo la puerta a otro tratamiento eficaz para esta causa común de la insuficiencia renal aguda (Takaoka 2002). En 2008, los investigadores mostraron que podrían invertir todos los efectos nocivos sobre las anormalidades renales de la función y del laboratorio que seguían lesión experimental de la isquemia/de la reperfusión en los animales (Sehirli 2008).

El ácido lipoico se ha estudiado completo por todo el mundo para que su poder prevenga o atenúe daño inducido por las drogas del riñón. Sabemos que el ácido lipoico es un agente riñón-protector eficaz contra el daño infligido por Adriamycin® (Malarkodi 2003 (a, b)), el cyclosporine A (Amudha 2006 de la droga inmunosupresiva; Amudha 2007 (a, b)), e incluso contra las dosis tóxicas agudas del acetaminophen del analgésico (Abdel-Zaher 2008). En los estudios que examinaban las ventajas protectoras del ácido lipoico contra toxicidad del cyclosporine, ayudó a normalizar las anormalidades del lípido de la sangre (Amudha 2007b).

Los nefrólogos en la universidad de Georgetown examinaron el ácido lipoico en el contexto de enfermedad de riñón diabética. Sus resultados mostraron que puede mejorar la función renal en diabetes bajando los niveles del azúcar (Bhatti 2005).

También demostraron que el ácido lipoico baja pérdida de la proteína en orina y mejora la estructura y la función del riñón reduciendo la tensión oxidativa en los animales de laboratorio diabéticos (Bhatti 2005).

En otro estudio que obligaba, los investigadores coreanos mostraron que podrían mejorar las respuestas de los pacientes del riñón (relaxer del vaso sanguíneo) al óxido nítrico vasodilatador (NO) complementándolas con el ácido lipoico (Chang 2007). La pérdida de sensibilidad endotelial a NINGÚN es una causa de la enfermedad vascular en diabéticos. Una sustancia química llamada el dimethylarginine asimétrico (ADMA) es marcador y un calculador sensibles del resultado cardiovascular en pacientes con enfermedad renal de la fase final. Trataron a cincuenta pacientes en hemodialisis con el ácido lipoico del magnesio 600 diariamente por 12 semanas. Seguía habiendo sin cambiar en el grupo de control pero cayó los niveles de ADMA perceptiblemente en el grupo del tratamiento, sugiriendo que el ácido lipoico puede reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares en este grupo de pacientes.