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Hepatitis B

Diagnosis

Hay varias pruebas para diagnosticar la infección de HBV; las pruebas supervisan la carga viral o la función hepática.

Pruebas para la carga viral de HBV. La cuantificación de la DNA de HBV en la sangre por la reacción en cadena de polimerasa (polimerización en cadena) o más nuevas pruebas de la polimerización en cadena del tiempo real es indicativas de la actividad de la réplica de HBV. Los niveles sobre 2000 IU/ml indican la infección activa o crónica, mientras que los niveles debajo de esto indican el carro inactivo del virus (Chevaliez 2012).

El nivel del antígeno de la superficie de la hepatitis de suero B (HBsAg) es también marcador de la masa infectada del hígado y de la cantidad de DNA de HBV en hepatocitos infectados. Cuando está combinado con la prueba de la polimerización en cadena, un análisis de sangre para los niveles de HBsAg se puede utilizar para supervisar la progresión de la infección crónica de HBV o para identificar los portadores inactivos (Chevaliez 2012).

Otras pruebas serológicas para la carga viral incluyen la cuantificación de HBeAg, un marcador para la alto-contagiosidad HBV, así como la detección de anticuerpos a los antígenos de HBV (anti-HBs, anti-HBe, y anti-HBc, un anticuerpo al antígeno de la base de HBV), que pueden indicar una infección anterior o crónica (WHO 2009; Chevaliez 2012). La prueba para el anticuerpo anti-HBc de IgM puede identificar la infección aguda de HBV (Gitlin 1997).

Pruebas de función hepática. Hay varios análisis de sangre que no son específicos a HBV y no específico no evalúan la función hepática, pero es importante en la diagnosis de la infección; éstos incluyen ALT (aminotransferasa de la alanina, marcador del daño de célula de hígado), bilirrubina (un indicador de la función de la excreción del hígado), y la albúmina nivela y el tiempo de la protrombina (indicadores de la función) de la síntesis del hígado (Liaw 2009). La mayor parte de estos marcadores pueden ser medidos en análisis de sangre rutinarios. Fibrometers (IE, los paneles hígado-fibrosis-específicos de la sangre), que combinan a algunos de estos marcadores con otros marcadores hígado-específicos, está también disponible (Castera 2012).

Biopsia del hígado. La biopsia del hígado es una técnica importante, pero invasor para calificar daño hepático. Más nuevos métodos no invasores utilizan técnicas de proyección de imagen para evaluar la tiesura del hígado (una propiedad física directa del hígado que aumenta mientras que el hígado se llena del tejido conectivo durante fibrosis). Éstos incluyen el elastography transitorio (una técnica del ultrasonido) y el elastography de resonancia magnética (Castera 2012).