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HIV/AIDS

Ayuda adicional

Las pruebas que obligaban también han estado acumulando para el siguiente:

Ácidos grasos Omega-3

Los ácidos grasos Omega-3 son esenciales aceite-ellos no se hacen en el cuerpo y se deben consumir de fuentes externas. Sus capacidades antiinflamatorias y de inmune-modulaciones les hacen un componente valioso de la salud general (pared 2010); además, aparecen tener valor terapéutico para la gente con el VIH que sufre de altos niveles del triglicérido. Varios informes médicos publicados han descrito cambios en metabolismo de lípido, niveles crecientes de triglicéridos de suero, y niveles bajos del colesterol de HDL en gente con el VIH; por otra parte, el tratamiento del antiretroviral de la combinación se divulga para ser un factor de riesgo (Grinspoon 2005; Grupo de estudio del PAPÁ 2007; Hellerstein 1993; d'Arminio 2004). Una combinación de dieta y de los suplementos omega-3 (6 g por día) fue encontrada para causar un descenso importante en triglicéridos de suero y niveles de ácido araquidónico (bosque 2009). Un pequeño comentario sistemático encontró que eso las dosis diversas de los ácidos grasos omega-3 causaron a reducciones significativas en concentraciones del triglicérido en la gente con el VIH que tomaba la terapia del antiretroviral (Oliveira 2011). Un estudio que implicaba a 48 pacientes VIH-infectados (47 varones, 1 hembra) con hypertriglyceridemia HAART-asociado encontró que un curso de 12 semanas de los ácidos grasos omega-3 (4 g por día) llevó a las reducciones significativas en los niveles del triglicérido comparados con el placebo (Peters 2011). Wohl y los socios encontraron que los ácidos grasos omega-3 (bajo la forma de suplementos del aceite de pescado), más dietético y ejercitan aconsejando, triglicérido de ayuno bajado nivela en pacientes VIH-infectados con el hypertriglyceridemia que tomaba la medicación del antiretroviral; sin embargo, la diferencia no era significativa comparada con los participantes que recibieron el asesoramiento sin los suplementos del aceite de pescado (Wohl 2005). En otros estudios de pacientes VIH-infectados con los niveles elevados del triglicérido que utilizaban terapia del antiretroviral, la suplementación omega-3 fue asociada a disminuciones significativas de los triglicéridos (Carretero 2006; Gerber 2008; De Truchis 2007).

Proteína

La proteína contiene todos los aminoácidos esenciales y no esenciales, que son importantes para mantener una respuesta adecuada del sistema inmune. El suero es también un suplemento importante a ayudar a impulsar la síntesis del cuerpo del glutatión, y las diversas ventajas terapéuticas, incluyendo sus propiedades de inmune-aumento, la hacen de gran interés a la gente con VIH (Marshall 2004). En un estudio que implicaba 41 VIH-infectó a los pacientes, los que recibieron 40 g de la proteína que cada día se benefició de un aumento de la cuenta CD4 de 31 cells/µL, contra el grupo de control, que mostró una disminución de 5 cells/µL durante el mismo período de 12 semanas (Sattler 2008). La proteína se ha encontrado para mejorar la función inmune, para elevar niveles celulares del glutatión, y para mantener la masa del músculo (Marshall 2004; Micke 2002). Aunque los ensayos controlados seleccionados al azar grandes comuniquen mayores penetraciones en las ventajas potenciales de la proteína en pacientes con el VIH, los resultados son hasta ahora encouraging (Hummelen 2010).

Lactoferrina

La lactoferrina se deriva de la proteína. Ha sido encontrado para inhibir virus atando a los sitios virales del receptor, así evitando que el virus infecte las células sanas (van der Strate 2001). Los estudios ines vitro muestran que la lactoferrina es un inhibidor eficaz de la entrada del VIH (1996 moreno, 1998; Berkhout 2002). Puede también inhibir con eficacia la infección VIH inicial bloqueando la absorción en las células epiteliales y transferencia de las células dendríticas a las células de CD4+ (Carthagena 2011)

Un estudio que comparó 22 asintomáticos y 45 pacientes sintomáticos con el VIH a 30 temas sanos del control encontraron que los niveles de la lactoferrina del plasma fueron disminuidos en los pacientes infectados con el VIH (difiera 1995). En un ensayo de seis meses que implicaba a 22 niños de HIV-1-infected, la lactoferrina oral causó una pequeña disminución de la carga viral y un aumento en números de la célula de CD4+; la lactoferrina más terapia del antiretroviral era más eficaz que la lactoferrina solamente (Zuccotti 2006).

Coenzima Q10 (CoQ10)

CoQ10 está presente en todas las células del cuerpo humano y es esencial para la función apropiada de la célula. Los niveles bajos de CoQ10 se han detectado en gente con el VIH, y un estudio encontró que el nivel de la deficiencia CoQ10 corresponde con la etapa de la infección VIH (Folkers 1988). La suplementación CoQ10 aumenta varios parámetros inmunes, incluyendo linfocito T cuenta (Folkers 1991; Yamashita 1997), una consideración importante en el VIH. Un antioxidante sabido, también se ha encontrado para contribuir a la mejora de defensas antioxidantes en hombres VIH-infectados cuando está administrado como parte de un régimen que consistía en los diversos antioxidantes (Batterham 2001). En un estudio de caso que implicaba a un hombre de 52 años con el VIH, el paciente sufrió de myopathy esquelético relacionado con drogas causada por el zidovudine. La suplementación diaria de CoQ10 llevó a la recuperación, permitiendo que el paciente continúe su tratamiento de la droga del VIH (Rosenfeldt 2005). La cereza y los socios probaron una formulación soluble en agua de CoQ10 en las células cultivadas de la rata y encontraron que era eficaz en la prevención de la neurotoxicidad causada por d4T (stavudine; la medicación del VIH lo más comúnmente posible asociada con la neuropatía) (cereza 2010). Aunque los estudios en los efectos de CoQ10 en el VIH sean limitados, los hallazgos destacan hasta ahora esto como área prometedora para el estudio adicional.

Selenio

El selenio se requiere para la función de sistema inmune apropiada (mirada 1997) y facilita una multitud de actividades antioxidantes en el cuerpo (Hoffmann 2008; Tinggi 2008). También disminuye el efecto de los cytokines inflamatorios, que pueden reducir el riesgo de desarrollar daño neurológico, el sarcoma de Kaposi (un cáncer VIH-asociado común), y perder el síndrome (Baum 2000). En gente con el VIH, la deficiencia del selenio ha correspondido con la progresión de la enfermedad a SIDA o a la muerte (Campa 1999; Baum 2000; Mire 1997). Shor-Posner y los colegas encontraron que, entre consumidores de droga VIH-infectados, el selenio bajo era un factor de riesgo significativo para desarrollar la enfermedad micobacteriológica (Shor-Posner 2002). Los efectos de VIH-inhibición del selenio también se han observado en los cultivos celulares humanos (Hori 1997; Kalantari 2008). En estudios humanos, la suplementación del selenio se ha encontrado para reducir la incidencia de la diarrea y para disminuir el número de hospitalizaciones pacientes (Kupka 2009; Burbano 2002).

Cinc y magnesio

Por término medio, los pacientes con HIV/AIDS que tengan niveles bajos del cinc tener una carga viral más alta y un linfocito T más bajo cuenta (Ferencik 2003; Rousseau 2000). Un estudio de los E.E.U.U. de 231 adultos VIH-infectados encontró que eso tardar a suplementos del cinc cada día por 18 meses redujo el índice de diarrea por más el de 50% comparado con placebo y que bajó el riesgo de fracaso inmunológico por el 400% (cuentas del linfocito T CD4 de <200 cells/µL). Sin embargo, no afectó a la carga viral, ni tenía un impacto en la mortalidad (Baum 2010; Mehta 2010). En un comentario de literatura de seis estudios humanos que implicaban a 1.009 participantes, el uso de los suplementos del cinc aparecía disminuir la infección oportunista entre adultos y niños con el VIH. Solamente encontraron a los adultos para tener cuentas más altas CD4; no se divulgó ningunos eventos adversos para los adultos o los niños de usar la suplementación del cinc (Zeng 2011).

Algunas drogas de antiretroviral aparecen quelatar la posts-interacción del magnesio con integrase. Por lo tanto, el magnesio suplemental puede asegurarse de que los niveles del magnesio no estén agotados (Liao 2010).

Probiotics

La tripa humana contiene las bacterias naturalmente crecientes que poseen un arsenal de funciones beneficiosas; éstos incluyen su capacidad de proporcionar los alimentos esenciales al cuerpo, analizan las comidas que son de otra manera indigestas, vía reacciones de la fermentación, por ejemplo, y de prevenir el crecimiento de los patógeno dañinos (Hooper 2001; Ley 2006). Sin embargo, la tripa se compromete en gran parte en pacientes con el VIH. La infección VIH aguda es marcada por el agotamiento dramático de las células de CD4+ de la zona gastrointestinal (del SOLDADO ENROLLADO EN EL EJÉRCITO). La zona del SOLDADO ENROLLADO EN EL EJÉRCITO se cree para ser una blanco particularmente atractiva para la réplica del VIH porque las células CD4 que contiene son sobre todo las células de memoria de CD4+, que son son blancos preferenciales para la réplica del VIH. (Las células de la “memoria” de CD4+ se nombran como tal porque “recuerdan” los antígenos ellas previamente encontraron; esto permite que monten una respuesta más rápida en encuentros subsiguientes.) Por otra parte, las células de CD4+ en la zona del SOLDADO ENROLLADO EN EL EJÉRCITO expresan las cantidades sustanciales de receptor de CCR5-a de uso general por el VIH para incorporar y para infectar las células (Mehandru 2005; Johnson 2008). Pues el VIH agota la tripa de células inmunes, la permeabilidad epitelial intestinal aumenta generalmente, y el anfitrión humano llega a ser cada vez más vulnerable a la progresión microbiana de la invasión y de la enfermedad (Brenchley 2008).

Probiotics es los microorganismos vivos que, cuando con tal que en suficientes cantidades, comunican subsidios por enfermedad. Ciertas tensiones del probiotics se asocian a la inflamación reducida (Furrie 2005; O'Mahony 2005; Braat 2004) y permeabilidad (Isolauri 1993; Madsen 2001; Ukena 2007), que está de interés notable para los pacientes con el VIH. En varios estudios que implicaban a gente con HIV/AIDS, el probiotics consumidor fue asociado a mejoras en los recuentos celulares CD4 (Trois 2008; Anukam 2008; Irvine 2010). Más recientemente, Hummelen y los colegas encontraron que eso el adición de probiotics al yogur microalimento-fortificado no impulsó el recuento celular CD4 después de un mes, contra la misma preparación sin el probiotics añadido; aunque el probiotics añadido fuera tolerado bien, y no se divulgó ningunos eventos adversos (Hummelen 2011). Estudios clínicos más grandes con períodos más largos de la continuación son necesarios evaluar completamente el impacto de la suplementación probiótica en gente con el VIH, pero los resultados son hasta ahora prometedores.