Venta estupenda del análisis de sangre de Life Extension

Salud del ojo

Forma de vida y consideraciones dietéticas

Varia forma de vida e intervenciones alimenticias pueden reducir perceptiblemente el riesgo de problemas del ojo. Estas intervenciones incluyen visitas rutinarias a un optometrista (OD) o al oftalmólogo (Doctor en Medicina) (Pelletier 2009), ejercitando regularmente (masque 2013), evitando fumar (Velilla 2013), reduciendo la exposición a la luz (ULTRAVIOLETA) ultravioleta (Sui 2012), controlando el azúcar de sangre (el grupo de ensayo 1993 del control de la diabetes y de investigación de las complicaciones) así como la presión arterial y los niveles de lípido de la sangre (grupo de estudio anticipado BRITÁNICO de la diabetes 1998; furgoneta Leiden 2002; Masque 2013), y consumiendo una dieta sana (Moeller 2004).

Exámenes de la vista rutinarios

Muchos observan problemas, incluyendo glaucoma y la retinopatía diabética, puede no tener ninguna síntomas hasta que la condición haya alcanzado un estado avanzado. Puesto que muchos problemas del ojo se pueden tratar o por lo menos reducir por tratamientos convencionales e integrantes, es importante conseguir pruebas de diagnóstico regulares del examen y exámenes de la vista dilatados. Muchas organizaciones profesionales recomiendan que todo el mundo sobre la edad 60 o 65 recibe un examen de la vista completo por lo menos cada 1-2 años. Los exámenes de la vista frecuentes son también esenciales para una gente más joven con una familia o una historia personal de los problemas del ojo, o ésos con la hipertensión y/o la diabetes (Pelletier 2009; AOA 2014c; AAO 2014).

Ejercicios del ejercicio y del ojo

El ejercicio regular puede ser útil en la prevención o por lo menos la reducción de la progresión de la degeneración macular, de cataratas, y de la retinopatía diabética. Un estudio de 888 adultos envejeció 30-60 años divulgó que macular drusen > 63 el µm — que se mira como precursor potencial de la degeneración macular relativa a la edad (AMD) — eran los 67% menos frecuentes en los temas que ejercitaron 7 o más horas por la semana comparada a las que ejercitaron 2 o menos horas por semana (masque 2013). En un estudio que alistó 32 610 corredores y 14 917 caminante que fueron seguidos por 6,2 años, ejercicio del moderado (el caminar) y ejercicio vigoroso (funcionamiento) fueron asociados a un perceptiblemente más poco arriesgado de las cataratas (Williams 2013). Además, un estudio de 1811 diabéticos de los E.E.U.U. (edad media 70 años) divulgó que los participantes con retinopatía diabética tenían una probabilidad el 46% más baja de las instrucciones del ejercicio de la reunión establecidas por la asociación americana de la diabetes (IE, 2,5 horas por semana del ejercicio moderado o vigoroso encima por lo menos 3 días por semana junto con la resistencia que entrena por lo menos a 2 días por la semana) (Janevic 2013).

El ejercicio físico puede también ser útil en la reducción del riesgo y/o del grado de miopía. El ejercicio por 10 minutos en una bicicleta inmóvil fue encontrado para producir una reducción pequeña pero significativa en miopía en 10 adultos jovenes cortos de vista (leídos 2011). Vario otro estudia la participación de niños y los adultos también han divulgado que la incidencia de la miopía es perceptiblemente más baja entre las que sean físicamente active (leído 2011; Jones 2007; Jacobsen 2008).

Algunas autoridades recomiendan los ejercicios del ojo para reducir la fatiga visual y el cansancio tal como con frecuencia mirada lejos de la pantalla de ordenador y centrarse en un objeto distante por varios segundos o cierre de los ojos por breves períodos cada 20 minutos o tan (MCSC 2014; Bhanderi 2008). A veces, los ejercicios del ojo se pueden recomendar para ayudar a mejorar la visión o a reducir la disminución en la agudeza visual que ocurre a menudo con el envejecimiento. Totales, las pruebas en apoyo de la noción que observa los ejercicios pueden las ventajas confer significativas para la visión son relativamente débiles, pero un ciertos datos sugieren los efectos positivos (Rawstron 2005).

Aunque más pruebas sean necesarias, los diversos ejercicios del ojo han sido sugeridos por ejemplo bosquejar un cuadro 8 con los ojos, la lectura por la luz de una vela, y usar las lentes positivas de la dioptría para la lectura cercana en individuos con la miopía (Dailey 2014; Gopinathan 2012). Un estudio de 10 temas de la miopía divulgó eso que realizaba un grupo de 8 ejercicios del ojo diarios para la dificultad perceptiblemente reducida de 3 semanas en la visión de la distancia por el 50% y el cansancio del ojo por el 53% (Gopinathan 2012).

Fumar evitar y exceso del consumo del alcohol

Varios factores ambientales pueden afectar a salud del ojo. El fumar se ha asociado a un riesgo perceptiblemente más alto de la degeneración macular (Coleman 2010; Velilla 2013) y cataratas (Lindblad 2005). En las mujeres que los 6 a 10 cigarrillos ahumados por día, abandonando fumar por 10 años o fueron asociados más a un riesgo perceptiblemente reducido de la catarata compararon a los fumadores actuales (Lindblad 2005).

Un consumo más alto del alcohol también fue ligado a un riesgo perceptiblemente más alto de la degeneración macular (Coleman 2010). Un estudio de 20 963 adultos divulgó que eso que consumía más de 20 g de alcohol por bebidas del día (cerca de uno a dos por día) fueron asociados a un riesgo creciente el 21% de desarrollar la degeneración macular (Adams 2012). Las pruebas en el consumo del alcohol y la retinopatía diabética han sido en conflicto, con los estudios mostrando que el consumo del alcohol está asociado a poco o a mayor riesgo de retinopatía diabética (Wang 2008). Varios estudios han divulgado que el consumo creciente del alcohol no parece ser relacionado con un riesgo más alto del glaucoma, aunque algunos estudios hayan divulgado una asociación entre el consumo del alcohol y niveles más altos de presión del ojo (Ramdas 2011; Wang 2008). Un estudio de 3654 adultos por 5 a 10 años divulgó que los índices de cirugía de la catarata eran perceptiblemente más bajos en los bebedores ligeros del alcohol (1 o 2 bebidas diarias) comparados a los adultos que no bebió ningún alcohol ni bebió más de 2 bebidas alcohólicas diarias (Kanthan 2010).

El llevar Ultravioleta-bloqueando los vidrios

Es importante proteger los ojos contra la exposición luminosa (ULTRAVIOLETA) ultravioleta excesiva. Varios estudios han divulgado que la alta exposición a los rayos ULTRAVIOLETA de la luz del sol está asociada a un riesgo perceptiblemente más alto de la degeneración macular y de las cataratas, y las gafas de sol de bloqueo ULTRAVIOLETA que llevan pueden reducir perceptiblemente el riesgo de formación macular de la degeneración o de la catarata debido a la exposición de la luz UV (Delcourt 2001; Neale 2003; Sui 2012).

Azúcar de sangre que controla

Independientemente de si una persona tiene la diabetes, el azúcar de sangre que controla y evitar los azúcares refinados son críticos para la salud del ojo que mantiene. Los diversos estudios han mostrado que el buen control del azúcar de sangre y evitar los carbohidratos refinados (ésos con un alto índice glycemic tal como jarabe del azúcar o de maíz) pueden reducir perceptiblemente riesgo de retinopatía diabética, de cataratas, y de degeneración macular (el grupo de ensayo 1993 del control de la diabetes y de investigación de las complicaciones; Weikel 2013; Chiu, Milton 2007). El índice glycemic es una medida de cómo rápidamente y de cuánta glucosa en sangre aumenta después de comer 50 g de una comida particular. La glucosa pura se enumera como 100 en la escala glycemic. Las comidas con un alto índice glycemic incluyen la mayoría de los azúcares (glucosa, fructosa, sucrosa, jarabe de maíz de alto grado de fructosa, jarabe de arce, y la mayoría de las formas de la miel), muchos productos del grano, patatas, zumos de fruta, y frutos secos. Las comidas con un índice glycemic bajo incluyen la carne, aves de corral, pescados, la mayoría de los productos lácteos sin azucarar, de las nueces, de las semillas, de las bayas, y las verduras frondosas verdes (publicaciones 2014 de la salud de Harvard; Chlup 2008; Atkinson 2008). 

Un estudio de 726 personas con diabetes insulina-dependiente sin retinopatía divulgó que el control apretado del azúcar de sangre (glucosa) sobre una continuación media de 6,5 años fue asociado a un riesgo reducido el 76% de desarrollar retinopatía diabética. El grupo “de sangre del control apretado del azúcar” hizo la insulina proporcionar 3 o más diarios de las épocas por inyección o bomba, medida su glucosa en sangre por lo menos diario de 4 veces, y realizada cambios frecuentes a las dosis de la insulina dependiendo de sus niveles de azúcar de sangre. “El grupo de control convencional del azúcar de sangre” recibió la insulina solamente una vez o dos veces al día e hizo que menos controles y la insulina del azúcar de sangre dosifican ajustes que “el grupo de control apretado del azúcar de sangre.” Después de 5 años de tratamiento, los niveles medios de la hemoglobina A1C (HbA1c) eran cerca de 6,9% en “el grupo de control apretado del azúcar de sangre” y 9,0% en “el grupo de control convencional del azúcar de sangre.” (El % de HbA1c es una medida de los niveles de azúcar de sangre medios en la sangre durante un período de tres meses. La vida Extension® recomienda que las concentraciones de HbA1c se deben guardar debajo de 5,7% para optimizar salud y para reducir el riesgo de varias enfermedades relativas a la edad; los niveles debajo de 5,0% son aún más ideales, pero esto puede ser difícil para que muchos individuos alcancen.) Este mismo trabajo de investigación también divulgó que ese control apretado de la glucosa en 715 personas que tenían ya suave la retinopatía diabética redujo el índice de la progresión de retinopatía por el 54% (el grupo de ensayo 1993 del control de la diabetes y de investigación de las complicaciones).

Varios estudios también han divulgado que la formación de la catarata es más probable en la gente que tiene diabetes y/o consume cantidades más altas de carbohidratos, especialmente si los carbohidratos consisten en los azúcares simples con un alto índice glycemic (Weikel 2013). Un estudio divulgó que las mujeres que consumieron más de 200 carbohidratos de g tenían diariamente un mayor riesgo de 2,46 dobleces de conseguir las cataratas comparadas a las mujeres que comían menos de 185 carbohidratos de g diarias (Chiu 2005). Otro estudio, que siguió a 933 adultos por un período de diez años, divulgó que las personas que comieron cantidades más grandes de altos carbohidratos glycemic del índice tenían el 77% un mayor riesgo de cataratas comparadas a las que comieron sobre todo los carbohidratos glycemic bajos del índice (moreno 2007).

Evitar una gran cantidad de azúcares refinados y otros carbohidratos con un alto índice glycemic es también importante para la gente que intenta prevenir la progresión macular de la degeneración. Un estudio anticipado de ocho años de 3977 adultos envejeció 55-80 años divulgó que las personas en el grupo que consumía la dieta glycemic más alta del índice tenían el 17% un mayor riesgo de conseguir grande drusen (los depósitos del amarillo debajo de la retina) en los ojos (Chiu, Milton 2007; NEI 2013). Además, los autores estimaban eso levemente disminuyendo el índice glycemic de los adultos de los E.E.U.U., cerca de 100.000 casos de degeneración macular avanzada podrían ser prevenidos en 5 años (Chiu, Milton 2007). La baja de la toma de las altas comidas glycemic del índice puede implicar pasos simples tales como evitar los azúcares refinados, los granos refinados, y las bebidas azúcar-cargadas.

El protocolo de la diabetes proporciona una discusión completa de las estrategias completas para la glucosa en sangre que controla y los niveles de HbA1c.

Lípidos de la presión arterial que controlan y de la sangre

La retinopatía diabética también se ha asociado a la tensión arterial alta (hipertensión) y a los altos niveles de sangre de colesterol y de otros lípidos (hiperlipidemia). Un estudio británico examinó temas hipertensos diabéticos de las complicaciones en 1148 con el tipo - diabetes 2 (edad media 56 y presión arterial media 160/94 milímetro hectogramo en la línea de fondo) durante un período medio de la continuación de 8,4 años. Los temas fueron asignados aleatoriamente a un régimen apretado del control de la presión arterial (que utilizó sobre todo la droga del Ace-inhibidor capoten [Captopril®] o el atenolol del betabloqueador [Tenormin®]) o un régimen menos-estricto de la presión arterial. Los temas en el régimen apretado del control de la presión arterial (presión arterial media 144/82 milímetro hectogramo) tenían retinopatía menos diabética del 34% que ésos en el régimen menos-estricto (presión arterial media 154/87 milímetro hectogramo) (grupo de estudio anticipado BRITÁNICO de la diabetes 1998). En otro estudio grande de adultos con el tipo - la diabetes 2 (envejecida 50-75 años), temas fue tratada aleatoriamente con o el colesterol y el triglicérido que bajaban el fenofibrate de la droga (Tricor®) (200 mg/día; 4895 temas) o placebo (4900 temas) durante un período de seis años. En el grupo que recibía el fenofibrate, el 30% menos participantes requirieron el primer tratamiento del laser para la retinopatía proliferativa comparada a los participantes en el grupo del placebo (Keech 2007).

Varias estrategias para los lípidos de la presión arterial que controlan y de la sangre se resumen en los protocolos de la gestión de la tensión arterial y del colesterol alta, respectivamente.

Niveles de la homocisteina que controlan

La homocisteina es un aminoácido encontrado en la sangre que se ha mostrado para afectar negativamente a la salud vascular (Schalinske 2012). Los suficientes niveles de folato, de la vitamina B12, y de ayuda del trimethylglycine (TMG) reducen niveles de sangre de homocisteina (Brouwer 1999; Dierkes 1999; Bailey 2002; Vertedero 1998; Palanca 2005; Detopoulou 2008). Los altos niveles de la homocisteina se han ligado a muchos problemas de salud incluyendo enfermedad cardíaca, enfermedad vascular periférica, y problemas del ojo tales como degeneración macular, retinopatía diabética, y cataratas (vertedero 1998; Gopinath 2013; Brazionis 2008; Senador 2008; Ambrosch 2001). Un estudio de diez años de 1390 adultos divulgó que AMD era el 53% más común en temas con alta homocisteina de la sangre (sobre 15 µmol/L), el 89% más común en temas con deficiencia del folato (debajo de 11 nmol/L), y del 82% más común en temas con la vitamina baja B12 (debajo de 185 pmol/L) (Gopinath 2013). Un estudio divulgó que los niveles medios de la homocisteina de la sangre eran casi 5 veces más arriba en 40 temas con las cataratas comparadas a 20 controles (homocisteina mala de 25,1 µmol/L en temas con las cataratas y de 5,4 µmol/L en los controles) (senador 2008). Otro estudio de 168 diabéticos (edad media 66 años) encontró que los niveles de la homocisteina de la sangre eran perceptiblemente más altos en temas con la retinopatía diabética comparada a los temas con la visión normal (Brazionis 2008).

El protocolo de la reducción de la homocisteina proporciona una discusión completa sobre las estrategias prueba-basadas para los niveles de la homocisteina que controlan.

Adhiérase a una dieta sana

Puesto que muchos alimentos están implicados en salud del ojo, la consumo de una dieta fitoquímico-rica, planta-basada es una consideración importante para conservar agudeza visual en edad de avance. Un estudio de 479 mujeres (envejecidas 52-73 años en la línea de fondo) sin las cataratas iniciales medidas comiendo modelos y la nueva formación de la catarata durante un período de la continuación de 9 a 11 años. Las dietas de las mujeres eran analizadas para el consumo de comidas nutritivas como las frutas, las verduras, los granos enteros, y los pescados; “recomendó las comidas que la cuenta” era calculada para cada mujer. Los investigadores observaron que las mujeres con los niveles más altos de “recomendaron las comidas que la cuenta” tenía un 53% más poco arriesgado de cataratas que ésos con los niveles más bajos (Moeller 2004).

Muchos estudios han divulgado que un consumo más alto de frutas o las frutas y verduras está asociado a un perceptiblemente más poco arriesgado de los problemas del ojo tales como degeneración macular, cataratas, glaucoma, y retinopatía diabética. Un estudio anticipado de 18 años sobre de 118 000 adultos envejece 50 o más viejo divulgado que consumo de 3 o más porciones de diario de las frutas fue asociado a un 36% más poco arriesgado de la degeneración macular comparada a las que consumieron las porciones ≤1.5 diariamente (Cho 2004). En un estudio de 599 adultos envejezca 65 o más viejo, consumiendo la cantidad más alta de diario de la fruta fue asociado a un riesgo reducido el 38% de cataratas comparadas a consumir la menos cantidad de fruta diaria. El riesgo de cataratas también fue reducido por el 38% en los que comieron la cantidad más alta de verduras diarias contra las que comieron el lo menos (Pastor-Valero 2013). Un estudio transversal de 584 mujeres afroamericanas (edad 65 o más viejo) divulgó que las probabilidades del tener glaucoma fueron disminuidas por el 79% en las mujeres que consumieron las porciones ≥3 de las frutas/del zumo de fruta comparados diariamente a las que comieron <1 que servía diariamente. Las mujeres que comieron por lo menos uno que servía una semana de verdes amargos como verdes de la col rizada o de la col com n, ambas muy ricas en los phytonutrients luteína y zeaxantina, tenían un 57% más poco arriesgado del glaucoma comparado a los que comieron <1 que servía una semana (Giaconi 2012). Un estudio anticipado de ocho años de 978 diabéticos envejeció 40-70 años divulgó que la incidencia de la retinopatía diabética era el 52% más bajo en grupos con lo más arriba posible comparado a los niveles más bajos del consumo de la fruta (Tanaka 2013).

Después de una dieta mediterránea (rica en frutas, verduras, granos enteros, legumbres, aceite de oliva, y pescados) puede también reducir el riesgo de muchas enfermedades oculares. Un estudio de 500 adultos con el tipo - la diabetes 2 divulgó que eso después de un tipo mediterráneo dieta fue asociado a índices perceptiblemente más bajos de cataratas, de glaucoma, y de ceguera total. También, el consumo regular de habas, el quingombó, y los llantenes también fueron asociados a un perceptiblemente más poco arriesgado de las cataratas y del glaucoma (Moise 2012).