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Déficit de atención/desorden de la hiperactividad (ADHD)

Causas y factores de riesgo

No se ha identificado ningún factor como causa definitiva de ADHD. En lugar, la mayoría de los científicos creen que varias variables influencian riesgo de ADHD. Por ejemplo, las genéticas, la exposición a los factores de ansiedad durante embarazo o infancia, las interacciones sociales tempranas, y las toxinas ambientales todas aparecen afectar al riesgo de ADHD (Thapar 2013).

Genética

Una considerable porción de casos de ADHD es probablemente atribuible a la genética y a la heredabilidad (Neale 2010). Varias variaciones genéticas específicas se asocian a ADHD. Éstos son predominante relacionados a la regulación de la dopamina (IE, mensajero químico usado por las neuronas) (Faraone 2006; Thapar 2013; Franke 2012). La importancia de la dopamina en ADHD es destacada por el hecho de que el methylphenidate es pensado para tratar síntomas de ADHD en parte aumentando la señalización de la dopamina en el cerebro (Volkow 2005).

Factores ambientales

Las toxinas ambientales tales como bifeniles polychlorinated, algunos pesticidas, y la ventaja se ha ligado al desarrollo de ADHD, solamente ningunos estudios han probado que causan directamente la condición (Thapar 2013). Otros factores del externo, tales como interacciones negativas del niño-padre y pobre o careciendo el contacto social temprano, se han encontrado para tener un efecto contributario en el inicio de ADHD (McLaughlin 2010; Thapar 2013). Algunas variables in utero (en la matriz) se consideran como factores de riesgo, pero vínculos no causativos a ADHD. Éstos incluyen fumar maternal durante embarazo, nacimiento prematuro y/o peso de nacimiento bajo, y/o tensión maternal (Thapar 2013).

Brain Injuries

La lesión cerebral traumática se ha ligado a los comportamientos similares a ésos observados en ADHD (Eme 2012; NIH 2013a). Aproximadamente 20-50% de los niños que sufren una lesión cerebral traumática desarrolla una forma de desorden clínico relevante de la atención llamado ADHD secundario (mayor 2013; Ornstein 2013; Sinopoli 2011).

Dieta

Hay un ciertas pruebas que las deficiencias en ciertos alimentos, tales como cinc, magnesio, y los ácidos grasos poliinsaturados se pueden ligar a ADHD (Thapar 2013). Como será discutido más adelante en este protocolo, los estudios han encontrado las pruebas de la escasez o del desequilibrio de los ácidos grasos omega-3 y omega-6 en gente con ADHD (cuchilla del arado 2008). La toma del cinc y del magnesio también se ha encontrado para ser reducida en ésos con ADHD (Dura Trave 2013). Además, hay un ciertas pruebas que los niveles de los aditivos alimenticios injeridos tales como colorante artificial (eg., la tartracina (E103), el amarillo del quinolone (E104), el amarillo de la puesta del sol (E110), el carmoisine (E122), el ponceau 4R (E124) y el rojo del allura (E129)) el correlativo con actividad creciente en niños y por lo tanto puede exacerbar este síntoma en ésos con ADHD (Stevens 2013). La toma excesiva del azúcar se ha ligado a menudo a ADHD también, aunque la mayoría de investigación debunked en gran parte esto como insustanciado; las pruebas definitivas de una relación causal están careciendo actualmente (Johnson 2011). Sin embargo, es generalmente recomendable limitar la toma del azúcar, pues el alto consumo del azúcar puede contribuir a numeroso otros detrimentos de la salud.

Trastornos del sueño y ADHD

Varias líneas de pruebas sugieren una relación entre ADHD y los trastornos del sueño tales como apnea de sueño. Se ha divulgado que los hasta 95% de víctimas obstructoras del apnea de sueño experimentan déficits attentional, y el apnea de sueño obstructor se ha observado en el hasta 30% de individuos con ADHD. Por otra parte, con éxito tratar apnea de sueño obstructor aparece aliviar síntomas de ADHD en algunos individuos (Youssef 2011). Totales, los trastornos del sueño se han observado en el hasta 30% de niños y el 80% de adultos con ADHD (Yoon 2012).

Es importante que los médicos realicen que los síntomas de trastornos del sueño tales como apnea de sueño o síndrome agitado de la pierna pueden asemejarse a los de ADHD en niños y adultos. Si no, una persona puede ser diagnosticada con ADHD cuando sus síntomas son realmente la consecuencia de un trastorno del sueño (Philipsen 2006; Owens 2005).

A pesar de estudio intensivo y un cuerpo activo de la investigación, no está totalmente claro si los trastornos del sueño causan directamente ADHD o el tornillo-versa, o si las condiciones tienen una alta tasa de concurrencia con todo permanecen las entidades distintas (Stein 2012; Yoon 2012).

El sueño y ADHD se deben también considerar contemporáneo desde las medicaciones del estimulante como el methylphenidate, que se utilizan para tratar ADHD, puede contribuir a los modelos de sueño empeorados. En un estudio en 93 niños con ADHD, el tratamiento del methylphenidate fue mostrado considerablemente a las horas de acostarse del retraso y lleva a la duración total reducida del sueño (Lee 2012). Por otra parte, algunos estudios han encontrado que el tratamiento del methylphenidate no interrumpe hábitos del sueño y puede llevar para mejorar calidad del sueño en ciertas poblaciones (Tomas Vila 2010; Faraone 2009). Puesto que el impacto del methylphenidate en modelos de sueño aparece no ser uniforme en todos los individuos, un acercamiento razonable es supervisa cuidadosamente hábitos del sueño después de la iniciación del tratamiento. Si emergen las muestras de la duración o de la calidad disminuida del sueño, consulte con un proveedor de asistencia sanitaria sobre dosis-ajuste o la prosecución de una diversa opción del tratamiento.