Venta estupenda del análisis de sangre de Life Extension

Inflamación (crónica)

Estrategias de la droga para combatir la inflamación crónica

Pentoxifylline. Pentoxifylline es una droga usada para tratar las condiciones que implican la circulación pobre al cerebro, a los miembros, y a otras áreas inundados por los pequeños vasos sanguíneos. La droga modula con eficacia propiedades de los vasos sanguíneos y de los gracias rojos de los glóbulos a su acción como inhibidor no selectivo de la fosfodiesterasa. La inhibición de la fosfodiesterasa es un mecanismo clínico importante en muchos aspectos adicionales de la fisiología humana también, así que el pentoxifylline se ha estudiado en una amplia gama de usos que se extendían de complicaciones diabéticas y de enfermedad del higado sin alcohol, a la endometriosis y a la cirugía cardiaca (Groesdonk y otros 2009; Li y otros 2011; Corre a medio galope a de Jesús y otros 2008; Lv y otros 2009).

Las propiedades antiinflamatorias potentes del pentoxifylline eran un descubrimiento secundario, y todavía no se entienden completamente. Los estudios han revelado, aunque, que el pentoxifylline modula la señalización de TNF-α, que la contribuye probablemente a la considerable supresión de la inflamación ha evocado en varios ensayos humanos (Hepgul y otros 2010). En un ensayo reciente, el magnesio 400 del pentoxifylline tomado suprimió dos veces al día perceptiblemente el hs-CRP, el fibrinógeno, y los niveles de TNF-α en pacientes con enfermedad de riñón crónica; la función renal de los temas mejoró con el tratamiento también (Goicoechea y otros 2012). En pacientes con la disfunción vascular VIH-relacionada, el pentoxifylline disminuyó la adherencia del leucocito – un proceso que contribuye a la enfermedad cardiovascular permitiendo que las células inflamatorias infiltren la guarnición endotelial de los vasos sanguíneos (Gupta y otros 2010). Dado por la Intravenoso-infusión, el pentoxifylline bajó los niveles de TNF-α y la intensidad del dolor que seguían el retiro quirúrgico de las piedras de riñón (Izadpanah y otros 2009).

La dosificación de Pentoxifylline varía dependiendo de circunstancias individuales y el uso clínico, sin embargo, el magnesio 400 tomado dos veces al día ha moderado constantemente la inflamación en ensayos humanos diversos. Por ejemplo, administrado en esta dosis para un mes a 30 individuos diabéticos con la tensión arterial alta, no sólo el pentoxifylline calmó la inflamación (reducción del 20% en niveles de CRP y una mejora del 11% en la tarifa de sedimentación de eritrocito [medida de tendencia inflamatoria de una muestra de sangre]), pero también alentó la situación antioxidante del plasma, según lo evidenciado por una reducción del 20% en los niveles del malondialdehído (medida de la tensión oxidativa) y un aumento en niveles del glutatión, un antioxidante potente (Maiti y otros 2007) del casi 5%.

Metformin. La regulación del metabolismo energético y la inflamación se asocian de cerca; esto es evidenciada por la coincidencia de los desordenes metabólicos (obesidad, diabetes) y de la inflamación de calidad inferior (Molavi y otros 2007). Metformin puede reducir la actividad de cytokines inflamatorios aumentando la producción del antagonista de IL-1βreceptor (IL1Rn), un factor de la proteína que interfiera con la señalización favorable-inflamatoria de IL-1β (Buler y otros 2012). Puede también promover niveles favorables de CRP, aunque no al mismo grado que la pérdida de peso (Molavi y otros 2007, Sobel y otros 2011). Un ensayo controlado seleccionado al azar de los pacientes hipertensos y dyslipedemic que tomaban 1700 mg/día del metformin por 12 semanas demostró la reducción 26,7% una reducción en IL-6 y 8,3% en TNF-α de niveles de la línea de fondo, un grado de reducción similar al del rosuvastatin potente de la droga del statin (Crestor®) (Gómez-García y otros 2007). Los efectos antiinflamatorios del metformin aparecen ser rápidos; las reducciones en la circulación de TNF-α, de IL-1β, de CRP, y del fibrinógeno fueron observadas después de solamente 30 días en un estudio más grande 128 del tipo pacientes diabéticos de II con el dyslipidemia (Pruski y otros 2009).

Aspirin. Aspirin se ha utilizado como terapia antiinflamatoria mucho antes habían descubierto a los mecánicos moleculares de la inflamación; está bien ahora caracterizado como inhibidor de las enzimas del cyclooxygenase. La modificación de las moléculas de $COX por aspirin tiene implicaciones importantes para la salud cardiovascular. Las plaquetas de sangre utilizan cyclooxygenase para producir el tromboxano A2, una molécula favorable-inflamatoria que sea una señal importante durante las etapas iniciales del proceso de coagulación. El efecto inhibitorio de aspirin sobre las enzimas de $COX en plaquetas puede explicar parcialmente sus efectos protectores contra las complicaciones de varios desordenes, incluyendo la hipertensión, el ataque del corazón, y el movimiento (Patrono y otros, 2008). La inhibición de Aspirin de las ayudas del cycloxygenase también explica su efecto potencial sobre la reducción del riesgo de cáncer según lo observado en varios estudios (Rothwell y otros, 2011; Rothwell y otros, 2010; Salinas y otros, 2010; Flossmann y otros, 2007), mientras que COX-2 también aparece tener papeles en el aumento de la proliferación de células transformadas, formación del tumor, invasión del tumor, y metástasis, y puede contribuir a la resistencia a los medicamentos en algunos cánceres (Sobolewski y otros 2010). Aspirin también se ha mostrado para reducir la actividad del N-F-kb in vitro (Weber y otros 1995), y los niveles inferiores de los marcadores inflamatorios múltiples (TNF-α, CRP, IL-6) en pacientes con la enfermedad cardiovascular (Ikonomidis y otros 1999, Chen y otros 2006, Solheim y otros 2003, Solheim y otros 2006).

A diferencia de muchas otras drogas antiinflamatorias no-esteroidales (NSAIDS), los efectos de aspirin sobre las enzimas de $COX son permanentes para la vida de la enzima de $COX. Interesante, aparece que bastante que haciendo la enzima inactiva, aspirin modifica la función de $COX. Aspirin para la enzima de producir las prostaglandinas favorable-inflamatorias, y le permite comenzar a producir las moléculas antiinflamatorias llamadas los resolvins (Serhan y otros 2002).

Drogas del Statin de la Bajo-dosis. Los Statins son pensados para reducir la inflamación por un mecanismo distinto de sus efectos sobre metabolismo del colesterol; interfieren con la función de los receptores del cytokine en la superficie de los glóbulos blancos. Por lo tanto, las señales favorable-inflamatorias en la sangre no pueden provocar una respuesta de los glóbulos blancos, y se previenen de la inflamación estimulante adicional (Stancu y otros 2001) (BU y otros 2011). Los resultados del ensayo de JÚPITER presentaron las pruebas más fuertes de statins como terapia antiinflamatoria; en este estudio sobre de 17.000 hombres y mujeres de mediana edad sanos con los niveles elevados del marcador inflamatorio CRP pero los niveles normales de lípidos de la sangre, 20mg/day del rosuvastatin (Crestor®) redujo niveles de CRP cerca sobre mitad, además de reducir el ataque del corazón y la incidencia del movimiento (Ridker y otros 2008). Estudios más pequeños han mirado el efecto de statins sobre otros marcadores inflamatorios también. Un ensayo controlado seleccionado al azar de los pacientes hipertensos y dyslipedemic que tomaban una dosis más baja (10 mg/día) del rosuvastatin por 12 semanas demostró una reducción del ~22% en IL-6 y la reducción del 13% en TNF-α de los niveles de la línea de fondo (Gómez-García y otros 2007). Un segundo estudio incontrolado del simvastatin demostró reducciones más modestas en IL-6, pero ningunos cambios en TNF-α del tratamiento del statin (Bulcão y otros 2007). Para generar un efecto antiinflamatorio sustancial usando las drogas del statin solamente requiere una alta dosis que sea más probable inducir efectos secundarios que más bajo dosifica terapia del statin.

Acercamientos dietéticos para reducir la inflamación crónica

La inflamación sí mismo no es una enfermedad, sino se ofrece, en diversos grados, en condiciones de salud adversas. La información sobre estrategias y la investigación con respecto a la reducción de la inflamación característica a las condiciones de salud específicas se ofrecen en sus protocolos respectivos de Life Extension: Alergias; Degeneración macular relativa a la edad; Terapia complementaria del cáncer; Enfermedad cardiovascular; Gota; Síndrome del intestino irritable; Osteoartritis y artritis reumatoide; Osteoporosis. Qué sigue es un resumen de acercamientos dietéticos y suplementales a dirigir la inflamación y la para-inflamación crónicas generales. Tantos tipos de inflamación general ocurren a menudo sin síntomas adicionales, la mayor parte de las estrategias enumeradas abajo se basan en su capacidad de reducir el circular de los cytokines inflamatorios, el sello del estado para-inflamatorio.

Macronutrients y balance energético. Macronutrient contenta (particularmente los tipos y los niveles de carbohidratos y de grasas) puede tener un efecto significativo sobre la progresión de la inflamación (según lo medido por aumentos en marcadores favorable-inflamatorios). Las dietas con el índice glycemic relativamente alto (SOLDADO ENROLLADO EN EL EJÉRCITO) y la carga glycemic (GL) se han asociado a riesgo elevado de enfermedad cardíaca, de movimiento, y de tipo coronarios - diabetes 2 mellitus, particularmente entre individuos gordos, y se han asociado a aumentos modestos en marcadores proinflammatory en los estudios múltiples (Galland 2010). En un estudio durante de 18.000 años sanos de las mujeres ≥45 sin diabetes diagnosticada, las altas dietas del SOLDADO ENROLLADO EN EL EJÉRCITO y de GL dieron lugar a un aumento pequeño pero significativo en hs-CRP (el +12% para el alto SOLDADO ENROLLADO EN EL EJÉRCITO) sobre las dietas bajas del SOLDADO ENROLLADO EN EL EJÉRCITO (Levitan y otros 2008). En el estudio danés de Hoorne (Du y otros 2008), para cada aumento de 10 unidades en índice glycemic dietético, CRP de circulación fue aumentado en el 29%. Según lo discutido previamente, algunas grasas dietéticas (saturadas particularmente y las grasas sintéticas transporte) aumentan acontecimiento de la inflamación, mientras que las grasas poliinsaturadas omega-3 aparecen ser antiinflamatorias (Mozaffarian y otros 2004).

Puesto que el tejido gordo (especialmente grasa abdominal) expresa cytokines inflamatorios, la obesidad puede ser una causa importante de la inflamación de calidad inferior, sistémica (Ortega Martinez de Victoria y otros 2009, Weisberg y otros 2003). Así, es importante que la toma de la energía total sea proporcional a los gastos energéticos, evitar la deposición de la grasa abdominal. los aumentos Obesidad-inducidos en cytokines inflamatorios aparecen ser reversibles con la pérdida gorda (norte y otros 2009). En un ejemplo dramático, la pérdida de peso (por las bandas gástricas ajustables) en un grupo de 20 individuos seriamente obesos redujo IL-6 por el 22% y CRP por casi a medias (Moschen y otros 2010).

Un índice inflamatorio, desarrollado por un grupo de Arnold School de la salud pública en la universidad de Carolina del Sur, anotó 42 componentes dietéticos comunes basados en su capacidad de aumentar el suero CRP (Cavicchia y otros 2009). Componentes (tales como grasa saturada, polifenoles del té, o vitamina D) fue dada o un positivo (antiinflamatorio) o la cuenta (favorable-inflamatoria) negativa, la magnitud cuyo fue cargado basó en el volumen de investigación de la inflamación sobre el ingrediente aislado. Los datos clínicos humanos eran datos más que animales cargados, y estudios más que de observación clínicos de los ensayos. Las cuentas entonces fueron verificadas comparándolos a las tomas nutritivas y a los niveles de CRP de un grupo de 494 voluntarios a lo largo de 1 año. Entre los alimentos más antiinflamatorios (basados en el modelo y los datos del estudio) son el magnesio, el betacaroteno, la cúrcuma (curcumina), el genistein, y el té; los carbohidratos incluidos favorable-más inflamatorios, la grasa total y saturada, y el colesterol. El índice puede proporcionar un métrico útil para tener acceso al potencial inflamatorio total de una dieta individual.

Ejercicio. Los gastos energéticos con ejercicio bajan cytokines múltiples y las moléculas favorable-inflamatorias independientemente de pérdida de peso. Mientras que la contracción del músculo da lugar inicialmente a un estado favorable-inflamatorio, baja paradójico la inflamación sistémica. Este efecto se ha observado en docenas de ensayos humanos del entrenamiento del ejercicio en individuos sanos y malsanos a través de muchos grupos de la misma edad (revisados en Bruunsgaard 2005).

Fibra. En un análisis de 7 estudios en la relación entre la pérdida de peso y el hs-CRP, el consumo creciente de la fibra correlacionó con reducciones perceptiblemente mayores en las concentraciones hs-CRP (norte y otros 2009). En estos estudios, las tomas diarias de la fibra que se extendían a partir del 3,3 a 7,8 g/MJ (equivalentes a cerca de 27 a 64 g/day para las 2000 dietas kcal estándar) redujeron CRP a partir de la 25%-54% en una moda dosis-dependiente. Estos resultados se deben interpretar cuidadosamente, como solamente dos de los siete estudios fueron diseñados específicamente para examinar los efectos de la fibra independientemente (norte y otros 2009). La iniciativa de la salud de las mujeres no pudo detectar un efecto del consumo de la fibra sobre el hs-CRP, pero encontrado que la mayor toma de la fibra soluble e insoluble dietética (sobre 24 g/day) fue asociada a los niveles inferiores de IL-6 y de TNF-α (mA y otros 2008).

Microalimentos

Magnesio. En dos estudios de observación grandes (la iniciativa de la salud de las mujeres y el estudio de las enfermeras de Harvard), la mayor toma del magnesio (magnesio) fue asociada a un hs-CRP más bajo, a IL-6, y al receptor de TNF-α, una medida de actividad de TNF-α (Galland 2010, Chacko y otros 2010). Los datos del estudio Multi-étnico de la ateroesclerosis no podido para encontrar diferencias significativas en niveles de IL-6 o de CRP entre los individuos con las tomas más altas y más bajas del magnesio, pero encontraron una asociación significativa entre mayor magnesio dietético y los niveles inferiores de las proteínas inflamación-asociadas homocisteina y el fibrinógeno (de Oliveira Otto y otros 2011). El magnesio fue valorado como el factor dietético más antiinflamatorio del índice inflamatorio dietético, que valoró 42 componentes dietéticos comunes en su capacidad de reducir los niveles de CRP basados en los datos experimentales y de observación humanos y animales (Cavicchia y otros 2009).

La vitamina D. Vitamin D aparece ejercer actividad antiinflamatoria por la supresión de prostaglandinas favorable-inflamatorias, y la inhibición del mediador inflamatorio N-F-κβ (Krishnan y otros 2010). Aunque los estudios de la intervención de su actividad antiinflamatoria en seres humanos estén careciendo, varios estudios de observación sugieren que deficiencia de la vitamina D pueda promover la inflamación. Las deficiencias de la vitamina D son mas comunes entre pacientes con enfermedades inflamatorias (artritis reumatoide incluyendo, síndrome del intestino irritable, lupus erythematosus sistémico, y diabetes) que en los individuos sanos (Guillot y otros 2010). También ocurren más con frecuencia en las poblaciones que son inflamación de bajo nivel propensa, tal como individuos obesos y los ancianos (Awad y otros 2012). Los niveles de la vitamina D pueden caer la cirugía siguiente (una condición asociada a la inflamación aguda), con una subida concomitante de CRP (Reid y otros 2011). La situación baja de la vitamina D fue asociada a CRP elevado en un estudio de 548 pacientes del paro cardíaco (Liu y otros 2011), y a aumentos en IL-6 y el N-F-κβ en un grupo de 46 hombres de mediana edad con la disfunción endotelial (Jablonski y otros 2011).

La vitamina E. Vitamin E funciona como un antioxidante en el cuerpo. Específicamente, la vitamina E se incorpora en partículas de la lipoproteína de baja densidad (LDL) y las protege contra daño oxidativo; parece guardar contra ateroesclerosis vía otros mecanismos también (Meydani 2001. La forma del gamma-tocoferol de la vitamina E aparece complementar la acción antiinflamatoria del alfa-tocoferol. el Gamma-tocoferol se ha mostrado para inhibir COX-2 y para atenuar la señalización de IL-1β (Jiang 2000; Sjoholm 2001). En un pequeño ensayo clínico en temas con síndrome metabólico, la combinación de gamma-tocoferol y de alfa-tocoferol suprimió con eficacia la proteína C-reactiva y los niveles TNA-α compararon al placebo (Devaraj 2008). En este estudio, la combinación de ambos tocoferoles realizada mejor que cualquiera solo, incitando a los investigadores comentar “la combinación de [alfa-tocoferol] y la suplementación [del gamma-tocoferol] aparece ser superior a cualquier suplementación solamente en biomarkers de la tensión y de la inflamación oxidativas y necesita ser probada en ensayos clínicos anticipados…”

Cinc y selenio. El cinc y Selenio-contener las proteínas antioxidantes (tales como dismutasa del superóxido y peroxidasa del glutatión) reducen la especie reactiva del oxígeno (radicales libres), que inhibe indirectamente la actividad N-F-κβ y previene la producción de varias enzimas y cytokines inflamatorios. El cinc puede también inhibir el N-F-κβ de una manera más directa (Prasad 2009, Duntas 2009). La suplementación del cinc se asocia a disminuciones de la inflamación en las poblaciones que son deficiencia de cinc propensa, tal como niños y los ancianos (Kelishadi y otros 2010, Wong y otros 2011). La inflamación baja y los factores favorable-inflamatorios de circulación (CRP, TNF-α, IL-6, e IL-8) fueron reducidos en temas mayores por la suplementación moderada del cinc en varios estudios (Bao y otros 2010, Kahmann y otros 2008, Mariani y otros 2006). Como el cinc, las deficiencias del selenio son comunes en los estados inflamatorios crónicos asociados a enfermedad (tal como sepsia) (Maehira y otros 2002), donde la suplementación del selenio se ha asociado a reducciones en la inflamación y mejores resultados pacientes (Duntas 2009).