Venta del cuidado de piel de Life Extension

El síndrome de Sjögren

Estrategias alimenticias apuntadas

Ácidos grasos esenciales: Glándulas sanas favorables

Las drogas tradicionales ofrecen considerable potencia haciendo frente al síndrome de Sjögren, pero los efectos secundarios les hacen una bendición mezclada. Además, los acercamientos farmacológicos apuntan síntomas sin abordar causas subyacentes o problemas de salud relacionados. La ayuda alimenticia puede ser acertada, no sólo en la atenuación de los efectos secundarios de drogas, pero en la baja de dosis también.

Los ácidos grasos esenciales (EFAs) y los eicosanoids, hormonas efímeras del “mensajero” derivadas de EFAs, se han implicado en la función anormal de glándulas salivales y lacrimales. Las medidas en los pacientes del síndrome de Sjögren han mostrado que las deficiencias del EFA están presentes (Oxholm 1998), y los ensayos clínicos controlados de la suplementación con EFAs, incluyendo el ácido gamma-linolenic (GLA), han rendido los resultados positivos (Horrobin 1984).

Los ácidos grasos Omega-3 y omega-6 (EFAs) han sido mostrados para aliviar síntomas de la enfermedad autoinmune apoyando el sistema inmune y reduciendo la inflamación (Harbige 1998; Horrobin 1984; Horrobin 1986; Oxholm 1986). EFAs logra esto de varias maneras:

  • Determinando si los genes están expresados
  • Producir eicosanoids y cytokines
  • Enzimas antioxidantes que activan

Cytokines. Cytokines es las sustancias químicas intercelulares del mensajero que pueden ser favorables o antiinflamatorias. Los ácidos grasos esenciales apoyan la producción de cytokines antiinflamatorios (Harbige 1998).

ácido Gamma-linolenic (GLA). GLA es importante para la producción de la prostaglandina antiinflamatoria E1 (PGE1). El aceite de la onagra, que es rico en GLA, puede corregir defectos inmunológicos, parar la atrofia de glándulas salivales y lacrimales, y aumentar PGE1. La suplementación directa con GLA ha dado lugar a la mejora clínica en el síndrome de Sjögren, el escleroderma, y otras condiciones (eg., tensión arterial y rico en colesterol altos) (Horrobin 1981).

Extracto del té verde. Los efectos antioxidantes y antiinflamatorios del té verde han llevado a científicos a proponer que puede tener un papel en luchar enfermedades autoinmunes tales como síndrome de Sjogren. En el laboratorio, los catecoles del té verde estimularon cambios en las células humanas que las hacen menos susceptibles al ataque autoinmune por el sistema inmune. Además, el té verde disminuyó dramáticamente la inflamación en tejidos sanos, otro cambio indicativo de la actividad autoinmune disminuida (Hsu 2005).

Extracto del timo

Hay evidencia de que los extractos del timo pueden mejorar el funcionamiento y los números de células de T y estimular la conversión de las células no maduras T6 (thymocytes) en las células genéricas T3 (Kouttab 1989; Wilson 1999). Las drogas de Thymominetic, por ejemplo como levamisole e isoprinosine, estimulan el timo y pueden ser beneficiosas al desarrollo del linfocito T (Hadden 1989). Porque las células de T no maduras se han implicado en el síndrome de Sjögren, Life Extension cree que el extracto del timo puede ayudar a reducir la severidad de los síntomas asociados a la enfermedad.

Ayuda digestiva

La L-glutamina del aminoácido cura la guarnición intestinal y mejora su estructura de la mucosa (Klimberg 1990). Las bacterias intestinales beneficiosas, tales como lactobacilo acidófilo y Bifidobacterium bifidus, y los fructooligosaccharides (IE, una forma de azúcar que puede aumentar bacterias beneficiosas) proporcionan la ayuda del aparato gastrointestinal aumentando la población de la tripa de microflora sana.