Venta del cuidado de piel de Life Extension

Arritmias

Terapias naturales apuntadas

Aceite de Omega-3/Fish

Los ácidos grasos Omega-3 son lípidos salud-que promueven importantes encontrados en ciertos pescados y otras fuentes del marisco así como específicas de la planta (Lavie 2009; Kromhout 2011). El aceite de pescado contiene el ácido eicosapentaenoic (EPA) y el ácido docosahexaenoic (DHA), dos ácidos grasos importantes omega-3 para la salud (Lavie 2009).

Varios estudios han mostrado que el consumo del moderado de ácidos grasos aceites de pescado/omega-3 es corazón-sano y proporciona la protección contra arritmias, incluyendo la fibrilación atrial y las arritmias ventriculares (Pepe 2010; Lavie 2009). Los ácidos grasos omega-3 potencialmente actúan estabilizando la actividad eléctrica en el corazón con la reducción de las corrientes del sodio y del calcio dentro de las células musculares de músculo cardíaco (Pepe 2010). Un estudio grande alistó a 11 324 personas en el plazo de 3 meses después que tenían un infarto del miocardio agudo y los trató con un suplemento poliinsaturado del ácido graso omega-3 (PUFA) en sí mismo, la vitamina E en sí mismo, un suplemento de omega-3 PUFA así como la vitamina E, o placebo. Este estudio mostró que 850 magnesio de la suplementación de EPA y del DHA proporcionaron diversas ventajas cardiovasculares, principalmente debido a sus efectos antiarrítmicos; esto incluyó ataque del corazón no fatal reducido y tarifas no fatales del movimiento, así como la muerte cardiovascular reducida (Pepe 2010). Una reducción similar en eventos arritmia-relacionados ventriculares también fue observada en un análisis del subgrupo de 1014 pacientes con ataque y la diabetes clínico diagnosticados del corazón que fueron tratados con una combinación de DHA, de EPA, y de ácido linolenic alfa (ALA; un precursor planta-basado de EPA) (Kromhout 2011). Quizás los efectos más significativos de la suplementación omega-3 se han observado en pacientes con la fibrilación atrial (Lavie 2009). Un estudio publicado en 2012 analizaba los niveles del plasma de los diversos ácidos grasos omega-3 en una población de 3326 individuos sin historia de la fibrilación atrial o del paro cardíaco. Los resultados mostraron que niveles más altos de los ácidos grasos omega-3 y el DHA fueron asociados a un más poco arriesgado de la fibrilación atrial en más viejos pacientes (Wu 2012). Sin embargo, no todos los estudios han confirmado el efecto beneficioso de la suplementación del aceite de pescado para el tratamiento de las arritmias (Pepe 2010; Lavie 2009; Brouwer 2009). Además, la precaución se debe ejercitar en pacientes con el defibrillator implantable, como algunos estudios muestran que puede haber un riesgo levemente más alto de la muerte súbita en los pacientes con un defibrillator implantable que se tratan con el aceite de pescado complementan (Jenkins 2008; Marik 2009).

Magnesio y potasio

Pues el magnesio y el potasio complejo están implicados en la estabilidad eléctrica del corazón, que mantiene la sangre niveles y los ratios funcionales normales de cada uno de estos iones es importante. Las concentraciones bajas de magnesio y de potasio en el cuerpo se asocian al riesgo creciente de desarrollar las arritmias ventriculares (sultán 2012).

Magnesio

La deficiencia del magnesio puede dar lugar a insuficiencia cardiaca congestiva, a la hipertensión, y a la angina (Guerrera 2009). La asociación americana del corazón recomienda el administrar del sulfato de magnesio intravenoso (hasta 2 gramos en 2 minutos) para tratar algunos tipos de tacharrhythmia ventricular. El óxido de magnesio oral (15 mg/kg) añadió a un régimen de los betabloqueadores ayudados para mejorar a algunos marcadores de la taquiarritmia ventricular inminente, incluso en caso de que los betabloqueadores no pudieron diferenciar en sus el propio (Bachman 2003). Además, el magnesio oral (3 gramos de diario por 30 días) mejoró síntomas de complejos ventriculares y supraventriculares prematuros en 93,3% de pacientes que tomaban el magnesio con respecto a solamente 16,7% de pacientes administró el placebo (Falco 2012).

Potasio

El potasio es importante para el mantenimiento de la estabilidad eléctrica cardiaca, y las alteraciones (deficiencia o exceso) en niveles del potasio del suero, tales como se pueden inducir por las drogas diuréticas, pueden contribuir al desarrollo de las arritmias cardiacas (Zaza 2009; Abdel-Qadir 2010; Berkova 2012). La determinación del potasio nivela vía la prueba de la sangre y la toma cada vez mayor del potasio vía la suplementación si los niveles se encuentran para ser bajos es una consideración del tratamiento de la arritmia. En un estudio que alistó a 170 pacientes con la fibrilación atrial persistente sintomática, el tratamiento previo con potasio/magnesio intravenosos mejoró el índice de éxito de alcanzar de la conversión a un ritmo normal del corazón (sultán 2012).

Espino

El espino es un arbusto fructífero cuyos componentes se han utilizado desde los 1800s para apoyar la salud cardiovascular (Edwards 2012). La investigación científica moderna ha mostrado que el espino es rico en varios compuestos antioxidantes tales como flavonoides y antocianinas, y que puede desempeñar un papel de apoyo en varias enfermedades cardiovasculares (Rigelsky 2002; Chang 2005; Edwards 2012). Es pensado que el espino apoya el corazón y la salud vascular vía la modulación de los canales del ion (eg., potasio y calcio), del flujo de sangre, de la inflamación, y de la utilización del oxígeno, así como limpiando las moléculas perjudiciales del radical libre, que causan la tensión oxidativa (Rigelsky 2002; Tadic 2008).

En un modelo animal, las infusiones de los extractos del espino redujeron el número de arritmias comparadas a una infusión del control que seguía la privación experimental y la reinstitución subsiguiente de la fuente de sangre al corazón (“reperfusión ") de la isquemia, un paradigma que imita algunos de los efectos de un ataque del corazón (Garjani 2000). En otros el modelo animal semejantemente diseñado, suplementación a largo plazo con un extracto estandardizado del espino fue asociado al doblez 6 menos incidencia de la fibrilación ventricular potencialmente mortal después de la privación y de la reinstitución subsiguiente del flujo de sangre al corazón (al Makdessi 1999). Los 24 ensayos clínicos humanos de la semana que implicaban sobre 1000 pacientes con paro cardíaco encontraron que la suplementación del espino mejoró la función del corazón y redujeron de largo síntomas tales como cansancio y palpitaciones. La suplementación también aumentó el periodo de ritmos del corazón de los temas del tiempo seguía siendo normal (Tauchert 1999).

Antioxidantes

La tensión y la inflamación oxidativas se han implicado en el desarrollo de la fibrilación atrial, y ésta es particularmente verdad en el caso de la fibrilación atrial postoperatoria (Ozaydin 2008). Los diversos estudios han intentado determinar la utilidad de antioxidantes en el tratamiento de la fibrilación atrial (Rasoli 2011).

N-acetilo-cisteína

Los efectos beneficiosos del tratamiento de la N-acetilo-cisteína (NAC) se atribuyen a sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias (Ozaydin 2008). Puesto que la tensión oxidativa se ha implicado como factor en la fibrilación atrial postoperatoria, los diversos ensayos han intentado evaluar la eficacia de la N-acetilo-cisteína (NAC) en la prevención de la condición. Un análisis de datos a partir de 8 ensayos separados que incluyeron una población combinada sobre de 500 pacientes concluyó que la suplementación del NAC puede reducir con eficacia la incidencia de la fibrilación atrial postoperatoria (Gu 2012). En un ensayo conducido para estudiar los efectos del tratamiento del NAC sobre la fibrilación atrial postoperatoria, la infusión intravenosa del NAC fue comparada a un grupo que recibía la infusión salina. La fibrilación atrial postoperatoria fue encontrada en solamente tres pacientes del grupo NAC-tratado, con respecto a 12 pacientes del grupo salino (Ozaydin 2008).

Vitaminas C y E

Las vitaminas C y E pueden también ejercer un efecto protector contra la fibrilación atrial postoperatoria en virtud de sus propiedades antioxidantes. Un análisis de datos a partir de 5 ensayos clínicos que examinaron a un total de 567 pacientes demostró que la terapia de la vitamina causó una reducción significativa en la incidencia de la fibrilación atrial postoperatoria y de la arritmia por todas causas. Este efecto era independiente del tipo de cirugía. Hay también pruebas de un efecto sinérgico entre las vitaminas y los betabloqueadores antioxidantes (Harling 2011). Un estudio separado que alistado 100 pacientes experimentar cirugía de puente mostró que una combinación de vitamina C oral (2 gramos en la noche antes de la cirugía y 2 gramos de diario por 5 días después de eso) y un betabloqueador era más eficaz en la prevención de la fibrilación atrial postoperatoria que el tratamiento del betabloqueador solamente. La incidencia de la fibrilación atrial postoperatoria era el solamente 4% en el grupo de la vitamina C con respecto al 26% en el grupo de control (Rodrigo 2010). El tratamiento de la vitamina C mostró ventajas similares en otro estudio donde un grupo de 44 pacientes que recibían la conversión de siguiente del tratamiento estándar al ritmo normal del corazón recibió vitamina C o ningún tratamiento adicional. La fibrilación atrial se repitió en solamente 4,5% de los pacientes en el grupo de la vitamina C, con respecto a 36,3% de los pacientes que no recibieron ningún tratamiento (Korantzopoulos 2005). Semejantemente, el tratamiento preoperativo con la vitamina E por 28 días seguidos por la vitamina C el días 27-29 redujo la incidencia de arritmias en un grupo de 37 pacientes que experimentaban la cirugía de puente (Rasoli 2011).

Resveratrol

El Resveratrol es un polifenol encontrado en uvas y japonés knotweed (cuspidatum del Polygonum) con las propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.  Un modelo animal reveló que el resveratrol puede atenuar respuestas inflamatorias y la tensión oxidativa después del infarto del miocardio, que puede llevar a la inducibilidad disminuida de las arritmias ventriculares (Xin 2010). Un estudio preclínico reveló que el tratamiento del resveratrol suprimió perceptiblemente arritmias ventriculares infarto-inducidas del miocardio y supervivencia a largo plazo mejorada. El Resveratrol actúa por una variedad de mecanismos, y ejerce sus efectos de una manera dependiente de la concentración, inhibiendo la corriente del calcio, que reduce la sobrecarga intracelular del calcio, o cierto potasio de apertura canaliza (colgó 2004; Chen 2008).

Coenzima Q10

La coenzima Q10 (CoQ10) es un componente antioxidante e importante potente de la producción energética celular. Varios estudios han revelado un papel terapéutico de CoQ10 en condiciones de función cardiaca empeorada, tales como paro cardíaco (Singh 2007; Weant 2005). Los datos animales han mostrado que CoQ10 puede ejercer la acción antiarrítmica potente después de la privación y de la reinstitución subsiguiente del flujo de sangre al corazón (Nagai 1985). Varios ensayos clínicos han revelado que CoQ10 poseen la acción antiarrítmica en situaciones de la función cardiaca empeorada o de la enfermedad metabólica tales como tipo - diabetes 2. En un ensayo que implicaba a 27 individuos diabéticos, la suplementación CoQ10 fue encontrada para ser beneficiosa en la reducción de las contracciones ventriculares prematuras (Fujioka 1983). Un ensayo que implicaba a 2500 pacientes del paro cardíaco encontró que 3 meses de la suplementación con 50 – el magnesio 150 del diario CoQ10 fue asociado a una mejora en muestras y síntomas de la arritmia en el 62% de los temas (Baggio 1993). Otro ensayo evaluó los efectos de la suplementación CoQ10 (diario del magnesio 150) por 7 días que precedían las bypass de la arteria coronaria programadas que injertaban los procedimientos (CABG) en 40 temas que fueron divididos para recibir CoQ10 o para actuar como grupo de control. Después de CABG, la suplementación CoQ10 fue asociada a marcadores más bajos de la tensión oxidativa y de una incidencia perceptiblemente más baja de la fibrilación ventricular potencialmente mortal (Chello 1994). En un ensayo clínico controlado entre 144 temas que tenían un ataque del corazón, 28 días de suplementación con el magnesio 120 del diario CoQ10 fueron asociados a una reducción de 2,6 dobleces en el acontecimiento de arritmias. Por otra parte, los temas que recibían CoQ10 también exhibieron menos pruebas de la tensión oxidativa, y los niveles de otros antioxidantes tales como vitaminas A, C, y E creciente a un mayor grado después de ataque del corazón en el grupo que recibió CoQ10 que los que recibieron el placebo (Singh 1998).

Rhodiola

Rhodiola redujo la incidencia de arritmias ventriculares y aumentó el umbral de la fibrilación ventricular en un modelo animal del ataque del corazón (Maslov 2009). La investigación preclínica sugiere que el efecto antiarrítmico del rhodiola pueda ser debido a la activación de los receptores del opiáceo (Maimeskulova 2000). La investigación preclínica experimental ha demostrado el tratamiento previo con rhodiola mejoró varias medidas de salud de la célula del corazón que seguía lesión isquémica inducida (Wu 2009).