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El perder catabólico - caquexia y Sarcopenia

Tratamiento convencional

La medicina convencional no trata generalmente el músculo que pierde hasta que haya alcanzado a un moderado al estado avanzado que implicaba pérdida involuntaria de por lo menos el 5% de peso corporal en el plazo de 12 meses (Muscaritoli 2013; Evans 2008). Las terapias usuales incluyen la comida encouraging y la toma flúida y drogan el tratamiento. Varias intervenciones se pueden utilizar en el tratamiento de la gente con catabólico perdiendo, incluyendo la testosterona, el dehydroepiandrosterone (DHEA), las progestinas, la hormona de crecimiento, cannabinoids, y talidomida (Gordon 2004; Khan 2003; Dunn 2009; Fearon 2013; Zacker 2006; Siddiqui 2006; Nicolini 2013). Es también importante utilizar el tratamiento convencional apropiado para la causa subyacente de la caquexia/del sarcopenia tal como cáncer, HIV/AIDS, o respiratorio o insuficiencia renal. Si el cáncer se trata con éxito, la caquexia subyacente es a menudo resuelta (Merck 2013).

Testosterona y DHEA

La testosterona desempeña un papel crítico en el edificio del músculo, y muchos pacientes músculo-perdidos (los hombres y las mujeres) son deficientes en testosterona. Un estudio divulgó que la testosterona era deficiente adentro sobre el 70% de hombres con caquexia del cáncer. Los niveles totales de la testosterona eran más bajos en los pacientes que tenían cáncer con la caquexia comparada a los pacientes que presentaron con el cáncer sin la caquexia (Burney 2012). Varios estudios han divulgado que el tratamiento de la testosterona ha sido útil en promover el aumento de peso magro para la gente con la caquexia de HIV/AIDS- o COPD-relacionada (Gullett 2010; Kong 2002).

La testosterona inyectada (eg., el LA 200® de Andro, Delatestryl®, Depandro 100® y Depo-Testosterone®) y los compuestos orales relacionados (eg., oxandrolone [Oxadrin®]) son a menudo útiles para los individuos con perder catabólico y niveles bajos de la testosterona. La testosterona se puede también aplicar en la forma del gel (eg., AndroGel®, Testim®, Axiron®) o como los remiendos de la piel (Androderm® y Testoderm®). Un comentario de estudios publicados de la gente con perder de HIV/AIDS-related divulgado que las inyecciones y los remiendos de la testosterona llevaron para inclinar el aumento de peso (Kong 2002). Un estudio de Tejas trató a los hombres sanos envejecidos 60 a 85 años que tenían testosterona baja (<500 ng/dL) con testosterona o placebo. Después de 5 meses, los hombres trataron con las inyecciones de la testosterona ganaron una media de 6,9 libras de masa magra y perdieron una media de 2,7 libras de grasa, mientras que los hombres dados placebo perdieron una media de 2,4 libras de masa magra y ganaron una media de 2,6 libras de grasa (Sheffield-Moore 2011). Los estudios también han divulgado que la testosterona puede mejorar síntesis de la proteína y la masa del músculo en más viejas mujeres (Sheffield-Moore 2006; Smith 2014).

El oxandrolone derivado de la testosterona oral se ha utilizado por décadas como una intervención terapéutica contra pérdida de peso involuntaria se asoció a las causas tales que el perder del músculo de HIV/AIDS-related, las quemaduras severas, las infecciones, y cirugía mayor. Ha demostrado eficacia en una variedad de estudios y tiene un efecto secundario y un perfil de seguridad favorables comparados a algunos otros agentes anabólicos orales (Orr 2004). Importantemente, el oxandrolone tiene menos de una tendencia a promover el virilization (expresión de las características masculinas) en las hembras, haciéndolo que una opción razonable para el tratamiento de perder condiciona en las mujeres (Gullett 2010). En un estudio de doble anonimato, seleccionado al azar realizado a través de centros múltiples, oxandrolone en las dosis 5 del magnesio o el magnesio 15 mejoró diariamente el peso corporal y el bienestar más tanto como placebo en 63 hombres seropositivos de quienes había experimentado pérdida de peso más el de 10% de peso corporal inicial (Berger 1996). En otro ensayo publicado en el diario de American Medical Association, seleccionaron al azar a 24 hombres seropositivos que exhibían una pérdida de peso media del 9% para recibir oxandrolone del magnesio 20 o el diario del placebo. Todos los temas también participaban en un programa de entrenamiento progresivo de la resistencia durante el estudio y las dosis supraphysiologic recibidas de la testosterona intramuscular-inyectada (magnesio 100 por semana). Veintidós hombres terminaron el estudio de ocho semanas (11 hombres en cada grupo). El grupo del placebo y el grupo del oxandrolone exhibieron mejoras en masa del cuerpo y medidas de anabolism del músculo. Sin embargo, las mejoras eran perceptiblemente mayores entre los hombres que recibieron oxandrolone. Los investigadores concluyeron “un régimen moderado supraphysiologic que incluyó un esteroide anabólico, oxandrolone del andrógeno, aumentaron substancialmente los aumentos magros de la acumulación y de la fuerza del tejido de [ejercicio de resistencia progresivo], comparado con… el reemplazo de la testosterona solamente, en… hombres con pérdida de peso VIH-asociada” (Strawford 1999). En un ensayo de doble anonimato, placebo-controlado más grande, 262 VIH-infectó a los hombres que tenía un índice de masa corporal (BMI) ≤20 o había experimentado pérdida de peso 10-20% fueron asignados para recibir el magnesio 20, 40, o 80 del oxandrolone o un diario del placebo. Después de 12 semanas, los hombres que reciben 40 o 80 aumentos exhibidos oxandrolone de la masa del cuerpo del magnesio mayores que los que tomaron un placebo, incitando a los investigadores del estudio comentar la “administración de Oxandrolone son eficaces en promover aumentos dosis-dependientes en peso corporal… en hombres VIH-infectados con pérdida de peso” (Grunfeld 2006). Oxandrolone puede causar algunos efectos secundarios tales como aumentos potencialmente significativos en enzimas del hígado, aumentos en colesterol de LDL, y disminuciones del colesterol de HDL, pero éstos son sobrepasados generalmente por las ventajas para ésos que experimentan perder significativo (Grunfeld 2006).

Más información sobre el reemplazo de la testosterona se puede encontrar en la restauración masculina de la hormona y los protocolos femeninos de la restauración de la hormona.

DHEA es una hormona y un precursor a muchas otras hormonas importantes incluyendo la testosterona y el estrógeno (Samaras 2013). Los niveles bajos de DHEA son comunes en más viejos adultos y se asocian a una masa y una fuerza muscular más baja, un riesgo más alto de las fracturas de la osteoporosis y de hueso, depresión, enfermedad cardiovascular, y disfunción sexual (Samaras 2013; Hwang 2013). Varios estudios publicados han divulgado que la administración de DHEA (diario del magnesio típicamente 25-50) está asociada a densidades más altas del hueso en pacientes de la osteoporosis, con los efectos beneficiosos a veces mayores en mujeres que los hombres (Samaras 2013; Weiss 2009). La suplementación de DHEA puede también tener efectos beneficiosos sobre las capacidades mentales (cognición), humor, enfermedad cardiovascular, y la función sexual. Más información sobre DHEA está disponible en el protocolo de la terapia de la restauración de DHEA.

Niveles de hormona óptimos que mantienen para prevenir Sarcopenia

Niveles de hormona de crecimiento, de testosterona, de DHEA, y de otras hormonas importantes para la disminución de la masa del músculo que mantiene generalmente con la edad (Liefke 2000; Jones 2009). Por la edad 70, los cerca de 70% de hombres tienen niveles bajos de la testosterona y pueden beneficiarse de la terapia del reemplazo de la testosterona (Baer 2012). Un estudio de doble anonimato trató a los hombres mayores frágiles (años >65) que tenían testosterona baja (debajo de 345 ng/dL) con el diario del magnesio 50 del gel de la testosterona (130 hombres) o del gel del placebo (132 hombres). Después de 6 meses del tratamiento, masa magra del músculo creciente perceptiblemente en una media de 2,2 libras en el grupo de la testosterona pero permanecida lo mismo en el grupo del placebo. Además, la fuerza de la extensión de la rodilla y la función sexual divulgada mejoraron perceptiblemente en el grupo de la testosterona pero no en el grupo de control (Srinivas 2010).

Los niveles de la testosterona generalmente también caen con edad en las mujeres (Hwang 2013). El reemplazo de la testosterona se ha utilizado con un cierto éxito en más viejas mujeres con varias dolencias incluyendo pérdida relativa a la edad del músculo, problemas del humor, la disfunción sexual, y la pérdida del hueso (Maclaran 2012; Sheffield 2006).

Cualquier persona con perder sospechoso del músculo debe hacer sus hormonas probar por lo menos una vez al año. En caso de necesidad, las personas con perder del músculo deben ser tratadas con las hormonas del bioidentical por un médico entrenado en terapia de reemplazo hormonal. 

Hormona de crecimiento

La hormona de crecimiento (marcas de fábrica Genotropin®, Humatrope®, Norditropin®, Nutropin®, Saizen®, Serostim®) ha sido aprobada por Food and Drug Administration (FDA) para tratar HIV/AIDS-related que perdía y se utiliza a veces “de etiqueta” para tratar otras condiciones que perdían catabólicas. La hormona de crecimiento es producida por la glándula pituitaria y su producción natural disminuye generalmente perceptiblemente con edad o durante enfermedad severa, crónica como SIDA o el cáncer (esófago 2010).

Varios estudios han divulgado que el tratamiento hormonal de crecimiento puede aumentar el peso magro en gente con la caquexia de COPD- o de HIV/AIDS-related (Gullett 2010). Un estudio de 12 semanas de la gente con perder de HIV/AIDS-related tratada 90 temas con la hormona de crecimiento (0,1 g/kg del peso corporal por día) y 88 temas con placebo. Después de 12 semanas, el grupo de la hormona de crecimiento tenía un aumento medio de 6,6 libras de peso magro mientras que el grupo del placebo perdió una media de 0,2 libras de peso magro. Además, los temas dados la hormona de crecimiento tenían un aumento perceptiblemente mayor en la capacidad del ejercicio de rueda de ardilla comparada a ésas que recibían placebo. Los efectos nocivos observados generalmente en pacientes del tratamiento hormonal de crecimiento que la retención flúida incluida (edema), el dolor común, y la diarrea (Schambelan 1996). La hormona de crecimiento también se ha utilizado en más viejos adultos con sarcopenia relativo a la edad. Un análisis de los estudios que incluyeron a un total de 220 más viejos adultos divulgó que el uso de la hormona de crecimiento para 2 semanas o más fue asociado a un aumento de peso medio del magro de 4,6 libras y a ningún cambio significativo en densidad del hueso. Sin embargo, los problemas de salud experimentados las ancianos tratados de la hormona de crecimiento a tarifas perceptiblemente más altas (comparadas a los controles) incluyendo la retención flúida (edema), el dolor común, y el síndrome del túnel del carpelo, y eran algo más probables experimentar el inicio del tipo - diabetes 2 (Liu 2007).

Acetato de Megestrol

El acetato de Megestrol (Megace®) es un derivado sintético de la progesterona de la hormona que aumenta apetito y se utiliza para ese propósito en SIDA y los enfermos de cáncer con pérdida de peso. Algunos estudios han divulgado que el acetato del megestrol aumenta perceptiblemente la masa del cuerpo; sin embargo, esto es en gran parte atribuible a los aumentos en la masa gorda (Gullett 2010; Fox 2009). Un estudio de 12 semanas de las ancianos frágiles (años ≥65) en un programa del ejercicio de la bajo-resistencia divulgó que los temas dados el magnesio 800 del acetato del megestrol ganaron diariamente una media de 20,9 libras de grasa y perdió una media de 8,6 libras del tejido magro, mientras que los temas dados placebo ganaron una media de 1,7 libras de grasa y perdieron una media de 0,2 libras del tejido magro. Los investigadores también observaron que la adición de acetato del megestrol embota los efectos beneficiosos del entrenamiento de la fuerza muscular (Sullivan 2007). Un estudio de 20 semanas de 9 hombres mayores con caquexia diálisis-asociada del riñón divulgó que un programa del ejercicio juntado con el magnesio 800 del diario del acetato del megestrol fue asociado a un aumento gordo medio de 6,2 libras y a un aumento magro medio del tejido de 5 libras. Los temas en el programa del ejercicio con placebo experimentaron una pérdida media de 0,4 libras de grasa y de 1,2 libras del tejido magro (Yeh 2010). En un pequeño estudio de 12 semanas de pacientes con pérdida de peso de HIV/AIDS-associated, los temas fueron tratados con el acetato del megestrol (magnesio 400 diario) o el nandrolone (IE, un esteroide anabólico usado a veces por los culturistas para aumentar la masa del músculo; magnesio 100 bisemanal). El grupo del acetato del megestrol experimentó un aumento de peso gordo medio de 17 libras y un aumento de peso magro medio de 6,1 libras. El grupo del nandrolone perdió una media de 1,4 libras de grasa y ganó una media de 7,8 libras de peso magro (Batterham 2001).

Los efectos secundarios posibles del acetato del megestrol incluyen diarrea, náusea, la erupción, el insomnio, la confusión, el dolor de cabeza, vértigos, la escasez suprarrenal a corto plazo, y el edema (hinchazón a base de agua de pies, de manos, y de otras áreas) (Gullett 2010; Fox 2009). El tratamiento del acetato de Megestrol puede ser útil para la gente con pérdida significativa de músculo y gordo, pero no es probablemente una buena opción para ésos con pérdida del músculo y la presencia significativas de tiendas gordas importantes (obesidad sarcopenic). Un ciertos datos sugieren que el acetato del megestrol pueda aumentar el riesgo del tumor (Tassinari 2003; Primero consulte 2014). Por otra parte, aunque el acetato del megestrol sea de uso frecuente promover aumento de peso en perder condiciones, evidencie sugiere que puede no proporcionar las ventajas superiores comparadas a otros medicamentos comunes usados en este ajuste. Dado la frecuencia de efectos secundarios potencialmente serios tales como edema, los coágulos de sangre, y muerte asociada al acetato del megestrol y su falta de superioridad a otras drogas usadas para tratar perder, puede no ser la opción ideal para todos los individuos. Los individuos prescribieron el acetato del megestrol deben hablar con sus proveedores de asistencia sanitaria sobre otras opciones de la droga que pueden ofrecer las ventajas similares y los efectos secundarios potencialmente reducidos (Ruiz García 2013).

Cannabinoids y talidomida

Cannabinoids es compuestos derivados de la planta de marijuana o de las drogas análogas sintéticamente producidas tales como dronabinol (Marinol®). Cannabinoids puede ser útil para aumentar apetito en personas con perder catabólico. Los diversos estudios han encontrado cannabinoids para ser muy útiles en promover el aumento de la masa del músculo en gente con caquexia de HIV/AIDS-related pero son menos útiles para la gente con la caquexia cáncer-relacionada (Beal 1997; Fearon 2013). Otro estudio de los fumadores seropositivos de la marijuana divulgó que el dronabinol oral (5 o el magnesio 10 cuatro veces diariamente) o el diario ahumado de 4 cigarrillos de marijuana fue asociado a un aumento significativo en el consumo diario de la caloría (Haney 2007). Suave moderar efectos secundarios neurológicos tales como ansiedad, confusión, vértigos, y somnolencia es común con el uso de los cannabinoids (Beal 1997).

A partir de la época de esta escritura, 21 estados de los E.E.U.U. y el distrito de Columbia permiten el uso médico-recomendado o prescrito de la marijuana (NORML 2013). La mayor parte de estas leyes estatales incluyen específicamente HIV/AIDS- y caquexia cáncer-relacionada o perder como las condiciones aprobadas para el uso permitido de la marijuana. Sin embargo, el humo de la marijuana contiene una gran cantidad de sustancias químicas tóxicas tales como monóxido de carbono, macropartículas, e hidrocarburos aromáticas policíclicas cancerígenas (Earleywine 2007; Abrams 2007). Otro método para la entrega de la marijuana implica el usar de las máquinas de la “vaporización” que calientan la marijuana hasta entre 356o F y 392o F para vaporizar algo del active compone sin la quema (Abrams 2007). Varios estudios han divulgado que el uso de los vaporizadores de la marijuana está asociado a una exposición perceptiblemente más baja al monóxido de carbono y perceptiblemente a menos síntomas respiratorios (tales como toser) comparados a fumar convencional de la marijuana (Earleywine 2007; Abrams 2007).

La talidomida (Thalomid®) es una droga que puede ser útil a la gente con caquexia y pérdida de peso cáncer-relacionadas. Dos estudios han divulgado que el uso de la talidomida se ha asociado al aumento significativo del total y del peso magro en pacientes caquécticos con el cáncer del esófago o pancreático (Khan 2003; Gordon 2005). El tratamiento de la talidomida puede mejorar anorexia y náusea, e inhibe la producción del cytokine altamente inflamatorio TNF-α. El tratamiento de la talidomida tiene muchos efectos secundarios adversos comunes incluyendo cansancio, neuropatía periférica, coágulos de sangre, problemas respiratorios, y defectos de nacimiento severos (Fearon 2013).

Tubos de alimentación y nutrición parenteral total (TPN)

Asegurar la nutrición adecuada es crítico para combatir perder catabólico en individuos seriamente enfermos con caquexia. Un desafío, sin embargo, es que es a veces difícil que esta gente consuma la comida de palabra. Las barreras tales como la náusea o la falta de apetito debido a la quimioterapia entre enfermos de cáncer con caquexia, o las dificultades mecánicas con la masticación o tragar pueden perturbar el consumo de nutrición adecuada.

Una solución común y eficaz es la administración de la nutrición vía un tubo de alimentación o de la nutrición parenteral (Arends 2006; Anker 2006).

Con un tubo de alimentación, los alimentos se entregan a través de un tubo que entre directamente en el estómago (“G-tubo ") o el segmento del intestino delgado llamado el yeyuno (“J-tubo "); esto se llama nutrición enteral. Esto permite la solución alimenticia semisólida que contiene las grasas, los carbohidratos, y las proteínas, así como las vitaminas, los minerales, y otros microalimentos que se entregarán en el aparato digestivo del paciente mientras que puentea la consumición activa. La nutrición parenteral implica el entregar de formulaciones estandardizadas de alimentos líquidos directamente en la circulación sanguínea del paciente. La nutrición parenteral se puede utilizar para complementar otras formas de consumo de la nutrición, o en los casos en los cuales el paciente no puede recibir ninguna nutrición vía su aparato digestivo, toda la nutrición se puede entregar intravenoso – esto se llama la nutrición parenteral total (TPN). Siempre que se prefiera la nutrición posible, enteral (en comparación con la nutrición parenteral), pues imita más de cerca la consumición natural y proporciona típicamente mejores resultados (Mercadante 1998). La nutrición enteral proporciona típicamente 20 – 35 calorías por el kilogramo (áspero 2,2 libras) de peso corporal por el día (Nitenberg 2000; Jiménez Jiménez 2011a).

El mantenimiento de la toma adecuada de la proteína y del aminoácido es crítico evitar el músculo que pierde en los individuos con caquexia que están recibiendo la nutrición enteral. Una organización de investigación enteral y parenteral de la nutrición basada en España desarrolló las instrucciones para la alimentación enteral de los pacientes cardiacos crítico-enfermos que indicaban que la toma de la proteína debe ser 1,2 – 1,5 g/kg de peso corporal por día. La formulación debe también contener las suficientes concentraciones de la glutamina del aminoácido, pues es de importancia crítica para la célula muscular y la función inmune. Además, los ácidos grasos omega-3 (ácido eicosapentaenoic [EPA] y ácido docosahexaenoic [DHA]) se pueden añadir a la fórmula enteral también; estas instrucciones españolas sugieren 1 g por el día (Jiménez Jiménez 2011a; Nitenberg 2000).

Aunque la nutrición enteral no sea conveniente para todos los pacientes con perder o caquexia, las instrucciones sugieren que sea considerado si la desnutrición es ya clínico evidente o si la toma de comida se reduce perceptiblemente por 7 – 10 días (Arends 2006).

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