Venta estupenda del análisis de sangre de Life Extension

Tensión arterial alta

Acercamientos dietéticos y de la forma de vida a la presión arterial de manejo

Las modificaciones dietéticas apuntan equilibrar la toma de la macro y del microalimento para influenciar favorable los sistemas de regulación inherentes de la presión arterial del cuerpo.

Cargue la gestión, actividad física creciente, limitación del consumo del alcohol, y la modificación dietética (particularmente la reducción del sodio dietético) está entre mejores de los cambios estudiados, y la mayoría eficaces de la forma de vida para la gestión de la presión arterial. Un índice de masa corporal (BMI) entre 18,5 y 24,9 lleva el más poco arriesgado de la hipertensión. Las reducciones de la presión arterial sistólica por 5-20 mmHg por 10 kilogramos (22 libras) de pérdida de peso se han observado en varios estudios (los ensayos del grupo de investigación colaborativo de la prevención de la hipertensión 1997; Él 2000). El ejercicio regular se ha asociado a las reducciones medias en la presión arterial de 3,2 mmHg (de sistólico) y de 3,5 mmHg (de diastólico) en millares de temas a través de muchos estudios (Cornelissen 2005; Kelley 2000; Xin 2001). La limitación del consumo del alcohol (el ≤ 2 bebe por el día para los hombres, menos que esto para las mujeres) puede reducir más lejos la presión arterial sistólica por 2-4 mmHg (Xin 2001).

Una dieta restricta del sodio (< 1,5 gramos/día) puede reducir perceptiblemente la presión arterial. La ROCIADA (acercamientos dietéticos para parar la hipertensión) que comía plan ha sido mostrada a una presión arterial sistólica más baja por 8-14 mmHg, y es incluida entre las instrucciones dietéticas sugeridas (sacos 2001; Svetkey 1999). El primer plan de la consumición de la ROCIADA centrado en las frutas, verduras, granos enteros, era especialmente alto en la fibra (31 gramos/día) y el potasio (4,7 gramos/día), y bajo en los productos animales. Irónico, la ROCIADA original no era una dieta baja del sodio (que permite hasta 3 gramos/día), pero no obstante tenía presión arterial que bajaba los efectos (Appel 1997).

Fibra. Cómo la fibra dietética (soluble e insoluble) reduce la presión arterial es mal entendida. Los mecanismos posibles incluyen una reducción del índice glycemic de comidas y de la atenuación de la respuesta de la insulina (la insulina desempeña un papel en la regulación de la presión arterial). Las fibras solubles pueden también aumentar la absorción mineral (tal como calcio, magnesio, y potasio) en varios mecanismos (Greger 1999). Un comentario completo de 24 seleccionado al azar, los ensayos clínicos controlados examinó los efectos de la fibra en gente con la tensión arterial normal y alta. Demostraron reducciones modestas en (1,26 mmHg) la presión arterial sistólica (1,13 mmHg) y diastólica en una dosis media de la fibra 11,5 de g/del día (Streppel 2005). Otro comentario encontró una reducción media en la presión arterial sistólica y diastólica en los ensayos conducidos entre pacientes con la hipertensión (los 5,95 mmHg sistólicos y 4,20 mmHg diastólicos) y en ensayos con una duración del ≥ de la intervención 8 semanas (de sistólico - 3,12 mmHg y 2,57 mmHg diastólicos) (Whelton 2005).

Proteína. Los resultados de un comentario completo de los estudios de la hipertensión indican una asociación entre la toma dietética baja y la presión arterial elevada (Myers 2007) de la proteína. Un comentario reciente de 46 estudios demostró los efectos de la fitoproteína sobre reducciones en la presión arterial (hasta una reducción de 1,4 mmHg en la presión arterial sistólica y una 1 reducción del mmHg en la presión arterial diastólica para cada 11 g del diario consumido de la fitoproteína). La presión arterial que bajaba efecto era más fuerte en individuos de mediana edad e hipertensos, así como ésas con una alta inicial BMI (Altorf 2010). El mecanismo para la presión arterial que baja el efecto de la proteína es confuso. Puede aumentar la excreción del sodio (y agua) de los riñones, aumentar concentraciones de la sangre de la arginina (el precursor al óxido nítrico), o mejorar sensibilidad de la insulina (especialmente si substituye los carbohidratos en la dieta) (Myers 2007).

La restricción calórica (CR) es la reducción crónica de las calorías dietéticas (el típicamente 30%, pero a veces el hasta 50% en algunos protocolos), sin la desnutrición (carril 1998). La restricción en toma de la energía retrasa los procesos del crecimiento del cuerpo, causando un foco en mecanismos protectores de la reparación. El efecto total es una mejora en varias medidas de salud.

Los estudios de observación han seguido los efectos de la restricción de la caloría sobre individuos magros, sanos, y han demostrado que una restricción moderada de la caloría (disminución 22-30% de la aportación calórica de niveles normales) mejora la función cardiaca así como reduce a los marcadores de los factores de la inflamación y de riesgo para la enfermedad cardiovascular (LDL-C, triglicéridos, presión arterial) (Walford 2002; Fontana 2004; Fontana 2006; Meyer 2006). Las reducciones de la presión arterial sistólica (5-10 mmHg) y de la presión arterial diastólica (4-6 mmHg) se han observado en estudios de individuos con la tensión arterial normal y alta que adoptó un régimen calórico-restricto (Fontana 2007; Lefevre 2009; Riordan 2008; Bombacho 2010).

Restablecer el equilibrio joven de la hormona a la presión arterial del control

El riesgo de desarrollar la hipertensión primaria es perceptiblemente más alto en mujeres posmenopáusicas y años de edad de los hombres más viejos de 55. Mientras que los niveles de hormona disminuyen con edad, el riesgo de tensión arterial alta y la enfermedad cardíaca suben.

El endotelio vascular y las células musculares lisas tienen receptores esteroides del sexo (Natoli 2005). La investigación ha apoyado la restauración de la hormona del bioidentical del estrógeno, de la progesterona, y de la testosterona para el uso en la gestión de la presión arterial y de la salud cardiaca total.

Las hormonas de sexo estimulan crecimiento endotelial de la célula, inhiben la contracción de la proliferación del músculo liso, y relajan el endotelio vascular vía el óxido nítrico y la prostaciclina (Khalil 2005). Cuando las hormonas están presentes en concentraciones jóvenes, la función vascular en pacientes con la tensión arterial alta puede ser modulada (Khalil 2005).

Los científicos japoneses encontraron que un grupo de mujeres menopáusicas tratadas con el estriol por 12 meses tenía una disminución significativa de la presión arterial sistólica y diastólica (Takahashi 2000). Otro estudio placebo-controlado demostró que el reemplazo del estriol por 30 semanas mejoradas flujo-medió la dilatación, una medida de relajación arterial (Hayashi 2000). El estriol logra estos efectos fuertemente activando sistemas de señalización del óxido nítrico y estabilizando las placas ateroscleróticas (Kano 2002).

En un estudio dos-año-largo que implicaba a mujeres posmenopáusicas, la terapia de reemplazo hormonal (HRT) (sobre la iniciación del tratamiento) podía tensión arterial baja a rápidamente y perceptiblemente. Por otra parte, los efectos fueron mantenidos durante el período de dos años mientras que las mujeres que recibían HRT exhibieron tensión arterial baja perceptiblemente en 12 y 24 chequeoes del mes (Ichikawa 2008).

Asimismo, en varones, los niveles bajos de la testosterona son proféticos del riesgo de la hipertensión y de la enfermedad cardiovascular (Torkler 2010). Life Extension sugiere que los hombres de envejecimiento mantengan los niveles libres de la testosterona de 20 – 25 pg/ml para la salud óptima.

Esos individuos interesados en el aprendizaje más sobre las ventajas numerosas de restaurar concentraciones de la hormona a los niveles jóvenes deben leer la restauración de la hormona de Life Extension y protocolos femeninos de la restauración de la hormona del varón.

Alimentos para apoyar niveles de presión arterial sanos

Los acercamientos alimenticios a la gestión de la hipertensión duplican muchas de las estrategias de terapias farmacéuticas. La inclusión de compuestos dietéticos específicos con la baja arterial de la presión (hipotensa) o de propiedades cardioprotective puede apoyar perceptiblemente salud cardiovascular.

Varios compuestos dietéticos pueden también tensión arterial baja a través del mecanismo de la antioxidación. La hipertensión se asocia a un aumento en la tensión oxidativa y a la actividad de las enzimas del favorable-oxidante. La tensión oxidativa puede desactivar el óxido nítrico de la señal de la vasodilatación convirtiéndolo en el radical libre del peroxynitrite. Varios antioxidantes hipotensos aparecen funcionar reduciendo este daño oxidativo, y preservando la biodisponibilidad de NO.

Cardioinhibitory y nutraceuticals cardiotónicos

Magnesio. Ya desde los años 50, los efectos hipotensos del magnesio eran un foco de la especulación basado en los hallazgos que mostraban que eso el agua dura de consumición (cuál es alta en magnesio y otros minerales) está asociada a una mortalidad cardiovascular más baja (Mizushima 1998). Las docenas de estudios de observación han demostrado que la toma del magnesio está asociada a tensión arterial baja, y los individuos hipertensos tienen tomas más bajas del magnesio que ésos con la presión arterial normal (Mizushima 1998). El magnesio puede tensión arterial baja actuando como un molde natural del canal del calcio y sirviendo como cofactor para la producción de la prostaglandina vasodilatadora E1 (Houston 2008).

Las intervenciones usando el magnesio han mostrado efectos modestos sobre la presión arterial. Un análisis de doce controló los ensayos que contenían sobre 500 pacientes demostró que el magnesio suplemental por 8 a 26 semanas llevó a una disminución media de la presión arterial diastólica de 2,2 mmHg (Dickinson 2006). Un comentario analítico completo de 44 estudios humanos del magnesio suplemental mostró que puede aumentar la presión arterial que baja el efecto de medicaciones anti-hipertensas en temas hipertensos de la temprano-etapa. Los pacientes trataron con las medicaciones durante 6 meses vieron continuamente disminuciones posteriores significativas de la presión arterial sistólica y diastólica con la suplementación del magnesio de hasta sólo el diario del magnesio 230 (Rosanoff 2010).

La suplementación diaria con el magnesio 300 a 500 del magnesio elemental es vital para ésas que toman las drogas diuréticas. La absorción del magnesio en la circulación sanguínea no es particularmente eficaz. Niveles más altos del magnesio de la sangre pueden ser alcanzados tomando a 2.000 el magnesio del diario del threonate del magnesio, aunque su magnesio elemental es relativamente bajo (Slutsky 2010).

Espino (laevigata del Crataegus; Monogyna del Crataegus; Oxyacantha del Crataegus). El espino es un tónico cardiovascular tradicional que ha sido funcionando desde las Edades Medias. Los extractos del espino son creídos para exhibir la presión arterial suave que baja actividad por los mecanismos múltiples, incluyendo la dilatación de los vasos sanguíneos coronarios y periféricos, inhibición de ACE, los efectos antioxidantes y antiinflamatorios, y actividad diurética suave (Graham 1939; Furey 2008). También mejora el consumo cardiaco del oxígeno (Pittler 2008).

Tres ensayos han apoyado la presión arterial potencial que bajaba la actividad de los extractos del espino. Un pequeño estudio controlado seleccionado al azar de 36 no tratados, temas suavemente hipertensos, de mediana edad comparados estandardizó el extracto del espino (magnesio 500) y el magnesio (magnesio 600), por separado y en la combinación por 10 semanas. Había una pequeña disminución de la presión arterial diastólica en el grupo del espino (caminante 2006). En un segundo estudio más grande, el centro 92 los participantes hipertensos envejecidos fue seleccionado al azar para tomar el extracto o el placebo estandardizado del espino diario de 3 veces por 4 meses. El espino demostró una disminución significativa de la presión arterial sistólica y diastólica (Asgary 2004). En el tercer estudio, un grupo de 39 pacientes con el tipo - la diabetes 2 tomó el extracto del espino conjuntamente con la presión arterial existente o el azúcar de sangre que bajaba las drogas. Pruebe a los participantes que reciben el espino del magnesio 1.200 que el diario del extracto por 16 semanas vio un descenso de 2,6 mmHg en la presión arterial diastólica de valores de línea de fondo, mientras que el grupo de control no consideró ningún cambio (caminante 2006).

Regulación del volumen de la sangre

Potasio. El potasio es uno de los electrólitos más abundantes del cuerpo. Debido a sus papeles antagónicos en metabolismo, al equilibrio del sodio y al potasio desempeña un papel crítico en la regulación de la presión arterial. El potasio aumenta la excreción del sodio de los riñones (que reducen el volumen de la sangre) y reduce la sensibilidad de los vasos sanguíneos a la vasoconstricción por la angiotensina II (Krishna 1993).

Las pruebas de estudios de observación y los ensayos clínicos indican constantemente que los niveles del potasio están asociados a tensión arterial baja (Houston 2008). Cuatro comentarios completos de los ensayos del potasio divulgan las reducciones medias en la presión arterial sistólica de 2.4-5.9 mmHg y la presión arterial diastólica de 1.6-3.4 mmHg al complementar con el potasio por 2-8 semanas (Cappuccio 1991; Whelton 1997; Geleijnse 2003; Dickinson 2006). El grado de baja de la presión arterial aparece ser dependiente de la dosis, con las disminuciones más grandes de la presión arterial que ocurre en la parte alta de la gama de la dosificación (las dosis diarias de 1.9-4.7 g fueron utilizadas en los ensayos).

La toma adecuada (AI) del potasio es 4,7 g diarios para los adultos. La mayoría de los adultos tienen una ingestión dietética mediana substancialmente más baja que esto (diario de 2,8 - de 3,3 g en hombres y diario de 2.2-2.4 g en mujeres) (el tablero de comida y de nutrición 2005). El menos de 3 por ciento de la población consume el AI (Nicklas 2009). Debe ser observado que la cantidad de potasio en suplementos legales es típicamente el magnesio <100, así que los individuos con la tensión arterial alta deben consumir las comidas ricas del potasio para asegurar el AI.

Remate 10 comidas lo más arriba posible en potasio según el USDA (USDA, lanzamiento 20)

Comida

Tamaño de la porción

Contenido del potasio (magnesio)

Pasta de tomate, sin la sal añadida

1 taza

2657

Zumo de naranja, concentrado congelado, sin azucarar, no diluido

6 onzas líquidas.

1436

Verdes de remolacha, cocinado, hervido, drenados, sin la sal

1 taza

1309

Habas, blanco, semillas maduras, conservadas

1 taza

1189

Fechas, noor del deglet

1 taza

1168

Leche, conservado, condensado, azucarada

1 taza

1135

Puré del tomate, sin la sal añadida

1 taza

1098

Pasas, sin semillas

1 taza

1086

Patata, cocida, carne y piel, sin la sal

1 patata

1081

Jugo de pomelo, blanco, concentrado congelado, sin azucarar, no diluido

6 onzas líquidas.

1002

Calcio. Además del magnesio y del potasio, los estudios sobre la base de la población sugieren un papel del calcio en la prevención de la hipertensión, posiblemente con su capacidad de promover la excreción del sodio, equilibre las concentraciones de otros minerales (particularmente magnesio y potasio), y su papel en la actividad de las células musculares lisas en los vasos sanguíneos (Hamet 1995; Resnick 1991). En un comentario de 40 seleccionó al azar ensayos controlados, una dosis diaria del calcio de la media del magnesio 1.200 fue asociada a una reducción en (1,0 mmHg) la presión arterial sistólica (1,9 mmHg) y diastólica. En personas con la toma habitual baja del calcio (< 800 mg/día), el efecto hipotenso era incluso mayor (2.6/1.3 milímetros hectogramo) (van Mierlo 2006).

Antioxidantes

Coenzima Q10 (CoQ10). Como componente crítico de la producción energética mitocondrial de la función y, CoQ10 tiene un papel fundamental en la función cardiaca apropiada (Adrash 2008). Dentro de los vasos sanguíneos, CoQ10 puede contribuir directamente a la función de las células musculares lisas vasculares, permitiendo que dilaten correctamente (Digiesi 1992). Como antioxidante lípido-soluble, CoQ10 puede apagar radicales libres y niveles de repuesto de óxido nítrico vasodilatador (Rosenfeldt 2007).

En dos comentarios separados de CoQ10 humano estudia (un total de 12 estudios que comprenden a 328 pacientes hipertensos), todas las mejoras mostradas en la presión arterial (Ho 2009; Rosenfeldt 2007). Tres seleccionados al azar, los ensayos controlados (diario del magnesio 100-120 por hasta 8 semanas) del medio demostrado CoQ10 disminuye en la presión arterial sistólica y diastólica de 11 mmHg y de 7 mmHg, respectivamente, mientras que están abiertos etiquetan las disminuciones medias levemente más grandes reveladoras los ensayos (- 13.5/-10.3 mmHg) (Rosenfeldt 2007).

CoQ10 (en el magnesio 200 diario) también se ha mostrado para mejorar control de la presión arterial y del azúcar de sangre en el tipo - 2 diabéticos cuando está combinado con el fenofibrate de colesterol-baja de la droga (Chew 2008). CoQ10 puede llevar a las reducciones modestas en la presión arterial diastólica en pacientes crónicos de la enfermedad de riñón cuando está combinado con el aceite de pescado (Mori 2009).

Carotenoides. Las pruebas epidemiológicas sugieren que el riesgo de hipertensión disminuya mientras que la concentración de cuatro aumentos de los carotenoides del suero (α- y β-caroteno, luteína/zeaxantina, y β-criptoxantina) (Hozawa 2009). Además, el licopeno (un carotenoide) ha demostrado actividad hipotensa en un estudio humano de la intervención. Un pequeño estudio de la cruce de 31 pacientes con la hipertensión de la etapa 1 que tomaba a 250 el magnesio de un extracto licopeno-enriquecido del tomate por 8 semanas demostró reducciones significativas en la presión arterial (- 10/-4 mmHg), mientras que no se observó ningunos cambios en la presión arterial durante el período del placebo. Sustancias ácido-reactivas tiobarbitúricas (TBARS), una tensión oxidativa del marcador, también disminuida durante el período de la prueba (Engelhard 2006).

Ácido Chlorogenic. El ácido Chlorogenic del café verde (granos de café sin tostar) es un antioxidante hipotenso, aumentando probablemente la disponibilidad del óxido nítrico (para la vasodilatación) inhibiendo las enzimas que forman los radicales libre de oxígeno reactivos (Chen 2009). La asación del café reduce los efectos del ácido chlorogenic sobre la presión arterial. No obstante, de sigue habiendo la actividad ácido chlorogenic en café asado es bastante para contrarrestar algunos de los efectos hipertensos del cafeína, explicando porqué el consumo del café aumenta la presión arterial menos que una cantidad equivalente de cafeína solamente (Noordzij 2005). Los suplementos verdes del extracto del grano de café están disponibles proveer de dosis estandardizadas del ácido chlorogenic cantidades mínimas de cafeína.

El multicentro dos, los ensayos controlados seleccionados al azar investigó los efectos de diversas dosis del ácido chlorogenic sobre voluntarios con la hipertensión suave. En el primer, seleccionaron al azar a 117 voluntarios masculinos en 3 grupos de la dosificación (46 magnesio, el magnesio 93, o el magnesio 185) de extracto verde del café contra placebo una vez diariamente por 28 días. En el extremo del estudio, las reducciones medias en la presión arterial sistólica de la línea de fondo (4,7 mmHg y 5,6 mmHg para los grupos del medio y de la alta dosis, respectivamente) variaron perceptiblemente de placebo. Las diferencias en la presión arterial diastólica del grupo del placebo también fueron observadas en los grupos del medio y de la alta dosis (- 3,2 mmHg y 3,9 mmHg, respectivamente) (Kozuma 2005). El segundo ensayo, con un diseño y una duración similares, probó cuatro dosis de extracto verde del grano de café estandardizado al ácido chlorogenic (0 magnesios, el magnesio 82 el magnesio, 172, o el magnesio 299) en 203 pre- y efectúa a los voluntarios hipertensos 1 (varón y hembra). El extracto verde del grano de café tenía un efecto anti-hipertenso sobre la presión arterial sistólica en una manera dosis-dependiente (que se extiende a partir de -2,7 mmHg a -3,3 mmHg para las dosis bajas y altas, respectivamente). La reducción diastólica de la presión arterial era constante a través de todas las dosificaciones (aproximadamente 3 mmHg) (Yamaguchi 2008).

Vitamina C. La vitamina C es una vitamina antioxidante soluble en agua esencial en seres humanos. Se piensa para ejercer efectos hipotensos con una mejora en la función endotelial, la reducción en tiesura arterial, y su capacidad de atar el receptor de la angiotensina (de tal modo que baja su capacidad de atar la angiotensina II) (Leclerc 2008). Niveles más altos del plasma de vitamina C se asocian a tensión arterial baja (Bates 1998). En estudios de observación, los individuos con las concentraciones más altas del ácido ascórbico del plasma (vitamina C) tenían una presión arterial sistólica de 4,66 mmHg más baja y presión arterial diastólica de 6,04 mmHg más baja que ésos con las concentraciones más bajas (bloque 2008).

Los estudios de la intervención con vitamina C en adultos hipertensos han mostrado resultados variados. Varios pequeños estudios han mostrado reducciones modestas en (2.8m m hectogramo) la presión arterial sistólica (1,8 a 4,5 mmHg) y diastólica en las dosis del magnesio 500 al magnesio 2000 diario (Mahajan 2007; Sato 2006; Sala 2005; Duffy 1999; Fotherby 2000; Hajjar 2002), mientras que otros no podidos para revelar los efectos significativos (Kim 2002; Ghosh 1994; Magen 2004).

Vasodilatadores

Extracto de la semilla de la uva. El extracto de la semilla de la uva contiene los procyanidins oligoméricos (OPCs) esa vasodilatación de la ayuda con un aumento en la producción y la inhibición de ACE (Clouatre 2010) del óxido nítrico. Dos estudios de cuatro semanas del extracto estandardizado de la semilla de la uva (el magnesio 150 el magnesio o 300) en pacientes pre-hipertensos con síndrome metabólico demostraron una reducción marcada en la presión arterial sistólica y diastólica. La reducción hizo un promedio de -12/-7 mmHg entre los dos estudios y no diferenció perceptiblemente entre las dos dosificaciones (Siva 2006; Sivaprakasapillai 2009). Otro ensayo está en curso en agosto de 2011 (ClinicalTrials.gov 2011).

Granada. La granada contiene varios polifenoles antioxidantes bioactivos, incluyendo punicalagins. El consumo del jugo de la granada (50 ml [1,7 onzas.] de diario) se ha asociado a disminuciones de la presión arterial sistólica de 8 mmHg en un estudio de 2 semanas (Aviram 2001), y a 21 mmHg en un estudio de 1 año (Aviram 2004).

Además de su actividad antioxidante potente (se ha mostrado para reducir la oxidación de LDL y para aumentar niveles del glutatión antioxidante celular) (Aviram 2004), los polifenoles de la granada también funcionan como los inhibidores de ACE. Las reducciones en la actividad de ACE por el 36% se han demostrado después de 2 semanas de consumo del jugo de la granada (Aviram 2001).

L-arginina. la L-arginina, un aminoácido, sirve como la materia prima principal para la producción del óxido nítrico vasodilatador. Los niveles celulares bajos de L-arginina y de óxido nítrico son evidentes en individuos genético predispuestos a la hipertensión, probablemente debido al transporte ineficaz de la L-arginina a través de la membrana celular (Schlaich 2004). Dietas de prueba ricas en comidas arginina-que contienen, o complementado con la arginina, disminuciones demostradas de la presión arterial (6,2 mmHg de sistólico, 5.0-6.8 mmHg de diastólico) cuando está comparado al control adieta en un estudio humano a corto plazo (Siani 2000). Las reducciones en la presión arterial sistólica y diastólica también fueron observadas en un ensayo experimental donde complementaron a los pacientes trasplantados del riñón con el diario de 18 g de la arginina (Kelly 2001), así como en un pequeño ensayo controlado con los pacientes diabéticos (Martina 2008).

Isoflavonas de la soja. Los isoflavonas de la soja se han sugerido para aumentar la vasodilatación arterial, para mejorar la función endotelial, y para disminuir la presión arterial, posiblemente reduciendo la tensión oxidativa y aumentando la disponibilidad del óxido nítrico (Mahn 2005). Dos análisis de 25 seleccionaron al azar ensayos controlados confirman el efecto de la toma del isoflavona sobre reducciones en la presión arterial. En el primer análisis, 14 ensayos clínicos con 789 participantes (ambos con la presión arterial normal y la pre-hipertensión) revelaron que una ingestión diaria del magnesio 25-375 de los isoflavonas purificados de la soja por 2-24 semanas disminuyó la presión arterial sistólica por una media de 1,92 mmHg comparados con el placebo (Taku 2010). Las disminuciones de la presión arterial sistólica eran mayores en estudios de una duración más larga (3,45 mmHg en estudios más de largo de 3 meses).

Un segundo análisis de 11 ensayos (con un total de 549 participantes) miraba la toma del isoflavona de la proteína de soja, revelando una reducción media similar (1,5 mmHg) de la presión arterial sistólica (2,5 mmHg) y diastólica cuando estaba comparado al placebo (Liu 2011). Estos ensayos utilizaron una gama más estrecha de dosificación del isoflavona (diario 65-153mg). Dentro de los ensayos utilizados en este análisis, la presión arterial que bajaba efectos de los isoflavonas de la soja era la más grande de pacientes hipertensos y de los ensayos que duraban más de largo de 3 meses.

Hoja verde oliva (europaea del Olea). La hoja verde oliva se ha utilizado tradicionalmente para tratar la tensión arterial alta, la ateroesclerosis, y la diabetes (Janicke 2003). Las hojas contienen la oleuropeína y el oleacein activos de los compuestos, que pueden funcionar como un vasodilatador y un inhibidor de ACE, respectivamente (Somova 2003). También contienen los ácidos ursolic y oleanic, dos compuestos mostrados para promover ritmo normal del corazón y para bajar el volumen cardiaco (que actúa como moldes beta) en las ratas (Somova 2004). El extracto verde oliva de la hoja también ha mostrado la actividad de canal-bloqueo del calcio (Scheffler 2008).

A pesar de uso tradicional, los ensayos clínicos humanos controlados en el extracto verde oliva de la hoja, hasta hace poco tiempo, han sido ambiguos (Cherif 1996; Scheller 1955). Dos estudios recientes usando un extracto comercial estandardizado, sin embargo, han producido resultados prometedores. El primer era una abierto-etiqueta, estudio controlado usando 20 pares de gemelos idénticos con la hipertensión de la frontera. La suplementación con el magnesio 1.000 del extracto verde oliva de la hoja durante ocho semanas dio lugar a una disminución de hasta 19/10 mmHg dentro de pares. Dentro de pares de temas, las diferencias en la presión arterial se podrían observar en una dosificación más baja del magnesio 500 (Perrinjaquet-Moccetti 2008). En el segundo estudio, seleccionaron al azar a 148 pacientes hipertensos stage-1 al captopril (un inhibidor de ACE de la prescripción) o a la hoja verde oliva, magnesio 500 dos veces al día. Después de 8 semanas, las reducciones malas de la línea de fondo eran -11,5 y -13,7 mmHg (de sistólico) y -4,8 y -6,4 mmHg (de diastólico) en los grupos verdes olivas de la hoja y del captopril, respectivamente, indicando que el extracto verde oliva de la hoja era casi tan eficaz como el medicamento de venta con receta para bajar la presión arterial. El grupo verde oliva del extracto de la hoja también demostró reducciones en el colesterol del total del suero (2,8%) y los triglicéridos (7,8%), así como de la frontera una reducción significativa estadístico en el LDL-colesterol (2,9%) (Susalit 2011).

Otros factores dietéticos hipotensos

La vitamina D. Vitamin D tiene varios efectos directos e indirectos sobre salud cardiovascular. Contribuye al mantenimiento de la presión arterial suprimiendo la producción de renina en los riñones (que bajan la producción) de la angiotensina II (Li 2003). Puede también suprimir la hormona paratiroides y los cytokines favorable-inflamatorios, que son ambo asociados con enfermedad cardiovascular. Las células endoteliales, que alinean los interiores de los vasos sanguíneos, tienen receptores para la vitamina D, que sugiere un efecto directo de la vitamina D sobre metabolismo vascular. Varios estudios de observación han revelado un riesgo creciente para la hipertensión al comparar a personas con la toma más baja y más alta de la vitamina D. Un análisis de 18 estudios reveló una reducción del 16% en el riesgo de hipertensión para el aumento de cada 16 ng/ml en la vitamina D (Burgaz 2011) del suero. Según datos de la encuesta sobre nacional el examen de la salud y de la nutrición (NHANES), los casi 75% de piel clara, y los hasta 90% de americanos de piel morena son la vitamina D escasa (Adams 2010).

Las intervenciones usando la vitamina D han demostrado los resultados modestos para bajar la presión arterial. Un comentario de 11 seleccionados al azar, los ensayos controlados de la intervención de la vitamina D (sobre 700 temas incluyendo) demostró una pequeña reducción en (3,1 mmHg) la presión arterial sistólica (3,6 mmHg) y diastólica en las dosis diarias de 800-2,500 IU (Witham 2009). D2 y D3 suplementales exhibieron una reducción sistólica media de la presión arterial de 6,2 mmHg, mientras que el alfacalcidol (un sintético, un análogo activado de la vitamina D3) no tenía ningún efecto. Un segundo comentario de los ensayos de la vitamina D, incluyendo 2 más nuevos estudios, reveló una reducción sistólica mala de la presión arterial de 2,44 mmHg (Wu 2010).

Life Extension sugiere que todos los individuos mantengan un nivel del hydroxyvitamin D de la sangre 25 de 50 – 80 ng/ml. El hacer requiere tan a menudo la suplementación diaria con 5.000 – 8.000 IU de las dosis de D. Supplemental de la vitamina se deben basar siempre sobre los resultados del análisis de la sangre de un individuo.

La vitamina K. Atherosclerosis es una causa principal de la incapacidad y de la muerte en sociedades civilizadas. Muchos factores están implicados en la iniciación y la progresión de la ateroesclerosis. Los asaltos vasculares incluyendo la homocisteina o la lipoproteína de baja densidad oxidada (LDL) pueden dañar inicialmente la guarnición arterial interna (el endotelio) (Mallika 2007). Para reparar este daño, el endotelio acumula el colágeno que forma un casquillo sobre el sitio de lesión (Lafont 1999).

Estos casquillos endoteliales del colágeno atraen el calcio que acumula (calcifica) y forma un hueso que se asemeja material duro; esta es la razón por la cual la ateroesclerosis se refiere a veces como el “endurecimiento de las arterias.” En última instancia, este proceso suprime flexibilidad vascular y causa estrecharse del paso a través del cual la sangre debe fluir, llevando a la presión arterial creciente. La calcificación de las arterias coronarias aumenta marcado riesgo del ataque del corazón también (Bellasi 2007).

Los estudios revelan que la vitamina K desempeña un papel imprescindible en el equilibrio de la deposición del calcio mientras que se relaciona con la salud esquelética y vascular. La vitamina K se asegura de que el calcio adecuado permanezca en los huesos para la fuerza mientras que guarde el calcio fuera de las arterias para mantener la flexibilidad (Schurgers 2001; Doherty 2003; Beulens 2008). Un volumen sustancial de investigación muestra que la vitamina escasa K2 acelera la calcificación arterial (Beulens 2008). Los modelos animales indican que la vitamina suplemental K puede invertir la calcificación arterial (Schurgers 2007).

Ajo. La promoción del ajo de la salud cardiovascular ha sido verificada por varios ensayos humanos, particularmente su actividad y capacidad hipotensas de inducir perfiles favorables del lípido de la sangre. El ajo también reduce la presión arterial sistólica y diastólica en individuos hipertensos, así como la presión arterial sistólica en personas con la presión arterial normal. Un comentario y un análisis recientes de 11 controlaron ensayos humanos mostraron una disminución sistólica mala de 4,6 mmHg en el grupo del ajo comparado al placebo, mientras que la disminución mala de temas hipertensos era 8,4 mmHg para sistólico y 7,3 mmHg para diastólico (Ried 2008).

Aceite de pescado. El aceite de pescado es una fuente del ácido de Eicosapentaenoic de los ácidos grasos omega-3 (EPA) y del ácido Docosahexaenoic (DHA). EPA y el DHA se hacen a un grado muy limitado en el cuerpo humano del ácido alfa-linolenic, pero son no obstante esenciales para varios procesos metabólicos. Independientemente de reducciones en el riesgo de mortalidad cardiovascular y de eventos cardiovasculares no fatales (Marik 2008), los ácidos grasos del aceite de pescado muestran reducciones en la presión arterial. En un análisis de 36 ensayos clínicos en los efectos de la suplementación omega-3 adentro sobre 2.000 individuos con la tensión arterial normal y alta, una toma mediana del diario de 3,7 g del aceite de pescado demostró una reducción media de la presión arterial de 2,1 mmHg (de sistólico) y de 1,6 mmHg (de diastólico) (Geleijnse 2002). Los efectos eran mayores en individuos hipertensos, con las reducciones medias de 4 mmHg (de sistólico) y de 2,73 mmHg (de diastólico). Los ácidos grasos Omega-3 del aceite de pescado también han demostrado actividades hipotensas modestas en pacientes diabéticos. Un comentario y un análisis de cinco pequeños ensayos controlados seleccionados al azar revelaron una reducción mala de la presión arterial de 1.69/1.79 mmHg (Hartweg 2007).

Los lignans del sésamo (sesamin incluyendo y sesamolin) se encuentran en semillas y presente de sésamo en aceite de sésamo. Varios estudios animales han divulgado que los lignans del sésamo suprimen el desarrollo de la hipertensión (Matsumura 1998; Kita 1995; Nakano 2002). Cuando estaba utilizado como substituto para otros tipos de aceite de cocina, el aceite de sésamo (diario de cerca de 35 g como parte de la preparación de la comida) exhibió reducciones significativas en (18 mmHg) la presión arterial sistólica (20 mmHg) y diastólica en 40 de mediana edad, pacientes diabéticos, hipertensos después de un período de 45 días. Estos cambios desaparecieron después de volver al aceite del cacahuete o de palma (Sankar 2006). Un estudio más grande del diseño similar (356 pacientes hipertensos en el calcio canalizan nifedipine del molde) produjo reducciones similares en la presión arterial sistólica y diastólica de valores de línea de fondo. El aceite de sésamo más futuro aumentó la eficacia hipotensa del nifedipine (que reduce las presiones arteriales por una media de casi 15/10 mmHg sobre la droga solamente) (Sankar 2005). Un pequeño ensayo controlado seleccionado al azar de la suplementación purificada del sesamin (30 magnesios, del diario de 2 veces por 4 semanas) en el centro 25 envejeció, los temas disminuyeron la presión arterial sistólica por 3,5 mmHg y diastólico pre-hipertensos por 1,9 mmHg (Sankar 2005).

Los lignans del sésamo pueden tensión arterial baja debido a su supresión del ácido hydroxyeicosatetraenoic 20 vasoconstrictores (20-HETE). Una reducción del 30% en los niveles 20-HETE se ha observado en seres humanos después de 5 semanas de la suplementación del sesamin (magnesio 39 diariamente) (Wu 2009). Los lignans del sésamo pueden también tensión arterial baja con la actividad antioxidante (óxido nítrico escasamente de la oxidación) (Miyawaki 2009).

Péptidos de la proteína. Los péptidos de la proteína tienen potencial antioxidante y exhiben la presión arterial que baja las propiedades (Chitapanarux 2009; Laviolette 2010; Marshall 2004). También contribuyen a la relajación del vaso sanguíneo y a la “tiesura reducida” (PAL 2010). El descubrimiento que la situación antioxidante afecta directamente a disponibilidad de la angiotensina explica más lejos cómo las proteínas pueden luchar la presión arterial elevada (Zhou 2010). Los estudios humanos de los productos lácteos suero-ricos o suero-enriquecidos demuestran reducciones convincentemente en la presión arterial comparada con los pacientes del placebo o caseína-complementado (PAL 2010; Kawase 2000; Pernos 2006).

Estos últimos años, los científicos han encontrado que las proteínas ejercen la enzima angiotensina-que convierte directa del substancial (ACE) - los efectos inhibidores (Vermeirssen 2002; Manso 2003; Vermeirssen 2003). En el estómago y el intestino humanos, un poco de proteína analiza en las cadenas cortas muy específicas del aminoácido (péptidos) esa función como Ace-inhibidores eficientes (Abubakar 1998; Loro 2003; Vermeirssen 2002). Los estudios de laboratorio muestran constantemente que la presión arterial está reducida en los animales hipertensos dados los derivados de la proteína (Yamamoto 1999; Costa 2005). Este efecto se atribuye, en pieza, a la inhibición de ACE. El efecto Ace-inhibitorio es substancialmente menos potente que los de medicamentos de venta con receta. Sin embargo, algunas personas encuentran efectos secundarios con esas drogas (FitzGerald 2004). Los derivados de la proteína, por el contrario, se pueden utilizar por largos periodos del tiempo sin efectos secundarios adversos. Otros estudios sugieren que estos componentes activos de la leche también inhiban el lanzamiento de otras moléculas buque-que restringen tales como endothelin-1, ofreciendo un segundo camino para el control de la presión arterial (Maes 2004).