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Enfermedad del reflujo gastroesofágico (GERD)

Diagnosis

En pacientes con los síntomas que sugieren a GERD sencillo (ardor de estómago y/o regurgitación que ocurren a menudo después de comidas y agravados acostándose o doblando sobre, con el alivio obtenido de los antiacidos), la línea de conducta recomendada es tratamiento para GERD con un ensayo de la terapia de la ácido-supresión. Si el paciente responde a esta terapia inicial, después es razonable asumir a GERD (DeVault 2005).

Las autovaloraciones pueden ser útiles en el diagnóstico de GERD sencillo. El cuestionario de GERD (GerdQ) es un simple, fácilmente interpretado seis evaluaciones de la pregunta de la frecuencia del síntoma de GERD. En un estudio de 300 pacientes, GerdQ tenía sensibilidad del 65 por ciento, un resultado similar a la exactitud de diagnóstico alcanzada por los gastroenterólogos (Jones 2009). Usando GerdQ como evaluación de diagnóstico y terapéutica paciente-adaptada la herramienta es beneficiosa comparada con acercamientos estándar a la gestión de GERD (Ponce 2011).

La prueba de diagnóstico adicional se recomienda solamente si el paciente no responde a la terapia de la ácido-supresión, no presenta los síntomas sugestivos de GERD complicado (e.g., disfagia), o ha sido sintomática de largo bastante ponerlos en riesgo del esófago de Barrett (DeVault 2005).

Las pruebas para GERD pueden incluir:

Esophagram del bario. La visión del esófago vía la radiografía de la radiografía después de tragar una solución del contraste del bario puede dar la penetración en movilidad del esófago así como detectar restricciones del esófago, úlceras, o esofagitis severa. No está como sensible o exacto en el diagnóstico de esofagitis o de reflujo suave. Comparado a más nuevas técnicas, puede no estar como conveniente para la diagnosis rutinaria de GERD (DeVault 2005).

Endoscopia superior del SOLDADO ENROLLADO EN EL EJÉRCITO. La visión directa del esófago vía el esofagoscopio flexible puede identificar roturas de la mucosa, áreas de células mudadas, la ulceración, o la rojez que es distinta de áreas de membranas mucosas normales. Las roturas de la mucosa son el indicador confiable mínimo de GERD (Stefanidis 2010). Los cambios del esófago indicativos del esófago de Barrett se pueden también considerar con un endoscopio. Sin embargo, se requiere una biopsia antes de que una diagnosis definitiva pueda ser hecha (Vakil 2006).

Supervisión del esófago del pH. La supervisión del esófago del pH es el patrón oro actual para diagnosticar a GERD. Mientras que una persona es vertical y móvil, el pH del esófago se supervisa usando un catéter flexible con el sensor del pH (insertado a través de la nariz y colocado en el esófago más bajo), o más recientemente, una cápsula de la radio pH atada al esófago más bajo (2012 romano). Las medidas del pH se registran durante 24 períodos de la hora (Domingues 2011). El pH del esófago normal está cercano a 7,0, mientras que se registra un evento del reflujo pues (< un descenso súbito 30 segundo) en el pH debajo de 4,0. Un método mide seis parámetros durante el período del estudio incluyendo el porcentaje del tiempo que el pH del esófago es <4 (mientras que es vertical, descansado, y total), el número de episodios del reflujo (ambos episodios totales y ésos > 5 minutos), y la duración del episodio más largo del reflujo. Estos parámetros entonces están montados en una cuenta compuesta (cuenta de DeMeester) donde normal está menos de 14,7 (Johnson 1974). A diferencia de la endoscopia, la supervisión del esófago del pH proporciona la medida fisiológica directa del ácido en el esófago y es el método más objetivo para documentar enfermedad del reflujo, para evaluar la severidad de la enfermedad, y para supervisar la respuesta de la enfermedad al tratamiento médico o quirúrgico.

Bilitec. El sistema de Bilitec utiliza un sensor fibroóptico para detectar la presencia de bilis en reflujo. La bilis se ha implicado en el reflujo sintomático que es difícil de manejar por la terapia convencional de la ácido-supresión (Lazarescu 2008).

Manometría del esófago. La manometría del esófago evalúa la función del esófago y de LES midiendo cambios de la presión en el esófago inducido por tragar y la peristalsis. Un médico pasa un catéter de presión-detección a través de la nariz y el esófago en el estómago. El paciente realiza una serie de tragos del agua de 5 ml, y las medidas de la presión se hacen de la actividad peristáltica del esófago y del LES. Desde la función del esófago de las medidas de la manometría, se adapta más para diagnosticar dysphagsia, o la relajación anormal del esfínter del esófago más bajo (Holloway 2006).