Venta del cuidado de piel de Life Extension

Síndrome crónico del cansancio

Recuperación de energía con la nutrición

En la mayoría de los casos, los síntomas del CFS mejoran gradualmente en un cierto plazo. Life Extension cree que el mejor acercamiento al CFS es impulsar niveles de energía y apoyar la función inmune sana. Una evaluación completa de la situación hormonal se puede también considerar, con los análisis de sangre midiendo los niveles de hormonas tales como DHEA, pregnenolone, estrógeno, testosterona, y otras. Si los niveles son bajos, el reemplazo de la hormona del bioidentical puede ser útil. Para una información más específica sobre la restauración de la hormona, vea la “restauración femenina de la hormona” y “los protocolos masculinos de la restauración de la hormona.”

Varios alimentos se han sugerido para ser deficientes en pacientes del CFS, incluyendo las vitaminas de B, los antioxidantes, la vitamina C, el magnesio, el sodio, el cinc, el L-triptófano, la L-carnitina, CoQ10, y los ácidos grasos esenciales. Las deficiencias alimenticias influencian los síntomas del síndrome así como del proceso de recuperación (Bounous 1999; Grimble 1994; Vecchiet 2003).

Cansancio que lucha: Los candidatos principales

Los radicales libres y otros oxidantes potentes pueden contribuir al desarrollo del CFS. Un estudio mostró que la oxidación de la proteína fue elevada perceptiblemente en la sangre de los pacientes del CFS (Smirnova 2003).

Varios estudios han mirado los alimentos o las hormonas con las propiedades de inmune-impulso y encontraron resultados prometedores con el CFS. En un estudio conducido en la universidad de Iowa, pidieron 155 pacientes con el CFS divulgar sobre sus regímenes del cuidado, incluyendo medicaciones de la prescripción, yoga, y alimentos. Tres suplementos particularmente aparecían ser beneficiosos (Bentler 2005).

Coenzima Q10. La coenzima Q10 (CoQ10) es un antioxidante potente que ayuda en reacciones metabólicas, incluyendo el proceso de formar el trifosfato de adenosina (ATP), la molécula usada por el cuerpo para la energía.

En un estudio de 20 pacientes femeninos con el CFS (que requiere el reposo en cama que sigue ejercicio suave), el 80 por ciento era deficiente en CoQ10. Después de tres meses de la suplementación CoQ10 (100 mg/día), la tolerancia del ejercicio más que doblado, el 90 por ciento tenía la reducción o desaparición de síntomas clínicos, y el 85 por ciento había disminuido el cansancio del posts-ejercicio (Judy 1996).

En la universidad del estudio de Iowa, CoQ10 emergió como la terapia principal para el CFS, con el 69 por ciento de pacientes que divulgaban que era útil.

DHEA. DHEA también se ha destacado para que su capacidad ayude a pacientes del CFS. Los niveles de DHEA de muchos pacientes del CFS bajo se comparan a las gamas óptimas (van Rensburg 2001; Scott 1999b). Un estudio especuló que la deficiencia de DHEA se pudo relacionar con los síntomas del CFS (Kuratsune 1998).

Es producida sobre todo por las glándulas suprarrenales, DHEA una hormona valiosa cuyos niveles disminuyen con edad. DHEA se ha mostrado para mejorar niveles de energía en los pacientes crónicos del cansancio (Kuratsune 1998). Los estudios han demostrado el siguiente:

  • En un estudio de 15 temas con el CFS, 15 temas con la depresión importante, y 11 temas sanos, niveles de DHEA eran perceptiblemente más bajos en los temas del CFS comparados al grupo sano. Los autores concluyeron que DHEA tiene un papel potencial ambos terapéutico y como herramienta de diagnóstico en CFS (Scott 1999b; Scott 1999a).
  • Otro estudio de los niveles de DHEA en 22 pacientes del CFS encontró niveles normales de DHEA pero una curva de respuesta embotada del suero DHEA a la inyección de la hormona adrenocorticotrópica (HORMONA ADRENOCORTICOTRÓFICA). La HORMONA ADRENOCORTICOTRÓFICA estimula normalmente las glándulas suprarrenales secretar DHEA. Los autores concluyeron que las anormalidades endocrinas pueden desempeñar un papel en CFS (De Becker 1999). Vea el protocolo de la gestión del estrés para más información.

Deficiencias nutritivas

Los pacientes del CFS son también con frecuencia deficientes en varios otros alimentos vitales. Mientras que la investigación no es exhaustiva, las deficiencias CFS-relacionadas se pueden ayudar con la suplementación.

Vitamina B6. Un ciertos datos proporcionan pruebas de la situación funcional reducida de la vitamina de B, particularmente de la piridoxina (vitamina B6) en los pacientes del CFS (montón 1999).

Folato. Un artículo en la neurología del diario describió un estudio en el cual los niveles del folato fueron medidos en 60 pacientes con el CFS. Los investigadores encontraron que el 50 por ciento de pacientes tenía valores debajo de 3,0 mcg/L (Jacobson 1993).

Glutatión. El glutatión se ha mostrado para ayudar a prevenir daño a la DNA y al ARN, a desintoxicar los metales pesados, a impulsar la función inmune, y a ayudar al hígado en la desintoxicación. Niveles de disminución intracelular del glutatión con edad.

  • Un artículo en el diario médico de las hipótesis propuso que el glutatión se pueda agotar en pacientes del CFS. Los autores propusieron que el agotamiento del glutatión también cause el cansancio muscular y la mialgia asociados a CFS (Bounous 1999).
  • La cisteína es un precursor al glutatión. Se ha presumido que el metabolismo del glutatión y de la cisteína puede desempeñar un papel en perder esquelético del músculo y cansancio del músculo. La combinación de niveles anormalmente bajos de la cisteína y del glutatión del plasma, la actividad baja de la célula de asesino natural, el perder del músculo o el cansancio esquelético del músculo, y los índices crecientes de producción de la urea definen un complejo de anormalidades que provisional se llame “síndrome bajo del CG.” Estos síntomas se encuentran en pacientes con la infección VIH, cáncer, lesiones importantes, sepsia, la enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, CFS, y hasta cierto punto en los atletas sobre-entrenados (Droge 1997).

Los suplementos usados para aumentar niveles celulares del glutatión incluyen la N-acetilcisteína (NAC) (con vitamina C), el ácido, la proteína, la L-cisteína, y el glutatión lipoicos.

Ácido lipoico. El ácido lipoico se conoce como el antioxidante del “reciclador” porque puede restaurar las propiedades antioxidantes de las vitaminas C y E después de que hayan sido neutralizadas por los radicales libres. También estimula la producción del glutatión antioxidante y ayuda en la absorción de CoQ10 (Balch 2000; Hendler 2001; Jamison 2003). El cuerpo produce el glutatión en cantidades limitadas.

Ácidos grasos esenciales. Los ácidos grasos esenciales son los ácidos grasos que no se pueden hacer por el cuerpo. Los ácidos grasos esenciales son cruciales para reconstruir y producir las nuevas células, y requerido para el desarrollo normal del cerebro (Balch 2000).

  • El uso de los ácidos grasos esenciales para el CFS posvírico fue examinado en un estudio de doble anonimato, placebo-controlado de 63 adultos. Los pacientes habían estado enfermos por un a tres años después de una infección viral evidente y tenían cansancio severo, mialgia, y una variedad de síntomas psiquiátricos. Los temas del estudio recibieron placebo o los ácidos linolenic, gamma-linolenic, eicosapentaenoic (EPA), y docosahexaenoic (DHA) el contener de la preparación (ocho 500 cápsulas del magnesio diariamente) durante un período de tres meses. El grupo del tratamiento mostró la mejora continua, comparada con resultados desiguales en el grupo del placebo (Behan 1990). La composición de ácido graso esencial de los fosfolípidos rojos de la membrana celular de los temas era analizada en las primeras y pasadas visitas. Los niveles esenciales del ácido graso eran anormales en la línea de fondo y fueron corregidos por el tratamiento activo. Los autores concluyeron que los ácidos grasos esenciales proveen de un tratamiento racional, seguro, y de manera efectiva para los pacientes el CFS posvírico.
  • En una serie del caso de pacientes del CFS, los investigadores administraron los ácidos grasos esenciales con otros protocolos de tratamiento y observaron un porcentaje de ganancia 90 en la mejora en el plazo de tres meses entre dos tercios de los pacientes del CFS (gris 1994).

Aumentadores de presión de la energía

Varios alimentos se han estudiado para que su capacidad impulse la preocupación importante celular de la energía-uno posiblemente entre pacientes del CFS. Éstos incluyen el siguiente:

NADH. El dinucleótido reducido de la B-niconamida (NADH), junto con CoQ10, es esencial para la producción de energía celular.

  • Un estudio seleccionado al azar, de doble anonimato, placebo-controlado de la cruce examinó el uso del NADH en el CFS: 26 pacientes elegibles diagnosticados con el CFS recibieron el magnesio 10 del NADH o el placebo por un período cuatrisemanal. Ocho de 26 (el 31 por ciento) respondieron favorable al NADH, en contraste con dos de 26 (el 8 por ciento) al placebo (Forsyth 1999).

L-carnitina. Aunque la investigación sea algo contraria, varios estudios han encontrado las deficiencias de la L-carnitina del aminoácido entre pacientes del CFS. la L-carnitina se sabe para impulsar niveles de energía. La falta de consistencia en la investigación sugiere varias otras deficiencias alimenticias, incluyendo carnitina, las vitaminas B-complejas, ácidos grasos esenciales, L-triptófano, cinc, magnesio, y otras, pueden ser relacionadas (Werbach 2000).

  • Los estudios muestran esa carnitina dada como suplemento a los resultados de los pacientes del CFS en una mejores capacidad y disminución funcionales de los síntomas de la enfermedad (Plioplys 1995; Plioplys 1997). Otros estudios han mostrado que una dosis del diario 1000-2000 del magnesio ha dado lugar a la mejora (Kelly 1998; Werbach 2000).
  • la Acetilo-L-carnitina alivió cansancio mental, y la propionyl-L-carnitina alivió cansancio general en un estudio que comparaba los dos en los pacientes del CFS (Vermeulen 2004).

Magnesio. El magnesio participa en síntesis del metabolismo energético y de la proteína. El cuerpo protege vigilante niveles del magnesio de la sangre, en parte porque 350 procesos enzimáticos dependen del magnesio para la activación. El magnesio se almacena en los tejidos y el hueso, compartiendo la residencia esquelética con el calcio y el fósforo (Dimai 1998).

Un estudio seleccionado al azar, de doble anonimato, placebo-controlado fue conducido de los pacientes del CFS encontrados para tener niveles bajos del magnesio. En el ensayo clínico, 32 pacientes del CFS recibieron el placebo o el sulfato de magnesio intramuscular semanal por seis semanas. Los pacientes trataron con los niveles de energía mejorados divulgados magnesio, un mejor estado emocional, y menos dolor ($cox 1991).

Un nuevo compuesto del magnesio, magnesio - L-threonate, permite la administración oral mientras que impulsa niveles de magnesio en el cerebro (Slutsky 2010).

Sin embargo, otro estudio encontró que la suplementación del magnesio dio lugar a un empeoramiento significativo de síntomas entre 6 y 24 meses (Bentler 2005). Aunque algunas personas puedan encontrar la suplementación del magnesio útil, si los síntomas empeoran, debe ser interrumpida.

Glutamina. La glutamina es un aminoácido condicional esencial necesario durante períodos de tensión excesiva. La glutamina es la energía preferida para los enterocytes, las células que alinean el aparato gastrointestinal. La glutamina es también uno de los tres aminoácidos necesarios hacer el glutatión, un limpiador potente de radicales libres.

  • La suplementación con glutamina pudo beneficiar a pacientes crónicos del cansancio aumentando movilidad de la tripa, mejorando niveles de la glutamina del plasma, e impulsando el glutatión (Kingsbury 1998a; Kingsbury 1998b)

Rhodiola. Rhodiola (rosea de Rhodiola) se ha estudiado extensivamente en cultivos celulares, animales, y seres humanos. Ha mostrado antifatiga y depresión, resistencia física, aumento anticáncer, inmune y los efectos estimulantes sexuales (Brown 2002).

Un estudio conducido en la academia rusa de ciencias naturales demostró que el rhodiola ayuda a impulsar capacidad de funcionamiento física. En un estudio animal, un extracto oral del rhodiola impulsó el contenido del ATP en las mitocondrias de los músculos esqueléticos, tales que las ratas rhodiola-complementadas podían nadar el 25% más largo que ratas del control antes del agotamiento que alcanzaba (Abidov 2003). Esto es constante con la investigación que demuestra que las ayudas del rhodiola mejoran resistencia del ejercicio en seres humanos después de un de dósis simple (el magnesio 200 del rosea de Rhodiola, conteniendo el rosavin y el salidroside) del 1% (De Bock 2004) del 3%.

Los resultados similares fueron observados en un estudio que capacidad medida para el trabajo mental en el contexto del cansancio y de la tensión (Shevtsov 2003). Los científicos en el centro de la inspección sanitaria y epidemiológica en Moscú dieron rhodiola a 161 cadetes jovenes y midieron los resultados usando un índice antifatiga. Los resultados indicaron una reducción altamente significativa en cansancio.