Venta estupenda del análisis de sangre de Life Extension

Tensión arterial alta

Presión arterial de comprensión

La presión arterial es una medida de la fuerza ejercida sobre las paredes del vaso sanguíneo por la sangre pues atraviesa las arterias. La tensión arterial alta ocurre cuando hay un aumento de la fuerza contra la pared arterial, con consecuencias potencialmente perjudiciales.
Puesto que el corazón tiene “golpes distintos”, la presión de la sangre oxigenada en las arterias no es continua, sino varía entre dos valores, uno cuando el corazón está contratando, y uno cuando el corazón es relajante. Mientras que el corazón contrata, la sangre se expulsa del ventrículo izquierdo bajo fuerza más grande; este límite superior de la presión es la presión arterial sistólica.

Después de la contracción del corazón, la válvula aórtica se cierra, que evita que la sangre fluya al revés en el corazón, y las ayudas mantienen la presión en las arterias. Esto permite que el músculo cardíaco se relaje y llene de sangre. A diferencia del resto de los órganos, que reciben el flujo de sangre cuando el corazón “bate” o los contratos, el corazón sí mismo es único en que recibe la fuente de sangre entre los latidos del corazón. Como el corazón contrata para bombear la sangre al resto del cuerpo, circulación al corazón sí mismo se impide. La presión arterial durante el período de “reclinación” del corazón entre las contracciones, llamadas diástole, debe ser suficiente entregar una fuente adecuada de sangre oxigenada al tejido cardiaco. En individuos del envejecimiento con enfermedad de la arteria coronaria preexistente y/o la prolongada tensión arterial alta, la reducción agresiva de la presión arterial diastólica puede reducir excesivamente la entrega de la sangre oxigenada al corazón. La presión arterial diastólica debe estar cercana a 75 mmHg para la salud óptima.

La alternación entre la presión arterial sistólica y diastólica ocurre con cada latido del corazón, unas 60-80 veces por minuto en el adulto medio en descanso. Clínico, las medidas de la presión arterial se expresan, en milímetros del mercurio (mmHg), como el ratio de presión sistólica sobre la presión diastólica (e.g., 120/80 mmHg).

Para la mayoría de los individuos del envejecimiento, Life Extension recomienda una meta óptima de la presión arterial de 115/75 mmHg. Sin embargo, ésos los individuos del envejecimiento con la prolongada hipertensión y/o la enfermedad de la arteria coronaria deben ser conscientes que un rapid, excesivamente reducción agresiva de la presión arterial, particularmente presión arterial diastólica, debe ser evitado.

¿Cómo se regula la presión arterial?

La presión arterial en el sistema circulatorio es tres maneras controladas: 1) La fuerza y la tarifa en las cuales la sangre deja el corazón (volumen cardiaco); 2) el diámetro y la flexibilidad de los vasos sanguíneos sin embargo que flujos de sangre (resistencia periférica); y 3) el volumen total de sangre en el sistema circulatorio. El trabajo tres en el concierto para mantener una presión a largo plazo constante, mientras que tiene en cuenta para que aumentos a corto plazo dirijan necesidades cardiovasculares.

Aumentando la tarifa en la cual los golpes de corazón, y la fuerza en que sangre se va el corazón dan lugar a un mayor flujo de sangre y a un aumento en la presión; así permitiendo el aumento a corto plazo en la circulación que puede ser necesaria durante ejercicio, o en la adaptación a la tensión. Los aumentos en volumen cardiaco se pueden accionar por las señales del cerebro, o en respuesta a las hormonas de tensión, tales como epinefrina (adrenalina).

La resistencia periférica describe el aumento en la presión arterial causada por los vasos sanguíneos ellos mismos. Más resistencia al flujo de sangre, mayor es la cantidad de presión arterial necesitó superar esta resistencia. Las arterias modulan activamente su resistencia por la constricción, que disminuye el diámetro del buque (vasoconstricción) y aumenta la presión arterial, o la dilatación (vasodilatación), que baja resistencia y la presión arterial. La vasoconstricción y la vasodilatación son también mecanismos a corto plazo para regular la presión arterial, y están bajo el control de varias hormonas. El envejecimiento hace arterias perder su elasticidad, que explica porqué la mayoría de gente del envejecimiento tiene sobre lecturas de presión arterial óptimas. Puesto que es “normal” para que la presión arterial de la gente suba con edad, las intervenciones se requieren generalmente para mantenerla gamas seguras. La gente no debe ser sorprendida aprender que ella necesita tomar medidas para traer su presión arterial bajo control – es una parte de envejecimiento normal para la mayor parte de nosotros.

El mecanismo pasado para la regulación de la presión arterial está a través de volumen de la sangre. La sangre es una suspensión de células en un medio acuoso; su volumen puede por lo tanto ser modificado alterando su contenido en agua. El aumento de la cantidad de agua en la sangre aumenta el volumen y la presión que ejerce. La reducción del contenido en agua baja la presión arterial. Los cambios en volumen de la sangre son mecanismos a largo plazo para el control de la presión arterial.

Independientemente de la influencia de disparadores de los nervios en ritmo cardíaco, mucho de control de la presión arterial es realizado por los riñones. Controlando el equilibrio del agua y la sal, los riñones influencian el volumen de la sangre, prestando control a largo plazo de la presión arterial. Los riñones también producen las hormonas que actúan remotamente para aumentar la presión arterial con la vasoconstricción de arterias. La función del riñón puede empeorarse mientras que la gente envejece, que es otra razón por la que la presión arterial puede aumentar mientras que crecemos más viejos. Una razón principal para la debilitación del riñón es hipertensión, así que ésas que comenzaban con problemas suaves del riñón han elevado la presión arterial que entonces inflige más daño del riñón dando por resultado lecturas de una tensión arterial más alta inmóviles. Exceso de la glucosa en sangre (sobre 99 mg/dL) es otra causa importante del daño del riñón. Los niveles de ayuno de la glucosa se deben guardar debajo de 86 mg/dL para la prevención total de la enfermedad (gama óptima: 70 a 85 mg/dL).

La central al control del riñón de la presión arterial es el sistema de la renina-angiotensina-aldosterona, un sistema de la hormona que trabaja junto para controlar la presión arterial. La renina es una enzima producida en los riñones en respuesta a volumen bajo de la sangre, al agotamiento del cloruro sódico, y a la tensión. La producción de renina lleva, a su vez, a la producción de la angiotensina II, una hormona que aumente la presión arterial. Presión arterial de los aumentos de la angiotensina II de las siguientes maneras:

  • haciendo los riñones conservar el sodio y el agua, que aumenta el volumen de la sangre
  • causando la vasoconstricción de los pequeños vasos sanguíneos, que aumenta la presión arterial arterial
  • bradykinin de inhibición (es decir, una hormona que relaja los vasos sanguíneos)
  • estimular la producción (presión arterial que aumenta) de hormonas hipertensas adicionales en el suprarrenal y las glándulas pituitarias
  • indirectamente actuando en el sistema nervioso central para aumentar sed y la ansia para la sal, que es necesaria para el volumen cada vez mayor de la sangre.

Hipertensión y disfunción endotelial: Una amenaza mortal, dual para la salud vascular

Estos últimos años, los investigadores han hecho enormes pasos grandes en la comprensión de la conexión entre la tensión arterial alta y las diversas enfermedades cardiovasculares. Resulta que la presión arterial elevada daña arterias en un endotelio básico del nivel-. La disfunción endotelial se liga al desarrollo de eventos cardiovasculares.

Las arterias se componen de tres capas. La capa externa es sobre todo el tejido conectivo que proporciona la ayuda a las dos capas internas. La capa media es el músculo liso que contrata y se amplía para facilitar la circulación y para mantener la presión arterial óptima. La capa interna, o el endotelio, se compone de una capa delgada de células que proteja la integridad de la arteria, promueve coagulación de la sangre en caso de lesión, y las ayudas evitan que las moléculas perjudiciales tales como lipoproteínas de baja densidad (LDLs) y triglicéridos penetren la pared de la arteria. Cuando se daña la capa endotelial, el resultado puede ser una pared arterial espesada y la agregación anormal de los glóbulos blancos. Detectando lesión, el endotelio estimula una respuesta curativa que lleve en última instancia a una placa aterosclerótica (Versari 2009; Rocha 2010).

Se ha mostrado la presión arterial elevada de contribuir perceptiblemente a la disfunción endotelial. La tensión arterial alta causa las alteraciones funcionales en el endotelio que, a su vez, se asocian a movilidad arterial disminuida y a tiesura creciente en la pared arterial (Hausberg 2005). Cuando las arterias llegan a ser “tiesas” o endurecido, y pueden contratar y dilatar no más suficientemente, la tensión adicional se pone en la cámara de bombeo principal del corazón, el ventrículo izquierdo. Como consecuencia, el ventrículo izquierdo puede ser agrandado (hipertrofia ventricular izquierda) (Palmieri 2005). La hipertrofia ventricular izquierda es a menudo la primera muestra que el daño de la tensión arterial alta incontrolada ha comenzado a ocurrir (Kannel 1995). Si está dejado la hipertrofia no tratada, ventricular puede desarrollarse en la insuficiencia cardiaca congestiva.

El grado de disfunción endotelial correlaciona con el daño del órgano de blanco (Xu 2009). Como consecuencia, los médicos miden los efectos de la tensión arterial alta mirando daño del órgano de blanco. Es decir las decisiones del tratamiento se basan en cuánto está causando la tensión arterial alta del daño a los órganos tales como los riñones, los ojos, o el corazón.

La relación íntima que existe entre la tensión arterial alta y la disfunción endotelial destaca la necesidad de dirigir ambos fenómenos como separados, con todo contribuidores unificados a la enfermedad cardiovascular. De hecho, la red de los factores de riesgo cardiovasculares correlacionados incluye una miríada de los componentes adicionales que se deben dirigir para reducir verdad riesgo cardiovascular. Más información sobre la naturaleza multifactorial de la enfermedad cardiovascular se puede encontrar en el artículo de revista de Life Extension titulado cómo evitar 17 factores de riesgo independientes del ataque del corazón.