Liquidación de la primavera de Life Extension

Radioterapia del cáncer

Estrategias para optimizar respuesta de la radioterapia

Análisis del gen del tumor. Un examen del material genético de las células del tumor revela a menudo diferencias entre las células que se pueden manipular terapéutico. Por ejemplo, el gen de supresor del tumor p53 es lo más frecuentemente el gen transformado en los tumores humanos (Cuddihy AR y otros 2004), y los tumores que contienen el tipo salvaje p53 (p53 que no es transformado) se asocian a un pronóstico perceptiblemente mejor cuando están tratados con la radiación (Alsner J y otros 2001; MA L y otros 1998). Sin embargo, esto no es un hallazgo universal (Saunders M y otros 1999).

Los resultados del estudio mayor conocido del biomarker de los enfermos de cáncer de la próstata tratados con radioterapia indican que la presencia de un biomarker de la proteína llamado Ki-67 es un calculador significativo del resultado en los hombres tratados con la radiación y las hormonas (Li R y otros 2004). Cuando una célula del tumor prueba el positivo para Ki-67, el tumor activamente está creciendo, y cuanto mayor es la proporción de células del tumor de la próstata con Ki-67, más agresivo el cáncer (Wilson GD y otros 1996). Ki-67 se puede medir por una prueba ofrecida por la genética de Genzyme (www.GenzymeGenetics.com).

El guardar contra anemia. La anemia es una de las anormalidades mas comunes de la sangre del cáncer. En pacientes con los tumores sólidos, la incidencia de la anemia se ha divulgado para variar entre el 45 por ciento en ésos con el cáncer de colon el hasta 90 por ciento en pacientes con el cáncer de pulmón de la pequeño-célula (caballero K y otros 2004). Una asociación entre el nivel de la hemoglobina y el crecimiento del tumor y la supervivencia que controlaban se ha identificado para un gran número de cánceres, incluyendo el pecho (Henke M y otros 2004), cervical (el invierno WE3 y otros 2004), y los cánceres de cabeza y cuellos (Daly T y otros 2003).

Los enfermos de cáncer con los niveles bajos de la hemoglobina no responden también a la radioterapia como pacientes no-anémicos (Luis H y otros 2001), debido a la debilitación del transporte del oxígeno a las células del tumor (Dunst J 2004). Los valores de la hemoglobina medidos durante el tratamiento se creen para ser proféticos del resultado (Tarnawski R y otros 1997).

El resultado del tratamiento pudo ser mejorado corrigiendo la anemia (niveles bajos) de la hemoglobina (Grogan M y otros 1999). Suplementos alimenticios que pueden ayudar a anemia correcta para incluir el melatonin, el ácido fólico, y la vitamina B12; para más información, refiera al capítulo de los desordenes de sangre. El uso de la eritropoyetina (vendida bajo marca de la droga Procrit®) con la suplementación mínima del hierro (Olijhoek G y otros 2001) o las transfusiones de sangre (Bokemeyer C y otros 2004) se puede requerir en algunos casos. La eritropoyetina es un factor de crecimiento que produce un aumento constante, continuo en hemoglobina nivela (la alegría SM y otros 2004; Stuben G y otros 2003).

Medida de los niveles del oxígeno del tumor. Los niveles bajos del oxígeno del tumor (hipoxia) y la anemia en el paciente se asocian al riesgo creciente de extensión (metástasis) y de repetición (Harrison L y otros 2004; Vaupel P 2004), especialmente para los cánceres de cuello del útero, los cánceres de cabeza y cuellos, y los sarcomas suaves del tejido (Brizel DM y otros 1996; Nordsmark M y otros 2004). La hipoxia presenta un problema para la radioterapia porque la capacidad de la radiación de matar a las células cancerosas (es decir, radiosensibilidad) disminuye rápidamente en áreas del agotamiento del oxígeno, pues los radicales libres no pueden ser producido debido al suministro de oxígeno limitado (Fridovich I 1999).

Los niveles del oxígeno del tumor son medidos generalmente por el uso de los electrodos insertados directamente en el tumor (NC 2003 de Coleman; Vaupel P y otros 2001). Si un tumor se encuentra para ser hipóxico, las estrategias para mejorar niveles del oxígeno se podrían emplear para mejorar la radioterapia (Overgaard J y otros 2005) o, alternativamente, la radioterapia puede ser reconsiderada.

La hipoxia del tumor se ha explotado en el tratamiento contra el cáncer (Brown JM 2000). Han desarrollado y se han probado a varios agentes químicos, tales como misonidazole, que sensibilizan preferencial las células hipóxicas a la radiación en la clínica, particularmente para el tratamiento de los cánceres de cabeza y cuellos (Brown JM y otros 2004). Sin embargo, algunos tienen eficacia clínica pobre (Brown JM 1995). Varios acercamientos (e.g., carbogen y niconamida (ARCON)) ahora se han introducido y están en los ensayos clínicos (Kaanders JH y otros 2004).

La hipoxia también se implica en la activación del factor de crecimiento endotelial cytokines-especially vascular angiogénico (VEGF) — que es necesaria para el crecimiento de los nuevos vasos sanguíneos del tumor (Shweiki D y otros 1992; Vaupel P 2004) y así crecimiento del tumor. Los inhibidores angiogénicos intentan interrumpir el proceso del angiogenesis (la creación de los nuevos vasos sanguíneos) para prevenir la nueva formación del vaso sanguíneo del tumor, mientras que es vascular (vaso sanguíneo) - los agentes de interrupción apuntan causar daño directo a la fuente de sangre existente del tumor (GM y otros 2004 de Tozer). Los agentes de la ventaja de ambas categorías (e.g., Combretastatin A-4) ahora han avanzado en los ensayos clínicos (Thorpe PE 2004).

Silymarin/silibinin inhibe la secreción de VEGF en una gama de variedades de células humanas del cáncer, en las concentraciones que deben ser clínico posibles (Yang y otros 2003 SH). Otros agentes naturalmente derivados que impiden angiogenesis cáncer-inducido incluyen los polifenoles del té verde, el aceite de pescado, el selenio, la restricción de cobre, y la curcumina (Gururaj AE y otros 2002).

Tratamiento hiperbárico del oxígeno (HBOT). Después de la identificación de la hipoxia como fuente posible de resistencia de radiación, un esfuerzo importante fue hecho para solucionar el problema con el uso del oxígeno hiperbárico. El oxígeno hiperbárico es un modo de terapia en el cual el paciente respira puro, el 100 por ciento de oxígeno en las presiones dos a tres veces de la mayor presión atmosférica normal (Feldmeier JJ 2004). La concentración de oxígeno disuelta normalmente en la circulación sanguínea se aumenta así muchas veces sobre normal (el hasta 2000 por ciento).

Este hyperoxygenation proporciona la ayuda inmediata al tejido mal inundado del tumor en áreas del flujo de sangre comprometido (Plafki C y otros 1998). Éstos incluyen el tejido radiación-dañado que ha perdido la fuente de sangre y es privado oxígeno debido a marcar con una cicatriz y a estrecharse de los vasos sanguíneos dentro del área tratados (Anderson DW 2003). La cura es dependiente en entrega del oxígeno a los tejidos heridos, y la terapia de oxígeno hiperbárico proporciona un mejor ambiente curativo, lleva al crecimiento de los nuevos vasos sanguíneos, y también ayuda a suprimir las bacterias anaerobias que pueden causar la infección vía la inhibición y la inactivación (Anderson DW 2003 de la toxina; Marx CON REFERENCIA a y otros 1990).

El oxígeno hiperbárico se ha utilizado para tratar lesión normal del tejido causada por radioterapia en varios sitios, incluyendo la cabeza y el cuello (Feldmeier JJ y otros 2002), la pelvis (Corman JM y otros 2003), el pecho (Carl UM y otros 2001), la próstata (Mayer R y otros 2001), y el cerebro (Kohshi K y otros 2003), con pocos efectos secundarios serios.

En un estudio de 45 pacientes con últimos efectos secundarios inducidos por radiación, la mayoría mostró la mejora en su condición después de que la terapia de oxígeno solo o hiperbárico de cualquier terapia de oxígeno hiperbárico siguiera por otros procedimientos quirúrgicos o médicos (control de calidad y otros 2004 de Bui). Particularmente, el osteoradionecrosis (necrosis, o la muerte de la radioterapia de siguiente del hueso) aparecía ser altamente responsivos a la terapia de oxígeno hiperbárico (RA y otros 1993 de Mounsey). Esta condición generalmente implica el maxilar inferior en una minoría (el 8 por ciento) de pacientes de cáncer de cabeza y cuello tratados con radioterapia, es difícil de tratar, lleva al dolor intenso y a la fractura, y hace la alimentación oral imposible (Reuther T y otros 2003).

Sin embargo, el uso de la terapia de oxígeno hiperbárico no es extenso, en parte porque es incómodo y difícil en la práctica y en parte porque muchos de los estudios hasta la fecha han implicado a una pequeña cantidad de pacientes (Gothard L y otros 2004; Haffty BG y otros 1999). Ensayos más grandes son necesarios investigar la eficacia verdadera de la terapia de oxígeno hiperbárico.

Oxígeno respirable durante la radioterapia. La inhalación del oxígeno durante la radioterapia puede aumentar el efecto de la matanza de la radiación sobre el tumor contrarrestando áreas de la radioresistencia hipoxia-basada, y mejora así supervivencia total. Los enfermos de cáncer cervicales de la etapa II, con el carcinoma de células escamosas, que recibió el oxígeno (normobaric) durante todas las sesiones de la radioterapia habían mejorado perceptiblemente el control locorregional del cáncer (Sundfor K y otros 1999).

Los pacientes con la etapa III (el 7 por ciento) y la etapa IV (el 93 por ciento) avanzaron los carcinomas de célula squamous de la cabeza y del cuello que respiraron el oxígeno puro, normobaric por 15 a 20 minutos durante la irradiación habían mejorado el tiempo de supervivencia malo (15,8 contra 11,8 meses) y la supervivencia de tres años (el 19 por ciento contra el 2 por ciento), respectivamente (p < 0,05). Así, el oxígeno normobaric de respiración antes y durante radioterapia podría aumentar la eficacia de la radioterapia convencional para los carcinomas de célula squamous avanzados de la cabeza y del cuello (Zajusz A y otros 1995).

Radioprotectors/radiosensitizers. Los investigadores están investigando dos tipos de drogas que puedan aumentar la eficacia de la radioterapia (Yuhas JM y otros 1977). Radiosensitizers hace las células del tumor más susceptibles al daño de radiación, mientras que los radioprotectors protegen tejidos normales contra los efectos perjudiciales de la radiación, permitiendo que una dosis más alta de la radiación sea dirigida en el tumor.

Radiosensitizers es las sustancias químicas que aumentan los efectos perjudiciales de la radiación si están administradas simultáneamente. Dos tipos de radiosensitizers se han utilizado conjuntamente con radioterapia:

  1. Las pirimidinas halogenadas, tales como bromodeoxiuridina, que dependen de la cantidad de droga incorporaron en la célula (Jackson D y otros 1987). Mientras que las células del tumor dividen más rápidamente que las células normales circundantes, toman más del radiosensitizer.
  2. Los activadores hipóxicos de la célula, que aumentan la radiosensibilidad solamente de esas células localizaron en áreas de con poco oxígeno (Brown JM 1989). Tantos tumores contienen regiones grandes de células hipóxicas comparadas a los tejidos normales, estas drogas pueden producir un efecto diferenciado, es decir, son tóxicos a las células hipóxicas solamente.

Amifostine (Ethyol®) ha sido aprobado por el FDA específicamente para el uso como radioprotector. Es aprobado para la prevención del xerostomia (boca seca) en los pacientes de cáncer de cabeza y cuello tratados con la radioterapia (Hensley ml y otros 1999). La hidración adecuada es crítica ante la administración del amifostine (dada intravenoso una vez diariamente como infusión minuciosa 3 que comienza 15 a 30 minutos antes de radioterapia estándar de la fracción).

Los dos efectos secundarios principales del amifostine que causan la discontinuación del tratamiento están vomitando y de la tensión arterial baja transitoria (hipotensión) (Capizzi RL y otros 2000), y estos efectos nocivos limitan su aceptación amplia.

Ginseng. El ginseng tiene varios efectos beneficiosos sobre los vasos sanguíneos (YUN TK 2001). En estudios experimentales, el ginseng fue mostrado para ser un radioprotector prometedor (SENIOR y otros 2003 de Kim), es decir, puede proteger el tejido sano normal contra daño durante la radioterapia (TH y otros 1996 de Kim; Lee TK y otros 2004). En un estudio clínico, la inyección del polisacárido del ginseng mejoró la función inmune en pacientes nasofaríngeos del carcinoma durante la radioterapia (Xie FY y otros 2001).

Glutatión. El glutatión es un antioxidante natural sintetizado de los aminoácidos glutamina, cisteína, y glicocola (Walzem RL y otros 2002). Una reducción severa en contenido del glutatión puede predisponer las células al daño oxidativo. Cuando se irradian las células del tumor, o el daño mortal puede ocurrir y las células mueren, o el daño puede ser modificado vía la reparación de la DNA y no llevar a la muerte celular permanente.

Las células cancerosas tienen niveles más altos del glutatión que las células sanas normales circundantes. Por lo tanto, el agotamiento selectivo del tumor del glutatión presenta una estrategia prometedora en la gestión del cáncer. La suplementación dietética de la glutamina baja niveles del glutatión en las células del tumor (Kennedy RS y otros 1995; Todorova VK y otros 2004), solamente producción de los aumentos en tejidos normales. Además, la suplementación de la glutamina disminuye la toxicidad de la radioterapia (Klimberg CONTRA y otros 1992; Rouse K y otros 1995).

Proteína. La proteína es un donante de manera efectiva y seguro de la cisteína para el relleno del glutatión (Kennedy RS y otros 1995; Vea D y otros 2002). La radioterapia se sabe para causar la immunosupresión (Wara WM y otros 1979). La cisteína es el aminoácido limitador crítico para la síntesis intracelular del glutatión (Bounous G 2000). Los precursores del aminoácido al glutatión presente en suero pudieron aumentar la concentración del glutatión en tejidos relevantes, estimular inmunidad, y desintoxicar los agentes carcinógenos potenciales (Bounous G 2000). El estímulo del glutatión es probablemente el mecanismo de inmune-modulación primario del suero (Marshall K 2004).

Alkylglycerols. Alkylglycerols es ingredientes activos del aceite de hígado de tiburón. Han sido ampliamente utilizados para el tratamiento del cáncer en los países escandinavos (Krotkiewski M y otros 2003), y la investigación sugiere que su uso pueda dar lugar a una incidencia más baja del daño de radiación normal del tejido (Hasle H y otros 1991). Aunque su mecanismo protector no se entienda completamente (Hichami A y otros 1997), causan la muerte celular creciente del tumor (apoptosis) y tienen muchos efectos beneficiosos sobre el sistema inmune, incluyendo el estímulo de los neutrófilos y de los macrófagos (Tchorzewski H y otros 2002). Las dosis del aceite de hígado de tiburón hasta el magnesio 100 tres veces al día se pueden tomar sin los efectos secundarios desfavorables (Pugliese pinta y otros 1998).

Hipertermia con radioterapia. La hipertermia es la elevación artificial de la temperatura de un tejido. Las células del tumor se pueden matar selectivamente por temperaturas entre 40° y 44° (c) centígrado con respecto a las células normales (van der Zee J 2002) debido a la oxigenación mejorada del tejido y un aumento temporal consiguiente en la radiosensibilidad (canción CW y otros 1997).

Los estudios numerosos han mostrado que la combinación de hipertermia y radioterapia mejora resultados clínicos, particularmente en cáncer de seno, los tumores del melanoma, de la cabeza y del cuello, cáncer de cuello del útero, y glioblastoma (van der Zee J y otros 2003).

La toxicidad normal del tejido con hipertermia resulta solamente si la temperatura del tejido excede 44° C para más de una hora (Fajardo LF 1984). La toxicidad de la hipertermia superficial es generalmente una quemadura de la piel; para los tumores profundamente arraigados, una quemadura subcutánea de la grasa o del músculo puede ocurrir, que cura espontáneamente (van der Zee J 2002).

Phytochemicals. Phytochemicals tal como galato epigallocatechin-3 (EGCG) encontrado en té verde, la curcumina, y el genistein se han mostrado para aumentar la muerte inducida por radiación de células cancerosas además de crecimiento de refrenamiento del tumor en los modelos animales (Dorai T y otros 2004; Sarkar FH y otros 2004). También tienen propiedades antioxidantes y pueden por lo tanto neutralizar los efectos perjudiciales de las especies reactivas del oxígeno sobre las células normales (Katiyar SK y otros 2001).

EGCG. EGCG (derivado principalmente de té verde) puede aumentar la eficacia de la radioterapia disminuyendo la actividad del factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF) (Lee YK y otros 2004). VEGF actúa como factor crucial de la supervivencia para las células del tumor (Ferrara N 2005).

Isoflavonas de la soja. Los isoflavonas de la soja, incluyendo genistein, daidzein, y glycitin (derivado principalmente de la soja), se han encontrado para reducir crecimiento del cáncer en los estudios del animal de experimento (Sarkar FH y otros 2004). Genistein aumenta perceptiblemente el efecto de radiación (es decir, actúa como radiosensitizer) para las células cancerosas cervicales (Yashar cm y otros 2005).

Sulforaphane. Sulforaphane, que es un isotiocianato, se concentra lo más altamente posible en bróculi así como en otras verduras crucíferas (eg., las coles de Bruselas, col y coliflor). Cuando las células de cáncer de cabeza y cuello fueron tratadas con el sulforaphane e irradiadas posteriormente, los investigadores observaron que la terapia de la combinación dio lugar a una inhibición más fuerte de la proliferación de célula que cada método de tratamiento solamente (Kotowski 2011).

Curcumina. La curcumina, un compuesto antiproliferativo natural para muchos tipos de tumor, se extrae de la cúrcuma de la especia (Sikora E y otros 1997). ¿La curcumina bloquea factor-Kappa nuclear beta (N-F? B) proceso de la activación (Singh S y otros 1995). ¿El mantenimiento de niveles apropiados de N-F? ¿La actividad de B es crucial para la división celular normal, y el N-F? La activación de B está implicada en las propiedades aumentadas del crecimiento observadas en varios cánceres (CA y otros 2002 de Bharti). La curcumina puede sensibilizar las células del carcinoma de células escamosas a los efectos ionizantes de la radiación (Khafif A y otros 2005). En variedades de células del cáncer de próstata, la curcumina es un radiosensitizer potente y actúa superando los efectos de la expresión prosurvival inducida por radiación del gen (bcl-2) (Chendil D y otros 2004).