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Paro cardíaco

Diagnosis del paro cardíaco

Muestras y síntomas físicos

Los síntomas dominantes del paro cardíaco incluyen (Foley 2012):

  • Cansancio y dificultad que respiran (disnea), que pueden llevar a la capacidad disminuida para la actividad física (intolerancia del ejercicio). En paro cardíaco suave, la dificultad que respira puede estar presente solamente durante actividad física, mientras que en paro cardíaco avanzado puede ser difícil que los pacientes respiren incluso en descanso.
  • Retención flúida, que puede dar lugar al edema periférico o pulmonar (caza 2005). Sin embargo, no toda la gente con paro cardíaco exhibirá intolerancia y el edema del ejercicio.
  • Urination frecuente de la noche (nicturia).
  • En paro cardíaco avanzado, los síntomas de la pérdida del malestar que jadea, abdominal, de la anorexia y de peso pueden ocurrir.

Algunas muestras que pueden sugerir paro cardíaco incluyen cambios de tamaño del corazón (e.g cardiomegalia) y/o ritmo, función pulmonar empeorada, las pruebas del oxígeno bajo de la sangre, e hinchazón abdominal. Estas muestras son típicamente progresivas con la severidad del paro cardíaco, y algunas pueden no ser evidentes en paro cardíaco suave, pero emergen mientras que el paro cardíaco avanza a las etapas moderadas o severas (Foley 2012).

Herramientas de diagnóstico

Prueba del ejercicio. La prueba del ejercicio (prueba de la rueda de ardilla o la prueba del seis-minuto-paseo) se puede utilizar para supervisar cambios en tolerancia del ejercicio y se puede combinar con medidas del intercambio del gas o de la saturación del oxígeno de la sangre para proporcionar indicaciones cuantitativas de la función cardiovascular (zapatero 2012; Pollentier 2010; Caza 2009).

Parámetros cardiovasculares de la función. El paro cardíaco se puede asociar a una amplia gama de anormalidades estructurales y funcionales en el ventrículo izquierdo, que puede ser evaluado midiendo la fracción de la eyección del ventrículo izquierdo (caza 2009). La fracción ventricular izquierda de la eyección mide la fracción de la sangre que sale del ventrículo izquierdo e incorpora la circulación sistémica con cada latido del corazón. Representa la eficacia en la cual el ventrículo izquierdo se vacia. Una fracción normal de la eyección es 55-70% (el IE, un corazón normalmente de funcionamiento expulsará 55-70% de la sangre total en el ventrículo izquierdo con cada latido del corazón). Las fracciones de la eyección entre el 40% y el 55% pueden indicar daño cardiaco, y el <40% apoya una diagnosis del paro cardíaco o del daño significativo del músculo cardíaco (asociación americana 2012 del corazón). Es importante observar que el paro cardíaco puede ocurrir en pacientes con una fracción normal de la eyección (caza 2009; Asociación americana del corazón 2012). Esta medida se debe, por lo tanto, interpretar conjuntamente con otras pruebas de diagnóstico.

Prueba del Biomarker

  • El péptido natriurético del cerebro (BNP), también llamado B-type péptido natriurético, es actualmente uno de los biomarkers medidos para diagnosticar paro cardíaco y predecir los resultados clínicos (Weber 2006; Nagarajan 2011; van Kimmenade 2012). El BNP es una hormona del péptido lanzada sobre todo por las células del ventrículo (cardiomyocytes) en respuesta al estiramiento o a lesión (Weber 2006 del músculo cardíaco; Di Angelantonio 2009). Funciona normalmente para señalar los riñones para lanzar el sodio y el agua en la orina para bajar el volumen de la sangre y, así, la presión arterial. Los niveles del suero de BNP y de su fragmento del precursor (NT-proBNP) pueden ser cuantificados y subir proporcional con el nivel de riesgo para la enfermedad cardiovascular (Di Angelantonio 2009).
  • Las troponinas cardiacas (cTnI y cTnT) son proteínas reguladoras asociadas a las fibras de músculo en el corazón, y ellas se pueden lanzar en la circulación sobre daño o muerte del cardiomyocyte. La cuantificación de las troponinas cardiacas del suero es el patrón oro para detectar daño agudo al músculo cardíaco (Nagarajan 2012), por ejemplo de un ataque del corazón. Las troponinas cardiacas pueden también “escaparse” de las células durante enfermedades crónicas, tales como paro cardíaco (Nagarajan 2011), y la medida del cTnT del suero usando un análisis de la alto-sensibilidad (hs-cTnT) se puede utilizar en la diagnosis y la evaluación de riesgos (Wang 2000 del paro cardíaco; Nishio 2007; McQueen 2013).

Pruebas adicionales que pueden ayudar en la diagnosis y la supervisión del paro cardíaco incluye las pruebas de función de la tiroides (especialmente hormona tiroides-estimulante [TSH]), como el hipertiroidismo y el hipotiroidismo no tratado pueden ser una causa primaria o contributaria al paro cardíaco, y análisis de sangre estándar para los niveles del electrólito y evaluar la función de hígado y de riñón (IE, el panel y hemograma completo [CBC]) (caza 2005) de la química.

Los marcadores cardiovasculares del riesgo tales como homocisteina, insulina-como el factor de crecimiento 1, proteína, factor-alfa de la necrosis del tumor (α de TNF-), e interleukin-6 C-reactivos (IL-6) pueden también ser evaluados (Kenchaiah 2004), aunque no sean específicos para el paro cardíaco y puedan ser más relevantes para el pronóstico bastante que la diagnosis (van Kimmenade 2012).

Hierro y paro cardíaco

Planche los juegos un papel dualístico en paro cardíaco; la sobrecarga del hierro y la deficiencia de hierro se asocian a paro cardíaco, pero en diversas circunstancias. El hierro puede acumular en músculos cardiacos en enfermedades hereditarias del metabolismo de hierro (eg., hemocromatosis primaria) o después de las transfusiones de sangre múltiples, llevando a la muerte celular vía la tensión oxidativa. Este fenómeno se llama cardiomiopatía de la hierro-sobrecarga y es una causa importante del paro cardíaco en gente con desordenes de la sobrecarga del hierro. Un análisis de sangre llamado saturación de la transferrina se puede utilizar para defender para la sobrecarga del hierro. Los médicos pueden probar para el exceso del hierro en pacientes del paro cardíaco con antecedentes familiares personales o de las enfermedades del metabolismo de hierro, o si la sobrecarga del hierro se sospecha por otra razón (Kremastinos 2011; Gujja 2010; Murphy 2010).

Por otra parte, los individuos con paro cardíaco pueden desarrollar deficiencia de hierro mientras que progresa su condición. En un análisis de estudios incluyendo más los pacientes de 1500 del paro cardíaco, los 50% de temas fueron encontrados para ser hierro deficientes (Klip 2013). También, un estudio 2013 en 552 temas con paro cardíaco crónico encontró que la deficiencia de hierro fue asociada fuertemente a la calidad de vida reducida (Comin-Colet 2013). La suplementación del hierro en pacientes del paro cardíaco con deficiencia de hierro se asocia a síntomas mejorados, a capacidad funcional, a calidad de vida, y a admisiones de hospital reducidas (Filippatos 2013; Kapoor 2013; Avni 2012). Los mecanismos específicos por los cuales la deficiencia de hierro afecta negativamente resultados del paro cardíaco no son bien definidos, sino pueden ser debido a la anemia relacionada hierro-deficiencia en algunos casos, y a los efectos directos de las tiendas agotadas del hierro en otras (Jankowska 2010). Un hierro y una prueba total de la capacidad de enlace del hierro (TIBC) se pueden utilizar para defender para la deficiencia de hierro.

La anemia es bastante común entre individuos con paro cardíaco y se asocia a resultados pobres. La deficiencia de hierro es una causa prominente de la anemia en muchas situaciones, pero la anemia puede ocurrir independientemente de deficiencia de hierro en paro cardíaco. Excepto deficiencia de hierro, otras causas posibles de la anemia en paro cardíaco incluyen la producción empeorada de eritropoyetina (una hormona que controle la producción roja del glóbulo), de problemas del riñón, y de problemas con la retención flúida (Westenbrink 2007). El reconocimiento y la gestión de la anemia se reconoce cada vez más como componente importante del cuidado del paro cardíaco, pero las mejores estrategias del tratamiento todavía se están investigando a partir de la época de esta escritura (Sah 2013; Pereira 2013; Kilicgedik 2012; Jankowska 2010). Varios análisis de sangre pueden ser útiles para defender para la anemia y pueden ayudar al tratamiento de la guía, incluyendo la ferritina, la capacidad de enlace del hierro total (TIBC), la vitamina B12, el folato, y la cuenta del reticulocyte (glóbulo rojo no maduro).

Electrocardiografía y proyección de imagen

Un electrocardiograma (ECG) se puede utilizar para medir anormalidades eléctricas, la ampliación de las cámaras de corazón, y la arritmia. Es una herramienta importante en la investigación para las anormalidades cardiacas que pueden contribuir al paro cardíaco (caza 2009).

Un ecocardiograma está entre las pruebas de diagnóstico más útiles para el paro cardíaco (caza 2005). La ecocardiografía es una técnica del ultrasonido que exhibe las imágenes en tiempo real del corazón y se puede utilizar para visualizar anormalidades en el músculo cardíaco o las válvulas, para cuantificar cambios en el tamaño de las cámaras de corazón, o para detectar anormalidades en flujo de sangre. Cuando está combinado con el flujo de Doppler estudia, él representa un acercamiento de diagnóstico importante para los pacientes con el paro cardíaco (caza 2009). La ecocardiografía es también una técnica importante a estimar y supervisar cambios en la eyección ventricular izquierda fraccione. Otras técnicas de proyección de imagen se pueden también utilizar para evaluar el tamaño de las cámaras de corazón, para detectar daño del miocardio, o para detectar el edema pulmonar; éstos incluyen la radiografía del pecho (“radiografías "), la tomografía computada las exploraciones (del CT o “del CAT”), y la proyección de imagen de resonancia magnética (MRI) (caza 2009; Mangalat 2009).

Clasificación y estacionamiento del paro cardíaco

Una variedad de acercamientos se han utilizado para cuantificar el grado de limitación funcional impuesto por paro cardíaco.  La escala más ampliamente utilizada es la clasificación funcional de la asociación del corazón de Nueva York (NYHA), que clasifica a pacientes con enfermedad cardiaca en una de cuatro clases basadas en su grado de comodidad en diversos niveles de actividad física.

Clasificación funcional de NYHA (comité 1964 de los criterios de la N.Y.)

  • Clasifique a I. Patients con enfermedad cardiaca que no tiene ninguna limitación de la actividad física. La actividad física ordinaria no causa cansancio, la palpitación, la disnea, o el dolor de pecho indebida.
  • Clase II. Pacientes con enfermedad cardiaca dando por resultado la limitación leve de la actividad física. Son cómodos en descanso. La actividad física ordinaria da lugar a cansancio, a la palpitación, a la disnea, o al dolor de pecho.
  • Clase III. Pacientes con enfermedad cardiaca dando por resultado la limitación marcada de la actividad física. Son cómodos en descanso. la actividad Menos-que-ordinaria causa cansancio, la palpitación, la disnea, o el dolor de pecho.
  • Clase IV. Pacientes con enfermedad cardiaca dando por resultado una incapacidad para continuar cualquier actividad física sin malestar. Los síntomas del paro cardíaco o del dolor de pecho pueden estar presentes incluso en descanso. Si se emprende alguna actividad física, el malestar aumenta.

Debido al hecho de que el sistema de clasificación de NYHA esté conforme a variabilidad significativa del interobservador, un segundo acercamiento a la clasificación del paro cardíaco, que se piensa para complementar el sistema de clasificación de NYHA, ha sido desarrollado por la universidad americana de la fundación de la cardiología/del grupo de trabajo americano de la asociación del corazón (ACCF/AHA) en las instrucciones de práctica (Jessup 2009; Brozena 2003). Este sistema toma en la consideración el desarrollo del paro cardíaco y su progresión (Jessup 2009). El sistema del estacionamiento de ACCF/AHA identifica 4 etapas implicadas en el desarrollo y la progresión del paro cardíaco. Las primeras 2 etapas (A y B) no se consideran paro cardíaco público, sino tienen factores de riesgo que predispongan al paro cardíaco y son una tentativa de ayudar a proveedores de asistencia sanitaria con la identificación con anticipación de los pacientes en peligro (caza 2005).

Universidad americana de la fundación/del estacionamiento americano de la asociación del corazón ( caza 2005) de la cardiología

En riesgo de paro cardíaco

  • Etapa A. En de alto riesgo para el paro cardíaco, pero sin enfermedad o síntomas estructurales del paro cardíaco
  • Efectúe la enfermedad cardíaca de B. Structural, tal como hipertrofia ventricular izquierda/disfunción, pero sin muestras o síntomas del paro cardíaco

Paro cardíaco

  • Efectúe la enfermedad cardíaca de C. Structural con síntomas anteriores o actuales del paro cardíaco
  • Efectúe el paro cardíaco Tratamiento-resistente de la D. que requiere la intervención especializada