Venta del cuidado de piel de Life Extension

Desintoxicación de metales pesados

Intervenciones integrantes

Además de las intervenciones integrantes resumidas en este protocolo, animan a los lectores a revisar el protocolo metabólico de la desintoxicación, como asegurarse de que estén funcionando los caminos intrínsecos generales de la desintoxicación del cuerpo óptimo puede ayudar a evitar la acumulación y la toxicidad de metales pesados.

Varios componentes dietéticos se han investigado para que su capacidad atenúe toxicidad del metal. Trabajan reduciendo o inhibiendo la absorción del metal de la tripa, atando los metales tóxicos en la sangre y los tejidos para ayudar a dibujarlos del cuerpo, o reduciendo el daño libre-radical (contribuidor significativo a la patología causada por los metales pesados). La mayoría de los estudios se han limitado a los modelos del cultivo celular del animal y, aunque los resultados de estudios humanos hayan sido encouraging.

Para más información sobre las estrategias alimenticias para dirigir toxicidad del hierro, refiera al protocolo de la hemocromatosis de Life Extension.

Mantenga el desahogo nutritivo

Desde muchos metales tóxicos imite alimenticio los metales esenciales, compiten para los mismos mecanismos de transporte para la absorción de los intestinos y de la absorción en las células. Por lo tanto, la toma adecuada de los minerales esenciales del rastro puede reducir la absorción tóxica del metal. Por ejemplo, el cinc alimenticio o la deficiencia de hierro puede aumentar la absorción del cadmio (Thévenod 2013), y lleva la absorción de la tripa aparece ser bloqueado por el calcio, el hierro, y el cinc (ATSDR 2007b; Patrick 2006). En los modelos animales, el selenio bloquea los efectos de la ventaja cuando está administrado antes de la exposición y reduce la toxicidad del mercurio (Patrick 2006). También aumenta su excreción en los seres humanos (Li 2012; Zwolak 2012).

Elija los suplementos del aceite de pescado sobre los pescados de Alto-Mercury

La mayoría de los datos de la toxicología apoyan la recomendación, en adultos no embarazadas, de limitar el consumo de pescados de alto-Mercury (tiburón, peces espadas, caballa de rey, blanquillo) no más a que uno que sirve (7 onzas.) por semana. La Agencia de Protección Ambiental recomienda que las mujeres embarazadas, las madres de oficio de enfermera, y los niños jovenes evitan comer los pescados de alto-Mercury porque el cerebro fetal es más sensible a la toxicidad del mercurio que el cerebro adulto (Defilippis 2010). Los suplementos de alta calidad del aceite de pescado representan una buena fuente alternativa de los ácidos grasos omega-3 (ácido docosahexaenoic [DHA] y ácido eicosapentaenoic [EPA]) (Foran 2003).

El programa internacional de los estándares del aceite de pescado (IFOS) es una organización dedicada a distinguir los productos de alta calidad del aceite de pescado de los de poca calidad. Para asegurar su suplemento del aceite de pescado no contiene concentraciones de contaminantes peligrosas tales como metales pesados, comprueba la etiqueta para asegurarse que su suplemento del aceite de pescado alcanza el grado de cinco estrellas riguroso de IFOS (IFOS 2013).

Selenio

Además de su papel como inhibidor competitivo posible de la absorción del mercurio y del papel principal, el selenio también aumenta la excreción tóxica del metal. El moderado (100 magnetocardiogramas/días) aumenta selenio dietético de la excreción urinaria creciente el magnetocardiograma del mercurio almacenado en los residentes chinos Mercury-expuestos largo plazo (Li 2012), y 100-200/día redujo niveles de la sangre y del pelo de arsénico en granjeros chinos con el envenenamiento arsénico (Zwolak 2012). El selenio también aparece atenuar la toxicidad de algunos metales pesados, tales como cadmio, talio, mercurio inorgánico, y metilmercurio, modulando su interacción con ciertas biomoléculas (Whanger 1992). En otro estudio, la suplementación con el magnetocardiograma 100 del selenio (bajo la forma de selenometionina) diario por 4 meses llevó a una reducción del 34% en los niveles de mercurio detectados en pelo del cuerpo. Los autores del estudio concluyeron que “… la acumulación del mercurio en [… pelo del cuerpo] se puede reducir por la suplementación dietética con pequeños periodos diarios de selenio orgánico en un de corto alcance del tiempo” (Seppanen 2000).

Pectina modificada de la fruta cítrica

Tres estudios han investigado el uso de la pectina modificada de la fruta cítrica (MCP) en la movilización de metales de tiendas del cuerpo. En el primer, dieron 8 individuos sanos 15 g de MCP diariamente por 5 días y 20 g de MCP en aumentos significativos del día 6. en la excreción urinaria del arsénico, del mercurio, del cadmio, y de la ventaja ocurrieron en el plazo de 1 a 6 días de tratamiento del MCP. Había un aumento del 150% en la excreción del cadmio y un aumento del 560% en la excreción de la ventaja el día 6 (Eliaz 2006). Los minerales esenciales tales como calcio, cinc, y magnesio no fueron observados para aumentar del análisis urinario. En segundo lugar, en una serie de informes del caso, 5 pacientes con diversas enfermedades tomaron el MCP solamente o conjuntamente con el alginato por hasta 8 meses. Los pacientes mostraron a 74% la disminución media de metales pesados tóxicos después del tratamiento (Eliaz 2007). En un tercer ensayo, 7 niños con los niveles >20 µg/dL del plombemia recibieron 15 g/day del MCP por 2 a 4 semanas. Los niveles del plombemia cayeron una media de 161%, y la excreción urinaria de la ventaja aumentó en una media de 132% (Zhao 2008).

Silicio

Los datos de estudios preliminares del ser humano revelan que el silicio disuelto natural de las aguas minerales aparece poner el metabolismo en contra del aluminio, potencialmente para reducir el riesgo de Alzheimer, y apoyan la función cognoscitiva (Gillette Guyonnet 2007). En temas humanos, el silicio soluble (ácido orthosilícico) disminuye la absorción de aluminio del aparato digestivo y disminuye su acumulación en el cerebro (Jurkic 2013). En un estudio, los pacientes de Alzheimer bebieron hasta 1 L de agua mineral de diario (conteniendo el magnesio hasta 35 de silicon/L) por 12 semanas. Durante el período del estudio, la excreción urinaria del aluminio aumentó sin afectar a la excreción urinaria de los metales esenciales hierro y cobre. Además, había una mejora clínico relevante en funcionamiento cognoscitivo en por lo menos 3 individuos de 15 (Davenward 2013).

Otra fuente de ácido orthosilícico estudiada para su metal que reduce propiedades es compuestos llamados las zeolitas. Las zeolitas son compuestos cristalinos de aluminio/silicio óxido-basados con las propiedades adsorbentes que tienen usos industriales amplios y están encontrando usos en la medicina (Montinaro 2013; Beltcheva 2012). La inclusión de la zeolita (como el clinoptilolite de la zeolita) en dietas de la alto-ventaja de los ratones del laboratorio redujo la concentración de la ventaja del tejido por 77-91%, aumentó el porcentaje de glóbulos rojos sanos, y redujo el daño cromosómico (Topashka-Ancheva 2012; Beltcheva 2012). Un estudio clínico en 33 hombres evaluó la capacidad del clinoptilolite de la zeolita de aumentar la excreción urinaria de metales pesados (flores 2009). Para ser incluido en el ensayo los hombres tuvieron que probar el positivo, sobre un umbral predeterminado, por lo menos cuatro de los nueve metales en un panel de prueba urinario (IE, aluminio, antimonio, arsénico, bismuto, cadmio, ventaja, mercurio, níquel, y lata). Dieron los hombres 15 descensos de una suspensión de agua del clinoptilolite o de la suspensión del placebo dos veces al día para un máximo de 30 días. Los aumentos significativos en la excreción urinaria de los 9 metales fueron observados en los hombres que tomaban el clinoptilolite con respecto a placebo sin un impacto negativo en perfiles del electrólito. Se ha presumido que la actividad biológica de algunas zeolitas se puede atribuir a su ácido orthosilícico que lanza las propiedades (IE, son una fuente de ácido orthosilícico) (Jurkic 2013).

Vitamina C

La vitamina C es un limpiador libre-radical que puede proteger contra el daño oxidativo causado por la ventaja (Patrick 2006), el mercurio (Xu 2007), y el cadmio (Ji 2012); puede prevenir la absorción de la ventaja e inhibir su absorción celular y disminuir su toxicidad celular (Patrick 2006). Los datos de observación sugieren una relación inversa entre los niveles del suero de ácido ascórbico y los niveles de sangre de ventaja; es decir más altos son los niveles de sangre de vitamina C el más bajo los de la ventaja (Simon 1999). La suplementación de la vitamina C (500 mg/día) en 12 refinadores de plata con los altos niveles del plombemia (medio de 32,8 µg/dL) demostró una reducción del 34% en niveles de la ventaja después de 1 mes (Tandon 2001). En un pequeño estudio de 75 fumadores masculinos, la vitamina C (1000 mg/día) redujo niveles del plombemia por el 81% después de una semana de la suplementación. Una vitamina C más baja de la dosis (200 mg/día) no tenía ningún efecto (Dawson 1999).

Vitamina E

Con su acción antioxidante, la vitamina E atenúa algo del daño tóxico causado por los metales pesados, que son inductores fuertes de la tensión oxidativa en tejidos. En un estudio, las ratas fueron alimentadas una dieta que contenía el acetato de ventaja y convertido posteriormente canta de toxicidad tal como daño oxidativo a los lípidos y alteraciones en parámetros de la química de sangre. Cuando la vitamina E o el aceite del ajo fue administrada conjuntamente con la ventaja, los efectos tóxicos fueron mejorados. Los investigadores que condujeron el estudio observaron que el efecto protector de la vitamina E era probablemente debido a su capacidad de apoyar la desintoxicación y de limpiar los radicales libres tejido-perjudiciales (Sajitha 2010). En otro estudio animal, un grupo de ratones fue dado los metales pesados tóxicos (ventaja, mercurio, cadmio, y cobre) en su agua potable por 7 semanas, mientras que otro grupo experimentó el mismo tratamiento pero, además, recibió la vitamina E cinco veces semanalmente. Los científicos encontraron que los ratones que no recibían la vitamina E exhibieron pruebas de lesión oxidativa a sus riñones y testículo, mientras que esos órganos aparecían normales en los ratones que recibían la vitamina E. También, los ratones que no recibían la vitamina E mostraron cambios en niveles del plasma de creatinina, de urea, y de ácido úrico mientras que estos parámetros de la sangre no cambiaron perceptiblemente en el grupo de la vitamina E (Al-esencia 2011). La vitamina E también se ha mostrado para contradecir los efectos perjudiciales de metales pesados en seres humanos. En varios grupos de trabajadores expuso regularmente a la toxicidad de metales pesados aerotransportada debido a la naturaleza de su trabajo, vitamina C diaria de la suplementación con la vitamina E del magnesio 800 y del magnesio 500 por 6 meses llevados a los marcadores mejorados de defensas antioxidantes intrínsecas y disminuyó a los marcadores del daño oxidativo. De hecho, después del período de suplementación, la actividad de ciertos sistemas antioxidantes intrínsecos alcanzó los niveles comparables a ésos observados en los temas del control no expuestos a los toxicantes (Wilhelm Filho 2010).

Folato

El ácido fólico es un cofactor en metabolismo con sulfuro del aminoácido. Los aminoácidos con sulfuro (cisteína y metionina) son queladores de metales pesados sabidos de los precursores (ácido y glutatión alfa-lipoicos). En un estudio de 1105 mujeres embarazadas, 841 cuyo fueron seguidos con último embarazo o entrega, niveles más altos del folato de la sangre fueron asociados a niveles más bajos del mercurio de la sangre durante mediados de y el tarde-embarazo (Kim 2013). Un estudio similar en Australia en 173 no fumadores embarazadas demostró que el fracaso para utilizar suplementos del ácido fólico o del hierro durante embarazo fue asociado a niveles más altos del cadmio de la sangre (Hinwood 2013).

Ajo

El ajo contiene muchos compuestos de azufre activos derivados de la cisteína con las propiedades metal-que quelatan del potencial; estos componentes del ajo pueden también proteger contra daño oxidativo metal-catalizado. Las ratas alimentaron el ajo mientras que el 7% de su dieta (una semana antes de que, después, o durante de la exposición a las toxinas de metales pesados) para la ventaja, el cadmio, o la acumulación perceptiblemente reducido demostrado 6 semanas del mercurio en sus hígados (Nwokocha 2012). El tratamiento del ajo también redujo la frecuencia de lesiones metal-relacionadas en los hígados de ratas en el mismo estudio. El ajo puede también aumentar el bioaccessibility del hierro y del cinc (ambos antagonistas de la absorción del cadmio y de la ventaja) de los granos de cereal dietéticos (Gautam 2010). En un estudio de 117 trabajadores de la industria de la batería de coche con el envenenamiento de ventaja profesional, el diario del ajo (1200 polvo secado el magnesio) por 4 semanas bajó plombemia tan con eficacia como la D-penicilamina (por el aproximadamente 18%). Además, el tratamiento con ajo mostró efectos menos nocivos y una mejora más clínica con respecto a la D-penicilamina (Kianoush 2012).

Cilantro

El cilantro (Coriandrum sativum) puede atar e inmovilizar el mercurio y el metilmercurio del agua contaminada (Karunasagar 2005). En modelos del ratón, las suspensiones del cilantro redujeron perceptiblemente la deposición de la ventaja en los huesos y redujeron muestras microscópicas del riñón ventaja-inducido y del daño testicular (Aga 2001; Sharma 2010). En un informe del caso, un paciente expuesto al mercurio durante retiro de relleno dental amalgama-basado desarrolló efectos nocivos, incluyendo las lecturas anormales de ECG, antes de las cuales casi invirtió de nuevo a normal por la administración de 400 mg/día del extracto del cilantro y después del retiro por 2-3 semanas. Los depósitos de Mercury fueron divulgados para estar ausentes después del tratamiento, aunque los detalles del tratamiento y del análisis del mercurio en este informe sean confusos (Omura 1996).

Ácido y glutatión Alfa-lipoicos

Los compuestos con sulfuro pueden el complejo con los metales pesados, y el ácido alfa-lipoico de los antioxidantes del azufre (ALA) y el glutatión se han demostrado para quelatar varios metales en el cultivo celular (mercurio para el glutatión; cadmio, ventaja, cinc, cobalto, níquel, hierro, y cobre para el ALA) (Patrick 2002). En un modelo de la rata, el ALA y el glutatión redujeron algunos de los cambios adversos en parámetros de la sangre, incluyendo descensos en número y tamaño rojos del glóbulo así como reducciones en la concentración de la hemoglobina causada por la intoxicación con la ventaja, el cadmio, o el cobre (Nikolic 2013). El ALA y el glutatión en una rata modelan la tensión oxidativa cadmio-asociada reducida y mejorada la actividad de la catalasa antioxidante de la enzima en el tejido del riñón (Veljkovic 2012).

Cisteína del N-acetilo

la cisteína del N-acetilo (NAC) proporciona una fuente de azufre para la producción del glutatión y es eficaz en la reducción de la tensión oxidativa debido a la toxicidad de metales pesados (Patrick 2006). Como aminoácido con sulfuro, posee dos puntos de enlace potenciales para los metales y es capaz de atar y de secuestrar el cobre bivalente (ii), el hierro trivalente (iii), la ventaja, el mercurio, y los iones del cadmio (Samuni 2013). La exposición crónica a los metales tóxicos puede disminuir los niveles de la cisteína (Quig 1998). En los modelos y los experimentos animales del cultivo celular, el NAC aumentó la excreción renal de la ventaja (Pb IV), concentraciones bajadas de mercurio, y protegido contra el daño de célula cadmio-inducido de hígado (Samuni 2013). La cisteína puede también ser útil como parte de una proteína completa (tal como una proteína), que proporciona los aminoácidos esenciales adicionales que pueden bloquear la entrada de metales en el tejido nervioso (Quig 1998).

Glicocola

La glicocola es un aminoácido condicional esencial encontrado en proteínas de la planta y del animal. Químicamente, la glicocola es la más simple de todos los aminoácidos. Combina con muchas sustancias tóxicas y las convierte a las formas menos dañinas, que entonces se excretan del cuerpo. La glicocola también está implicada en la síntesis natural del cuerpo del glutatión (Ruiz-Ramírez 2014), que sí mismo es un más detoxifier importante de los metales pesados (Patrick 2002). En un estudio de una “C nea-Minophagen más fuerte,” una droga japonesa que contenía la glicocola, el glycyrrhizin, y la cisteína, que reputa protectora contra toxicidad crónica del cadmio, los autores concluyó que los efectos beneficiosos divulgados eran debido a la glicocola. La glicocola aparecía reducir la tensión oxidativa de la toxicidad crónica del cadmio (Shaikh 1999).

Probiotics

Entre sus funciones innumerables, ciertas tensiones de bacterias probióticas pueden minimizar la exposición de la toxina atrapando y metabolizando xenobiotics o los metales pesados. El rhamnosus bacteriano probiótico del lactobacilo de las tensiones (LC-705 y GG), breve Bbi 99/E8 todo plantarum de lactobacilo (CCFM8661 y CCFM8610 ), y de Bifidobacterium fueron mostrados para atar el cadmio y la ventaja en los estudios de laboratorio (Ibrahim, Halttunen 2006; Halttunen 2008). El atar fue observado para vive y calor-mató a culturas de LC-705. Sin embargo, la eficacia del atascamiento de metales pesados por probiotics puede disminuir cuando se combinan las tensiones múltiples (Halttunen 2008). En modelos del ratón, dos diversas tensiones plantarum de lactobacilo acumulación reducida del tejido de cadmio y de ventaja y protegida contra la tensión oxidativa (Zhai 2013; Tian 2012).

Chlorella

La Chlorella, las algas verdes unicelulares con la capacidad de atar el cadmio (en los modelos animales) y el cinc, cobre, y ventaja (in vitro), se ha utilizado para desintoxicar las aguas residuales de los contaminantes del metal (Almaguer Cantu 2008; Cuña 2008; Uchikawa 2010). En estudios preclínicos, la Chlorella bajó la biodisponibilidad y aceleró la excreción del metilmercurio (Uchikawa 2010) así como del cadmio (cuña 2009) y redujo la toxicidad ventaja-inducida de la médula (Queiroz 2011).