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Artritis – reumatoide

Terapias naturales para la artritis reumatoide

Ácidos grasos

Los ácidos grasos poliinsaturados (PUFAs), sobre todo ésos derivados de fuentes marinas, se han recomendado para los pacientes del RA durante muchos años debido a su capacidad de reducir la inflamación y de alentar salud cardiovascular mientras que ayuda calme el sistema inmune activo (Goldberg 2007).

Hay dos tipos principales de PUFAs dietético: omega-6 y omega-3. Ambos son importantes para la salud. Sin embargo, es especialmente importante mantener el ratio correcto de omega-6 para omega-3 en la dieta. La investigación ha mostrado que la dieta americana típica está compuesta de un omega-6 al ratio omega-3 tan arriba como el 25:1 (Simopoulos 2011). El ratio ideal, sin embargo, está sobre el 4:1, significando que muy pocas personas están consiguiendo a bastante omega-3 el ácido graso en relación con la cantidad de omega-6 (Holub 2002). Un ratio así que sesgado hacia omega-6 tiene el potencial para ser altamente favorable-inflamatorio. Así, es esencial que los pacientes de la artritis consigan a suficiente omega-3 los ácidos grasos.

Varios ensayos han apoyado la ventaja de los pacientes del RA que consumían los ácidos grasos omega-3 bajo la forma de aceite de pescado. Estos estudios han mostrado que el aceite de pescado puede ayudar a reducir la inflamación (Dawczynski 2011), el dolor y los síntomas asociados a RA. El ácido de Eicosapentaenoic (EPA) y el ácido docosahexaenoic (DHA), derivado típicamente del aceite de pescado, han probado propiedades antiinflamatorias. Los resultados de un estudio en el cual la gente con RA consumió 1.800 el magnesio EPA y 900 diario del magnesio DHA por tres meses indicaron que estos ácidos grasos son eficaces en tiesura de la mañana que controla, mientras que los que recibieron el placebo experimentaron el empeoramiento de los síntomas (Kremer 1985).

Los estudios clínicos numerosos han apoyado las ventajas de los pacientes del RA que consumían el aceite de pescado (James 1997). En un estudio la determinación de dulzura y de la dosis comunes de NSAIDs requirió para controlar síntomas en gente con RA establecido, ésas aceite de pescado consumidor experimentaron menos dolor común y tomaron dosis más bajas de NSAIDs (James 2010). Los datos de un estudio separado indicaron que eso aceite de pescado la consumo puede complementar las propiedades antiinflamatorias del acetaminophen (Caughey 2010). El aceite de pescado consumidor también redujo perceptiblemente TNF-α y otros cytokines favorable-inflamatorios (Endres 1989). El aceite de pescado mejoró perceptiblemente niveles del colesterol y del triglicérido en gente con RA también, atenuando el riesgo cardiovascular (Olendzki 2011).

El aceite del camarón antártico es un aceite marino cuyas propiedades diferencian levemente de las del aceite de pescado. En un modelo animal, el aceite del camarón antártico “redujo perceptiblemente cuentas y la hinchazón de la artritis” (Ierna 2010). En un estudio separado del camarón antártico el aceite combinó con el ácido hialurónico y la astaxantina— ambos cuyo los agentes favorable-inflamatorios de la blanco en los pacientes de la cuerpo-artritis divulgaron una reducción del dolor del 55% adentro bajo tres meses; los 63% de participantes eran posts-tratamiento totalmente dolor-libre (Martínez-Calatrava 2010).

ácido Gamma-linolenic (GLA): GLA es un ácido graso beneficioso omega-6 encontrado en aceites de varias diversas plantas. Sus efectos sanos del corazón están bien documentados. En un estudio en el cual los pacientes del RA consumieron el diario 1400 del magnesio GLA, sus síntomas del RA fueron reducidos perceptiblemente, incluyendo número y la severidad de juntas blandas y el grado de hinchazón (Leventhal 1993). Un comentario completo de ensayos clínicos encontró que mientras que la consumo del diario del magnesio 1.400 o más de GLA dio lugar a una mejora significativa en síntomas relacionados RA, dosis más bajas (es decir, diario del magnesio 500) no aparecían eficaces (Cameron 2009). Otros estudios han mostrado que los aceites GLA-ricos siguientes pueden ser beneficiosos en gente con RA:

Aceite de semilla de la grosella negra (nigrum del Ribes): Los 24 ensayos clínicos de la semana que implicaban a gente con RA compararon los efectos del aceite de la grosella negra al placebo y encontraron que el aceite de semilla de la grosella negra mejoró perceptiblemente los síntomas relacionados RA (Leventhal 1994).

Aceite de semilla de la borraja (officinalis del Borago): El aceite de la semilla de la planta de la borraja es rico en GLA. El aceite de semilla de la borraja fue utilizado como la fuente de GLA en el estudio que probaba las ventajas de GLA en la reducción de los síntomas del RA (Leventhal 1993). Los resultados de un comentario completo indican que el aceite de semilla de la borraja está asociado a resultados clínicos mejorados en gente con el RA (Macfarlane 2011).

Un estudio clínico reciente encontró que los pacientes del RA que consumían el aceite de semilla de la borraja habían disminuido niveles de colesterol total, de LDL, de triglicéridos, y de niveles crecientes de HDL (Olendski 2011). Este efecto es particularmente beneficioso para la gente con RA pues tienen un mayor riesgo de enfermedad cardíaca que la población en general (Radovits 2010; Peters 2009).

Aceite de la onagra (biennis del Oenothera): Un comentario mostró que el aceite de la primavera redujo con eficacia los síntomas del RA (Cameron 2011). En un estudio, la gente con el RA que tomaba terapia diaria de NSAID consumió 6 g por el día de aceite de la onagra o placebo. Ésos que recibían dosis diarias del aceite de la onagra experimentaron menos tiesura de la mañana después de 3 meses y menos dolor después de 6 meses (Brzeski 1991).

Vitaminas

La vitamina D, se sintetiza que cuando la piel entra en el contacto con la luz ultravioleta, desempeña un papel inmunomodulador importante y aparece facilitar apreciable síntomas del RA. Los resultados de un ensayo clínico seleccionado al azar mostraron que los pacientes del RA que tomaban una dosis baja 1-25 del dihydroxyvitamin D junto con su enfermedad que modificaba terapia antirheumatic de la droga (DMARD) tenían alivio del dolor perceptiblemente mayor en 3 meses comparados con el grupo que recibía DMARDs solamente (Gopinath 2011). Alarmantemente, un ensayo suizo reciente encontró que el 86% de 272 pacientes del RA tenían niveles deficientes o escasos de la vitamina D (Stoll 2011).

El receptor de la vitamina D (VDR), que ata la vitamina D está situado en la superficie de células inmunes. Porque las células inmunes desempeñan un papel importante en promover la inflamación en RA, parece lógico que la vitamina D también tendría un papel en la inflamación mediada RA. De hecho, un estudio reciente encontró que el VDR es importante en la limitación de la tendencia inflamatoria de células inmunes en un modelo del ratón del RA (Zwerina 2011).

Sin embargo, la vitamina D hace más que apenas la detención que daña las células inmunes; también sobrealimenta las células inmunes protectoras.

las células T-registro son los componentes especializados del sistema inmune que ayudan a mantener inmunidad equilibrada. Si demasiado pocas células T-registro están presentes, el sistema inmune llega a ser activo como en enfermedades autoinmunes como el RA. La vitamina D aumenta el número de las células protectoras T-registro, restaurando equilibrio a un sistema inmune activo (Cooney 2011).

Vitamina B6: El predominio de la deficiencia de la vitamina B6 se eleva en gente con RA. Esta deficiencia se ha asociado a síntomas más severos (Chiang 2003). Un estudio encontró que el tratamiento con el diario 100mg de la vitamina B6 redujo niveles de sangre de TNF-α y de otros cytokines favorable-inflamatorios en gente con el RA (Huang 2010).

Folato: Una deficiencia del folato es particularmente común en el RA de la gente que es tratado con methotrexate, pues esta droga agota el folato (corte 2004). Por lo tanto, la suplementación del folato puede ser beneficiosa para la gente con RA.

Plantas y compuestos Planta-derivados

Andrographis: Andrographolides, componentes extraídos del paniculata de Andrographis de la planta, inhibe la actividad del compuesto favorable-inflamatorio conocido como synthase inducible del óxido nítrico (iNOS). Esto ayuda a ejercer un efecto antiinflamatorio potente (Chiou 2000). Los lectores que son familiares con las ventajas vasculares del eNOS (no. endoteliales) deben observar que el eNOS desemejante, iNOS está favorable-inflamatorio y a menudo implicado en estados de la enfermedad donde está deseable inhibir sus acciones.

Andrographolides suprime la producción de los cytokines favorable-inflamatorios TNF-alfa y de la prostaglandina E2 (PGE-2), previniendo su expresión génica en los niveles múltiples (Liu 2007 (a, b)). Al hacerlo ellos downregulate los caminos químicos de la señalización que el uso de las células “dice” para iniciar la respuesta inflamatoria, que desempeña un papel dominante en la artritis reumatoide (Liu 2008).

El análisis científico ha revelado más lejos que los andrographolides actúan “contra la corriente” dentro del proceso de la cascada inflamatoria bloqueando los efectos del factor-kappaB nuclear del factor favorable-inflamatorio de la transcripción (N-F-kB) (Bao 2009).

el N-F-kB se encuentra en casi todas las células humanas. Desempeña un papel dominante en respuestas celulares a la tensión, a los cytokines, a los radicales libres, a la lipoproteína de baja densidad oxidada (LDL), y a los patógeno bacterianos o virales. Por consiguiente, su papel fundamental como primero-respondedor al daño oxidativo, la infección, y la tensión toxina-inducida lo liga a la inflamación, al cáncer, y a la enfermedad crónica (Ahn 2005). el N-F-kB regula firmemente virtualmente todos los factores que sean rio abajo en la cascada inflamatoria, incluyendo los cytokines conocidos como interleukins, las hormonas conocidas como prostaglandinas, y TNF-alfa.

Bloqueando N-F-kB, los andrographolides inhiben la producción de un anfitrión de mediadores inflamatorios en un paso simple (Chao 2009). Como se demuestra en los estudios animales, también permiten la actividad normal de las células inmunes vitales de la vigilancia mientras que suprimen simultáneamente las células inflamatorias activas (Naik 2009).

Ésta es una característica crítica que distingue andrographolides de la mayoría de las drogas anti-reumáticas (DMARDS). Considerando que los andrographolides suprimen factores inmunes inflamatorios, DMARDs puede suprimir la función inmune en general dando por resultado un riesgo creciente de infección (Manganelli 1993).

Curcumina: La curcumina es un compuesto antioxidante encontrado en la cúrcuma de la especia y tiene propiedades antiinflamatorias e inmunomoduladores potentes. Un estudio basado laboratorio mostró que la curcumina reduce la inflamación sinovial (Jackson 2006). Específicamente, este estudio demostró que exponer las células sinoviales inflamadas a la curcumina no sólo redujo el estado inflamatorio de estas células, pero suprimió la producción de proteínas favorable-inflamatorias y la activación de células con las propiedades inflamatorias.

Las ayudas de la curcumina también protegen el cartílago contra la destrucción mediada inflamación. Un meta-análisis intentó examinar el cuerpo de las pruebas referentes al efecto de la curcumina sobre los chondrocytes, las células que componen el cartílago. Los investigadores concluyeron que las ayudas de la curcumina no sólo previenen la degradación del cartílago inducida por ciertas proteínas inflamatorias en la junta (Henrotin 2010), pero también ayuda a promover la regeneración del cartílago (Buhrmann 2010).

La curcumina puede también ayudar más bajo a la dosis del methotrexate requerida para los efectos terapéuticos y la toxicidad relacionada con drogas del hígado. Un estudio encontró eso el administrar de curcumina junto con una dosis muy baja, sub-terapéutica del methotrexate en un ratón que el modelo de la artritis trató con eficacia la inflamación mientras que reducía el nivel de daño hepático inducido por las drogas (Banji 2011). Si como eficaz en seres humanos, tomar curcumina junto con methotrexate permitiría a gente con RA tomar dosis más bajas del methotrexate, de tal modo disminuyendo su riesgo de toxicidad del hígado.

Un estudio pequeño (18 personas) solamente bien diseñado encontró que eso la curcumina consumidora dio lugar al paseo mejorado (aumento a tiempo) así como a una reducción significativa en la tiesura común de la hinchazón y de la mañana (Deodhar el an o 80). Estos resultados fueron corroborados por un ensayo clínico más grande en el cual seleccionaron al azar a 45 pacientes del RA para recibir el magnesio 50 del sodio de diclofenac, el magnesio 500 de una forma altamente absorbible de BCM-95® llamado curcumina, o ambos por 8 semanas. En este ensayo, la curcumina solamente y conjuntamente con el sodio de diclofenac demostrado ser por lo menos tan eficaz como el sodio de diclofenac solamente en la facilitación de actividad de la enfermedad del RA, según lo medido por múltiplo estandardizó evaluaciones. Además, la curcumina solamente potente suprimió CRP (marcador de la inflamación en la sangre) por el 52% de línea de fondo, mientras que el sodio de diclofenac solamente disminuyó solamente CRP antes de 1,5%. Los investigadores de este ensayo comentaron que “tomado juntos, nuestros actuales resultados proporcionan un prueba-de-principio claro para la superioridad de la curcumina, y la falta de cualquier eficacia sinérgica o aditiva cuando estaban utilizados conjuntamente con diclofenac favorecen fuertemente uso seguro y de manera efectiva de la curcumina solamente en los ajustes clínicos para la gestión de la artritis reumatoide, y las otras enfermedades proinflammatory incluyendo cáncer en el futuro” (Chandran 2012).

Quercetina: La quercetina es los ricos compuestos flavonoides en frutas y verduras -- especialmente manzanas, agrios, perejil, sabio y cebollas. La quercetina inhibe fuertemente componentes múltiples del proceso inflamatorio, incluyendo las enzimas de $COX que son apuntadas por NSAIDs (Lee 2010). Los experimentos del laboratorio con las células sinoviales han mostrado que aunque la quercetina no tenga un efecto sobre la producción de proteínas favorable-inflamatorias, reduce directamente la inflamación en el synovium así como la activación de las células favorable-inflamatorias (Jackson 2006).

Un estudio reciente del prueba-de-concepto demostrado disminuyó la inflamación utilizando técnicas de la bioingeniería para aumentar la biodisponibilidad de la quercetina en un modelo de la rata del RA. Los investigadores cargaron la quercetina en microesferas y entregaron la combinación de la microesfera-quercetina directamente en la junta (Natarajan 2011). Las microesferas permitieron a la quercetina ser lanzadas constantemente durante 30 días. Aunque los ensayos humanos adicionales sean necesarios, los datos hasta el momento apoyan un papel antiinflamatorio de la quercetina en RA.

Extracto del serrata del Boswellia: La resina del género del Boswellia del árbol de los sacros del boswellia contiene un compuesto antiinflamatorio potente llamado el ácido de 3 acetyl-11-keto-β-boswellic (AKBA). El extracto del serrata del Boswellia (EEB) contiene los niveles de estos ácidos boswellic, que son inhibidores potentes de la lipooxigenasa 5 (5-LOX), una enzima favorable-inflamatoria. 5-LOX lleva a la producción de leukotrienes que producen inflamatorios. La EEB puede también tener efectos inhibitorios sobre las proteínas favorable-inflamatorias como TNF-α (Ammon 2006). Estos ácidos incluso se han mostrado para tener efectos inmunomoduladores similares a NSAIDs (Abdel-Tawab 2001). Un estudio que investigaba el efecto de consumir la EEB estandardizado hasta el 30% AKBA sobre artritis encontró que este extracto mejoró perceptiblemente la flexión común, redujo el hincharse, y protegió la junta contra la degradación del cartílago inducida por la inflamación (Sengupta 2011). Un extracto mejorado llamó AprèsFlex™ (a.k.a. Aflapin®), que combina AKBA con otros aceites permanentes del boswellia, actividad mejorada demostrada en una concentración más baja cuando está comparado a otras preparaciones estandardizadas al mismo porcentaje de AKBA (Sengupta 2010).

Granada: Las granadas contienen una alta concentración de polifenoles, que son compuestos con las propiedades antioxidantes fuertes. Las semillas de la granada se comen en su forma natural o se procesan para producir el jugo de la granada. Alternativamente, los compuestos activos se pueden extraer del resto de los componentes de la fruta.

Un estudio probó la severidad de la inflamación y la incidencia de la artritis en ratones alimentó un extracto de la granada además de su comida. Los ratones en el grupo alimentado granada tenían una incidencia más baja de la artritis, y los que consiguieron artritis la desarrollaron más adelante que normal (es decir, enfermedad retrasada) así como reduciendo la inflamación y el daño comunes (Shukla 2008).

En un estudio experimental reciente que probaba la eficacia del extracto de la granada en 6 personas con RA, fue divulgado que la gente que consumía el extracto tenía perceptiblemente menos juntas blandas (Balbir-Gurman 2011). Ampliando el tamaño de muestra de los pacientes estudiados determinará si estos efectos son ampliamente aplicables.

Té verde: El ingrediente activo en té verde es el galato del epigallocatechin 3 (EGCG), que se ha probado extensivamente para su salud que promovía propiedades. EGCG se ha mostrado para tener efectos antiinflamatorios y antioxidantes significativos así como para ayudar a optimizar el perfil del lípido (Ahmed 2010).

Los estudios preclínicos indican que el té verde puede ser eficaz en la reducción de la inflamación en las juntas de la gente con RA. Por ejemplo, el complemento del agua potable con té verde redujo perceptiblemente la severidad de la artritis en un modelo de la rata del RA (Kim 2008). Era incluso eficaz en la prevención del inicio de la artritis en un modelo del ratón del RA (Haqqi 1999).

Jengibre: El jengibre, el tronco subterráneo de la planta del officinale del Zingiber, tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes potentes (Grzanna 2005). El jengibre suprime directamente la inflamación inhibiendo las enzimas favorable-inflamatorias y bloqueando la producción de proteínas favorable-inflamatorias (Nievergelt 2011). Además, varios investigadores han divulgado que el jengibre consumidor previno perceptiblemente el inicio de la artritis en modelos del roedor del RA (miedo 2009; El Ramadán 2011; Fouda 2009).

Semillas sativa de Nigella: Estas semillas comúnmente se llaman “comino negro” o “alcaravea negra.” Los investigadores han mostrado que consumiendo thymoquinone, el compuesto activo del aceite de semilla, la inflamación inhibida y prevenido artritis en un modelo de la rata del RA (Tekeoglu 2007).

Un estudio reciente comparó los síntomas de los pacientes del RA que recibían el magnesio 500 del aceite sativa de Nigella dos veces al día para un mes con ésos que recibían cápsulas del placebo. Notable, el hasta 40% (que varió el aproximadamente 10% basado sobre la escala de la actividad de la enfermedad usada para evaluar síntomas) de gente que recibía el aceite de semilla sativa de Nigella experimentaron una mejora en los síntomas del RA (Gheita 2011).

Beta-sitosterol y glucósido beta-sistosterol: Según lo sugerido por una cierta investigación preliminar, una mezcla propietaria del 99:1 del glucósido beta-sistosterol (BSS) y de beta-sitosterol (BSSG) Moducare® llamado puede modular inmunidad en RA. En experimentos del laboratorio una mezcla de BSS/BSSG ha demostrado una capacidad de equilibrar la función de la célula inmune bajo variación condiciona (Ju 2004; Anónimo 2001). Dos pequeños estudios piloto en temas humanos han corroborado los datos ines vitro. En el primer estudio, 17 corredores del ultra-maratón fueron dados la mezcla de BSS/BSSG o un placebo. Después de la raza, cuando la función inmune normalmente se altera drástico, investigadores parámetros evaluados de la inflamación en ambos grupos. En el grupo que tomaba la mezcla de BSS/BSSG, fue observado que subieron los niveles de células inmunes mientras que los mediadores inflamatorios en la sangre disminuyeron, sugiriendo que la mezcla preparara el sistema inmune para la defensa mientras que simultáneamente suprimiera exceso de la inflamación (Bouic 1999). En el segundo ensayo, 18 pacientes con RA activo tomaron la mezcla o el placebo de BSS/BSSG por 24 semanas. La mezcla lleva a las mejoras significativas comparadas al placebo en todo el siguiente: cuenta común blanda mensurable, la evaluación del paciente del dolor, la evaluación global del paciente de la actividad de la enfermedad, y la evaluación global del médico del dolor. Además, tarifa de sedimentación de eritrocito (ESR), una evaluación de la tendencia inflamatoria de la sangre, disminuida por el 56% (Louw 2002).

Compuestos endógenos

Lo mismo: la S-adenosyl-L-metionina (lo mismo) es un compuesto natural en el cuerpo que es necesario para muchos diversos procesos fisiológicos. Lo mismo se ha mostrado para mejorar síntomas de la osteoartritis, de la enfermedad del higado, e incluso de la depresión. Aunque la mayoría de la investigación científica se haya centrado en osteoartritis, los mecanismos para lo mismo sugieren un papel en RA. Lo mismo apoya la producción de los componentes estructurales del cartílago, que se pueden destruir por la inflamación crónica del RA. Las propiedades antiinflamatorias lo mismo sugieren un papel de apoyo de este compuesto en los pacientes del RA (Talbott 2007).

Un comentario completo de varios estudios clínicos individuales encontró que mismo dolor aliviado y función común mejorada en gente con la osteoartritis (Rutjes 2009). De hecho, lo mismo tenían la analgesia similar y función que mejoraban efectos como tratamiento con NSAIDs, pero sin los efectos nocivos (Soeken 2002).

El methotrexate común de la medicina del RA se ha mostrado para inhibir la señalización de la célula con el mismo camino (Nesher 1996). Por lo tanto, las células en tejido común pueden no procesar lo mismo normalmente. Este estudio de laboratorio sugiere que la gente tratada con methotrexate pueda beneficiarse de misma suplementación.

Glucosamina: Este compuesto es un precursor a los glycosaminoglycans, componentes de moléculas más grandes – los proteoglycans – que se incorporan en el cartílago. Proteoglycans es crítico para el cartílago sano y amortiguar apropiado de la junta porque dibujan el agua dentro de la junta, actuando como lubricante. Además, la glucosamina parece tener algunas propiedades antiinflamatorias (Talbott 2007).

La glucosamina se ha mostrado para suprimir la producción del cytokine favorable-inflamatorio IL-8 en las células del synovium (Hua 207). Otro estudio encontró que la glucosamina era eficaz en perceptiblemente la reducción de síntomas del RA a pesar de ningunas diferencias perceptibles en marcadores convencionales de la inflamación tales como CRP (Nakamura 2007).

Sulfato de la condroitina: Este compuesto es un componente estructural del cartílago. Cuando está tomado como suplemento, ayuda a la inflamación de la lucha y apoya la reconstrucción del cartílago (Talbott 2007). El sulfato de la condroitina puede ser sano para el corazón también. Un modelo animal de la ateroesclerosis y de la artritis crónica encontró que el sulfato de la condroitina evitó que las lesiones ateroscleróticas se convirtieran (Martínez-Calatrava 2010). Estos datos, aunque muy sean preliminares, mencionan la posibilidad a que el sulfato de la condroitina puede ayudar a luchar la inflamación sistémica presente en RA que ése lleva para articular y enfermedad cardíaca.

Ejercicio

Como con otras enfermedades reumáticas, el ejercicio es un componente crítico de la masa del músculo que mantiene, apoyando un corazón sano, y previniendo daño común tanto cuanto sea posible. Los diversos tipos de ejercicios son beneficiosos para la gente con RA.

Ejercicio aeróbico: Varios estudios han demostrado que los ejercicios aeróbicos dinámicos tales como natación, caminar, y bici que monta no sólo mejoran salud y calidad de vida totales en pacientes con RA pero también reducen dolor. Otra ventaja del ejercicio dinámico es la mejora en la salud cardiovascular, que es especialmente importante para la gente con el RA (Cooney 2011). Hasta la fecha, ningunos estudios han divulgado que el ejercicio dinámico tiene efectos perjudiciales sobre la actividad o la función de la junta (Van den Ende 1998 de la enfermedad; Mojones 2009). Incluso el ejercicio de alta intensidad no se ha mostrado para llevar al daño creciente de la inflamación o de la junta (Plasqui 2008).

Entrenamiento de la fuerza: El entrenamiento de la fuerza (e.g., levantamiento de pesas) implica el aplicar de resistencia a los diversos grupos del músculo para mejorar fuerza muscular. Similar al ejercicio dinámico, entrenamiento de la fuerza redujo dolor y mejoró la función en gente con el RA (pedernal-Wagner 2009).