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Enfermedad del reflujo gastroesofágico (GERD)

GERD Symptoms y complicaciones

Independientemente de ardor de estómago, hay varios otros síntomas asociados a GERD que reducen calidad de vida. Éstos incluyen náusea, el hypersalivation (producción creciente de la saliva), el globus (la sensación de un terrón constante en la garganta), el problema que traga, la mala respiración, y la erosión dental (Stanghellini 2004). Los disturbios del sueño y la obstrucción nocturna son también posibles (Kamal 2010). Debido a la gran proximidad de la laringe (la abertura de la tráquea) y del esófago, GERD puede manifestar síntomas respiratorios (e.g., incluyendo ronquera, tos, y laringitis crónicas) también. GERD puede ser asociado a la inflamación del tejido pulmonar (neumonitis), de la sinusitis, del asma, y de la inflexión del oído medio (otitis media) (Amarasiri 2010; Bresci 2010). Las pruebas recientes sugieren que GERD pueda también ser asociado a la fibrosis pulmonar idiopática (IPF), una enfermedad pulmonar incurable resultando del depósito del tejido fibroso en la superficie del pulmón. La incidencia de GERD es alta en pacientes de IPF, que los coloca en riesgo de la aspiración (reflujo) del material en los pulmones y el daño subsiguiente como consecuencia (Lee 2010; Fahim 2011).

La exposición prolongada del esófago al reflujo gástrico puede dar lugar a alteraciones dramáticas a su función. Las complicaciones serias de GERD incluyen:

Restricción péptica. En gente con GERD a largo plazo, la cura de ulceraciones puede llevar al depósito del tejido fibroso de la cicatriz así como de una restricción (es decir, estrechándose) del esófago (Rosemurgy 2011). Los segmentos del esófago con la restricción se espesan generalmente, stiff, y pueden ser acortados. Mientras que el esófago se acorta, puede tirar el estómago hacia arriba con el hiato del esófago, dando por resultado la hernia hiatal (Horvath 2000). El predominio de la restricción péptica entre pacientes con GERD es cerca de 10 hasta el 25% (Hoang 2005). El tratamiento de la restricción péptica severa implica la dilatación mecánica de la región estrechada por un stent o un globo combinado con la terapia ácida de la supresión (Kamal 2010).

El esófago de Barrett. El esófago de Barrett es un cambio en el maquillaje celular de la membrana mucosa del esófago. Un esófago normal se alinea con una capa de células aplanadas (células epiteliales squamous). En el esófago de Barrett, estas células son substituidas por una capa de células más gruesas, más altas (células epiteliales acolumnadas) similares a ésas encontradas en la superficie interna del estómago o de intestinos (Chen 2011). Este reemplazo reversible de un tipo distinguido de la célula con otro tipo distinguido maduro de la célula se llama metaplasia, y es distinto de la transformación celular que ocurre durante la progresión del cáncer. La causa principal del esófago de Barrett es probablemente una adaptación a la exposición ácida crónica de la esofagitis del reflujo (Gerson 2002; Toruner 2004). El esófago de Barrett puede aumentar el riesgo de cáncer del esófago. Aunque el examen endoscópico del esófago pueda identificar los cambios potenciales del tejido que son indicativos del esófago de Barrett, una diagnosis confirmada requiere una biopsia de la membrana mucosa del esófago (Lekakos 2011).

Cáncer del esófago. Los dos tipos principales de cáncer del esófago son carcinoma de células escamosas del esófago y adenocarcinoma del esófago. La adenocarcinoma del esófago EAC se presenta de la metaplasia del tejido en la parte más inferior del esófago, y se piensa para convertirse como resultado de GERD a largo plazo y del esófago de Barrett (Siersema 2007). Dos estudios grandes de los pacientes del esófago de Barrett estiman el riesgo de progresión a la adenocarcinoma del esófago en aproximadamente 0,27% a 0,4% por persona por el año (de Jonge 2010; Wani 2011). El riesgo es el más alto de hombres y aumenta con edad, uso de aspirin/NSAID, fumar, e incidencia de la hernia hiatal o de la displasia del esófago (de Jonge 2010).