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Movimiento

Estrategias naturales para reducir riesgo del movimiento

Las medicaciones convencionales y las cirugías usadas para prevenir alimentan y la enfermedad cerebrovascular se asocia a efectos secundarios y se limita a menudo en su capacidad de apuntar los factores múltiples que contribuyen al movimiento. Life Extension acentúa una estrategia global de la prevención del movimiento. Esta estrategia incluye una serie de medidas preventivas tales como reducción de la inflamación crónica, peso corporal sano que mantiene, reduciendo el colesterol, suprimiendo niveles de la homocisteina y el fibrinógeno, y bajando la presión arterial (Houston 2010).

Dieta mediterránea. La dieta mediterránea tradicional es rica en frutas, verduras, granos enteros, y pescados, y bajo en la carne roja y los dulces (Fung 2009). La adherencia a una dieta mediterránea se asocia a mortalidad por todas causas reducida y a una incidencia más baja de varias enfermedades relativas a la edad, incluyendo el movimiento (Mitrou 2007; Fung 2009). Un estudio 2011 encontró que la adherencia estricta a una dieta mediterránea disminuyó la probabilidad del movimiento isquémico con independencia de niveles de colesterol, de edad, y del género (Kastorini 2011). En un estudio de población separado, la adherencia a una dieta mediterránea disminuyó perceptiblemente el riesgo de movimiento isquémico, de ataque del corazón, y de muerte vascular (jardinero 2011). En un estudio que examinaba sobre 70 000 mujeres americanas, una dieta “prudente” de frutas, las verduras, el pescado y los granos enteros fueron asociados a un más poco arriesgado del movimiento total e isquémico comparado a un alto “occidental” de la dieta en carnes procesadas, granos refinados, y dulces (tilín 2006). La consumo de un punto bajo mediterráneo de la dieta en carne roja y ricos en frutas y verduras frescas puede también acortar exceso de niveles de la homocisteina en homocisteina genético propensa de la gente la alta (Dedoussis 2004).

Intervenciones alimenticias apuntadas

Hoja y aceite de oliva verdes olivas. La planta de Europaea del Olea es un componente importante de la dieta de culturas mediterráneas, y tiene efectos anti-hipertensos y anti-ateroscleróticos (EL 2009). Las hojas del olivo contienen la oleuropeína y el oleacein activos de los compuestos. En un ensayo humano, el diario 1000 del magnesio del extracto verde oliva de la hoja redujo la presión arterial (Perrinjaquet-Moccetti 2008). El tratamiento previo con 100 mg/kg del extracto verde oliva de la hoja también se ha mostrado para reducir daño cerebral en un modelo de la rata del movimiento isquémico (Dekanski 2011). El aceite de oliva también contiene compuestos corazón-sanos. Un estudio francés mostró que más viejos temas que consumen el aceite de oliva en cocinar y en el vestido tienen un riesgo isquémico el 41% más bajo del movimiento comparado con la gente que nunca utiliza el aceite de oliva (Samieri 2011).

Nattokinase. Un estudio 2008 demostró ese nattokinase, una enzima extraída de las sojas fermentadas, es útil en la reducción de la presión arterial en pacientes con la hipertensión (Kim 2008). Los participantes que recibieron 2000 unidades fibrinolóticas (FU) de diario del nattokinase por 8 semanas tenían una reducción en la presión sistólica y diastólica de casi 6 mmHg y de 3 mmHg, respectivamente. Nattokinase rompe aparte el fibrinógeno de la proteína, que contribuye a la viscosidad y a la coagulación de la sangre. Esta reducción en viscosidad de la sangre puede ser una de las maneras que el nattokinase afecta a la presión arterial. Nattokinase también inhibe la elevación de la angiotensina II en la circulación sanguínea (Fujita 2011).

L-carnitina, acetilo-L-carnitina, y propionyl-L-carnitina. la L-carnitina es un cofactor esencial en el metabolismo de las moléculas del lípido en energía celular. la L-carnitina se ha mostrado para ser neuroprotective en modelos de la rata del movimiento isquémico (Wainwright 2003). Los estudios de laboratorio en especímenes humanos del tejido demuestran que la L-carnitina causa la vasodilatación. En un estudio de laboratorio, la L-carnitina inhibió selectivamente un factor plaqueta-que activaba, demostrando que la L-carnitina tiene un efecto protector contra trombosis en movimiento isquémico. En una muestra de 9 especímenes isquémicos del músculo a partir de 5 pacientes con enfermedad vascular, los niveles de la L-carnitina eran bajos, pero fueron restaurados 2 días después de que una sola inyección siguió por una infusión minuciosa 30 de la propionyl-L-carnitina (Andreozzi 2009). En un modelo animal del movimiento isquémico, el tratamiento previo con acetilo-L-carnitina disminuyó el daño cerebral (Zhang 2012).

Vinpocetine. Vinpocetine se deriva del vincamine químico, que es un extracto de las hojas de la poca planta del bígaro. Desde su síntesis en los años 60, el vinpocetine ha mostrado propiedades de sangre-flujo-aumento neuroprotective y cerebrales. Es ampliamente utilizado en enfermedad cerebrovascular en Japón, Hungría, Polonia, Rusia, y Alemania (Patyar 2011).

Vinpocetine tiene efectos neuroprotective debido a su capacidad de bloquear los canales del sodio y los canales del calcio en neuronas, previniendo excitotoxicity y la muerte del tejido cerebral (Bereczki 2008). Los modelos animales revelan un papel del vinpocetine en el bloqueo de procesos inflamatorios. Esto es significativo porque la inflamación crónica lleva a la disfunción y a la ateroesclerosis endoteliales, aumentando el riesgo para el movimiento. En un modelo animal del movimiento isquémico, el daño a un área del cerebro conocida como el hipocampo fue reducido a partir de la 77% en animales no tratados hasta el 37% en los animales tratados con el vinpocetine (Patyar 2011).

Vitamina D. Las pruebas de ensayos clínicos sugieren que la vitamina D desempeñe un papel modesto en el control de la presión arterial (Witham 2009). La vitamina D regula la presión arterial modulando metabolismo del calcio-fosfato, las glándulas endocrinas que controlan, y la mejora de la función endotelial. La deficiencia de la vitamina D aparece ser un factor de riesgo independiente para la incidencia del movimiento en los hombres Japonés-americanos (Kojima 2012) y los hombres coreanos (parque 2012). Un estudio reciente también mostró que los individuos cuyos niveles de la vitamina D eran mayores de 30 ng/mL tenían la incidencia más baja del ataque del corazón y del movimiento (parque 2012). La vitamina D puede también promover el metabolismo normal de la insulina (Houston 2010).

Vitamina B6, B12, y ácido fólico. la terapia de la B-vitamina se ha mostrado a niveles más bajos de la homocisteina y reduce independientemente el riesgo del movimiento (Saposnik 2009). Los niveles de la homocisteina pueden elevarse cuando el nivel del suero B12 está debajo de 400 pmol/L (Spence 2011). El análisis de datos sobre 5522 participantes en un ensayo grande para evaluar el papel de B-vitaminas en la reducción del riesgo del movimiento (el ensayo HOPE-2) demostró que el tratamiento con el ácido fólico y las vitaminas B6 y B12 bajó niveles de la homocisteina del plasma e incidencia total del movimiento. En este estudio, la incidencia del movimiento isquémico y hemorrágico era más baja en el grupo de la vitamina comparado al grupo del placebo (Saposnik 2009). Un comentario 2012 de 19 diversos estudios encontró que la suplementación de la B-vitamina reduce riesgo del movimiento por el aproximadamente 12% (Huang 2012a). Otro estudio 2012 apoyó esos hallazgos demostrando que la suplementación con el ácido fólico puede reducir incidencia del movimiento por el 8% (Huo 2012).

Ácidos grasos Omega-3. Los ácidos grasos Omega-3 se encuentran en ciertas fuentes gordas tales como pescados y aceite de linaza (Houston 2010) del frío-agua. Los estudios han demostrado que los ácidos grasos omega-3 ayudan a regular la presión arterial y a reducir la agregación de la plaqueta, la inflamación, el LDL-colesterol, y otros factores de riesgo de la ateroesclerosis (AHA 2010). Una crítica 2006 indicó que los ácidos grasos omega-3 tienen un efecto protector significativo contra la enfermedad cerebrovascular (Wang 2006). En un modelo del ratón de la isquemia, 3 meses del tratamiento con el ácido docosahexaenoic (DHA) embotaron respuestas inflamatorias después de un movimiento isquémico y disminuyeron el daño cerebral (Lalancette-Hebert 2011).

La toma Omega-3 puede reducir la progresión de la ateroesclerosis reduciendo los niveles del triglicérido del plasma (Mozaffarian 2011). En ensayos clínicos a corto plazo, el consumo de los ácidos grasos omega-3 estimuló la producción del óxido nítrico, que aumenta la dilatación de arterias y mejora el flujo de sangre en el cuerpo. Los ácidos grasos Omega-3 también se han mostrado para mejorar la función endotelial y para prevenir los ritmos anormales del corazón (arritmias) (Mozaffarian 2011; Reiffel 2006; Cantante 2004). La asociación americana del corazón sugiere que algunas personas pueden no conseguir bastante omega-3 los ácidos grasos con dieta solos y que estos individuos consideren tomar un suplemento dietético (AHA 2010).

Ajo. Algunos ensayos clínicos han encontrado que puede el consumo creciente de ajo tensión arterial baja en pacientes hipertensos. El consumo aproximadamente del magnetocardiograma 10 000 del allicin del ingrediente activo, la cantidad contenida en cerca de cuatro clavos de ajo, por día aparece ser necesario a tensión arterial baja (Houston 2010). Un comentario de estudios demostró que el consumo del ajo aparece bajar la presión arterial sistólica y diastólica por una media de 16 y 9 mmHg, respectivamente (Reinhart 2008).

Dehydroepiandrosterone (DHEA). DHEA, una hormona esteroide endógena derivada del colesterol, es el esteroide de circulación más abundante de seres humanos. DHEA mejora la dilatación arterial y la protege contra la disfunción endotelial, un factor de riesgo para el movimiento (Kawano 2003). En un estudio sobre de 300 mujeres posmenopáusicas, niveles más altos de DHEA-s, un derivado metabólico importante de DHEA, fueron asociados al movimiento menos severo (Pappa 2012).

Vitamina C. La vitamina C, también conocida como ácido ascórbico, es un antioxidante soluble en agua que mejora la función endotelial. Los estudios de observación y clínicos numerosos han documentado que puede la ingestión dietética de la vitamina C tensión arterial baja y ritmo cardíaco. La evaluación de ensayos clínicos publicados ha mostrado que la toma de la vitamina C del magnesio 250 bajó dos veces al día la presión arterial sistólica y diastólica por cerca de 7 mmHg y 4 mmHg, respectivamente. La vitamina C puede tensión arterial baja reduciendo atar de la angiotensina II a su receptor. La vitamina C también aparece aumentar efectos del antihypertensive de algunas medicaciones de la presión arterial (Houston 2010).

Flavonoides. Los flavonoides son antioxidantes naturales encontrados en frutas, verduras, vino rojo, y té (Houston 2010). Un estudio 2012 mostró que la toma creciente de flavonoides está asociada a riesgo reducido de movimiento isquémico en mujeres, y que el consumo de agrios puede reducir el riesgo total del movimiento (Cassidy 2012). Un modelo animal mostró que una sola dosis intravenosa del resveratrol flavonoide mejoró el flujo de sangre cerebral por el 30% y protegido contra el daño cerebral isquemia-inducido (Lu 2006).

Rutina. La rutina es un flavonoide que ocurre naturalmente en el alforfón y algunas frutas (eg., manzanas) (Kreft 2006; Lata 2009). La rutina inhibe una enzima llamada la isomerasa del disulfuro de la proteína (PDI), que participa en la formación del coágulo de sangre. Entre casi 5000 agentes defendidos como inhibidores potenciales de PDI en un estudio, la rutina era una del más potente (Jasuja 2012). Un modelo animal mostró que la rutina inhibe la formación de coágulos de sangre (Jasuja 2012).