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El síndrome de Sjögren

Sjögren: Una enfermedad autoinmune

Como otras enfermedades autoinmunes, el síndrome de Sjögren resulta del sistema inmune que ataca equivocadamente el tejido sano. La respuesta autoinmune no se entiende y puede completamente tener causas múltiples, incluyendo las moléculas de la mímica, las células de T no maduras, y síndrome permeable de la tripa. Las moléculas de la mímica excitan el sistema inmune a las moléculas del ataque que se asemejan. Las células de T no maduras son las que “no se han entrenado” bastante tiempo en el timo y no pueden distinguir correctamente entre los antígenos dañinos y los tejidos sanos. Finalmente, el síndrome permeable de la tripa, caracterizado por una pared intestinal excesivamente permeable, puede despertar una respuesta alérgica lanzando las moléculas grandes en la circulación sanguínea. Las reacciones alérgicas fueron encontradas generalmente para ser mas comunes en gente con el síndrome de Sjögren (Tishler 1998).

Cuando los tejidos sanos tales como glándulas de la excreción se atacan debido a una respuesta autoinmune, se estorban con la circulación de los complejos inmunes (Brito-Zeron 2005). Estas moléculas grandes son formadas por la combinación de un anticuerpo y de un antígeno. Cuando están alojados en las glándulas salivales y lacrimales (rasgones de la producción), bloquean estas glándulas de suministrar sus secreciones acuosas y de la mucosa.

Algunos investigadores piensan que la causa subyacente de desordenes autoinmunes (como Sjögren) puede ser una respuesta dañada del linfocito T. Las células de T son los linfocitos que “se entrenan” en la glándula de timo para su papel en el sistema inmune. Sin embargo, si las células de T “no se enseñan” bastante tiempo en el timo antes de ser lanzada, tienden a comportarse irregularmente, atacando el tejido sano.

Pacientes con los defectos significativos de la demostración de Sjögren en la inmunidad del linfocito T (Gerli 1989). Los investigadores japoneses encontraron que la deficiencia del estrógeno contribuye a este linfocito T la respuesta disfuncional (Ishimaru 1999).

La depresión, que se asocia a Sjögren (Stevenson 2004), puede accionar la producción de cytokines que interfieran con la producción de la glándula salival y lacrimal.