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Leucemia

Terapia alimenticia

Apigenina. Una flavona (IE, una clase de flavonoides) que está presente en frutas y verduras (eg., las cebollas, las naranjas, té, apio, alcachofa, y el perejil), se ha mostrado para poseer propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, y anticáncer. Muchos estudios han confirmado los efectos chemopreventive del cáncer de la apigenina (Patel 2007).

La apigenina ha mostrado para inducir apoptosis en las células de la leucemia (Wang 1999; Budhraja 2012). Además, la apigenina inhibió el crecimiento de las células humanas de la leucemia e indujo a estas células que distinguieran (se convirtieron en células maduras sanas) (Takahashi 1998; Kawaii 1999). Topoisomerases es enzimas implicadas en muchos aspectos del metabolismo leucémico de la DNA de la célula tales como réplica). En un estudio, la apigenina fue mostrada para inhibir las irregularidades topoisomerase-catalizadas de la DNA (Boege 1996).

Astrágalo. El astrágalo, una hierba usada durante siglos en Asia, ha exhibido efectos inmune-estimulantes. El astrágalo refuerza las células lymphokine-activadas del asesino (Chu 1988). Un estudio encontró que el astrágalo podría restaurar parcialmente la función inmune deprimida en los ratones del tumor-transporte (Cho 2007a), mientras que otro concluyó que “… el astrágalo podría exhibir los efectos antitumores, que se pudieron alcanzar con activar… el mecanismo inmune antitumores del anfitrión” (Cho 2007b).

El astrágalo también ha mostrado para ser beneficioso contra leucemia. Fue observado en un ensayo clínico que el astrágalo indujo apoptosis en una variedad de células crónica de la leucemia mieloide (Huang 2012).

Café.  El café, especialmente brebajes enriquecidos con el ácido chlorogenic, protege las células contra el daño de la DNA que ése lleva al envejecimiento y al desarrollo del cáncer (Bakuradze 2011; Hoelzl 2010; Misik 2010). Los tumores crecientes desarrollan la capacidad de invadir el tejido local y regional aumentando su producción de enzimas de “proteína-fusión” llamadas las metaloproteinasas de la matriz. Ácido-presente Chlorogenic en café-fuerte inhibió la actividad de la metaloproteinasa de la matriz (Jin 2005; Belkaid 2006). Además, el ácido chlorogenic indujo apoptosis en las células mielógenas crónicas de la leucemia (Bandyopadhyay 2004).

Vitaminas D3, E, K2, y B12. La vitamina D3 y sus análogos pueden ayudar a ciertas células de la leucemia (AML) para convertirse, o distinga en, las células normales (Srivastava MD y otros 2004). Sin embargo, un hemograma completo mensual (CBC) para supervisar el calcio del suero, y el riñón y la función hepática, es necesario prevenir toxicidad de la vitamina D3.

Los nivel E de la vitamina son más bajos en los pacientes de CML comparados a los individuos sanos (Singh V y otros 2000). La vitamina E (como la sal del succcinato), conjuntamente con la vitamina D3, promueve la maduración de la célula en las células de la leucemia HL-60 (Sokoloski JA y otros 1997).

Los análogos de la vitamina K2 ayudan a normalizar las células de la leucemia (Miyazawa K y otros 2001). La suplementación de la vitamina K2 tomada solamente o con todo-transporte la terapia ácida retinóica (ATRA) puede beneficiar a la leucemia mielógena (Yaguchi M y otros 1997).

La deficiencia de la vitamina B12 causa roturas del cromosoma y es un factor de riesgo para TODOS (los BN 1999 de Ames; Skibola CF y otros 2002). La suplementación de la vitamina B12 se piensa para reducir daño del cromosoma que ésa lleva a TODOS (los BN 1999 de Ames).

Extracto de la soja. Los extractos de la soja contienen los niveles del genistein, un inhibidor de la cinasa de la tirosina de la proteína, una enzima que llegue a ser disfuncional en células cancerosas. La actividad de la cinasa de la tirosina de la proteína es reducida por el genistein, impidiendo posteriormente el crecimiento de las células cancerosas (Carlo-Stella C y otros 1996b; Carlo-Stella C y otros 1996a).

Los estudios han mostrado que el genistein aumentó la potencia de la bleomicina quimioterapéutica del agente contra la variedad de células HL-60 de la leucemia, y redujo el daño que este agente causa normalmente a los linfocitos normales, así puede reducir la toxicidad normal del tejido asociada a la quimioterapia (Lee R y otros 2004).

Las ventajas del extracto de la soja pueden ser más significativas en casos de la leucemia con un gen del mutante p53, haciendo las células de la leucemia más sensibles a la quimioterapia. Por ejemplo, el genistein derivado de los extractos de la soja se ha mostrado a la expresión de los aumentos del gen que ayuda a suprimir el crecimiento de la célula cancerosa (es decir gen de supresor normal del tumor p53) en tumores sólidos que actúa para proteger el cuerpo contra el desarrollo del cáncer (Lian F y otros 1999).

La presencia de genes del mutante p53 es determinada por el examen de un patólogo de las células de la leucemia. Consulte a su médico para determinar si el patólogo que realizaba una prueba del immunohistochemistry para el mutante o p53 funcional descubrió el mutante p53; pida alternativamente que su médico realice esta prueba vía la genética de Genzyme (antes laboratorios de IMPATH): www.genzymegenetics.com

Curcumina. Un extracto de la cúrcuma de la especia, curcumina actúa conjuntamente con el genistein del isoflavona de la soja para reducir el número de propiedades leucemia-que promueven, tales como señales del crecimiento y cytokines favorable-inflamatorios que se sobreproduzcan en la leucemia (Arbiser JL y otros 1998).

La curcumina se ha mostrado a:

  • Inhiba la producción de bFGF, una señal potente del crecimiento para las células cancerosas que se sepa para ser sobreproducida en AML, CML, y TODO (Arbiser JL y otros 1998).
  • Aumente la expresión del gen cáncer-protector p53 en variedades de células de la leucemia, así haciéndolas más susceptibles a la muerte celular (Jee SH y otros 1998).
  • Reduzca la producción del cytokine inflamatorio, la TNF-alfa, que se sobreproduce en CML y TODO (Xu YX y otros 1997).

Té verde y negro. El galato de Epigallocatechin (EGCG) en té verde bloquea la producción del factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), considerada esencial para el crecimiento y la extensión (Lee YK y otros 2004) de la leucemia. EGCG puede ser particularmente útil en CLL, un tipo de la leucemia que confíe pesadamente en VEGF para su supervivencia. EGCG aumentó perceptiblemente el índice de muerte celular en 8 muestras de 10 CLL (Lee YK y otros 2004). El té verde bloquea la proliferación de linfocitos de los pacientes adultos de la leucemia del linfocito T (Li HC y otros 2000). Las teaflavinas encontradas en té negro también se han mostrado para ser tan potentes como EGCG del té verde en el bloqueo de la proliferación de las variedades de células de la leucemia (Lung HL y otros 2004).

Ácidos grasos esenciales (EPA, DHA, y GLA). Varias leucemias se asocian anormalmente a niveles de la alfa y del IL-6 inflamatorios (Aguayo A y otros 2000 de los cytokines TNF; Fayad L y otros 2001). El ácido Docosahexaenoic (DHA) y el ácido gamma-linolenic (GLA) son los ácidos grasos esenciales que suprimen estos cytokines inflamatorios peligrosos (De CR y otros 2000; Purasiri P y otros 1997). El uso de GLA y del DHA se ha mostrado para mejorar la respuesta de la leucemia a la quimioterapia (Liu QY y otros 2000). GLA y el ácido eicosapentaenoic (EPA) se han mostrado para causar muerte en las células de la leucemia HL-60 (Gillis RC y otros 2002). Además, un estudio clínico reciente de la fase I/II en seres humanos con el cáncer sólido también mostró que el DHA puede mejorar respuestas a la quimioterapia del paclitaxel y del carboplatin (Harries M y otros 2004).

Los ácidos grasos esenciales DHA y EPA se derivan de pescados, de primavera, y de los aceites de la borraja.

Antioxidantes (ácido lipoico y ácido L-ascórbico). El ácido lipoico es un antioxidante potente con los efectos antienvejecedores (Hagen TM y otros 1999; Lykkesfeldt J y otros 1998). La exposición de la variedad de células de la leucemia de Jurkat al ácido lipoico aumentó la muerte celular (apoptosis) de las células cancerosas pero no afectó a linfocitos de los individuos sanos normales (senador CK y otros 1999). El ácido lipoico activa el caspase de la enzima que conduce un tipo concreto de muerte celular apoptotic (senador CK y otros 1999). El ácido lipoico ayuda a las células inmunes lisiadas, dañadas (tales como los de enfermos de cáncer) para funcionar más normalmente (el senador CK y otros 1997).

La investigación muestra ese ácido lipoico, usado conjuntamente con la vitamina D3, ayudas para apoyar (contra cacerígeno) crecimiento normal y la maduración de las células de la leucemia (Sokoloski JA y otros 1997).

El ácido L-ascórbico de la demostración de los pruebas de laboratorio inhibe la proliferación de las células de la leucemia HL-60 y apoya su (contra cacerígeno) crecimiento y maduración normales (Kang HK y otros 2003). De hecho, el ácido L-ascórbico se está evaluando para el tratamiento de AML porque los pruebas de laboratorio mostraron que bloqueó el crecimiento de tres variedades de células de AML y de células leucémicas frescas a partir de tres pacientes de AML (Kennedy DD y otros 2004; Park S y otros 2004).

Independientemente de si el uso de antioxidantes pone en contra o los agentes de la quimioterapia de las ayudas pueden depender del tipo de leucemia, de la droga usada, y de la dosis del antioxidante. La gente que experimenta la quimioterapia debe discutir el uso de antioxidantes con un oncólogo y referir al capítulo de la quimioterapia del cáncer.

Suplementación alimenticia para las formas específicas de leucemia

Leucemia de Promyelocytic: El uso del ácido retinóico (derivado de la vitamina A) y sus derivados sintéticos, a menudo conjuntamente con la vitamina D3, es establecidos en leucemia promyelocytic. Esta estrategia tiene en cuenta los problemas genéticos subyacentes en este tipo de leucemia (Huang ME y otros 1988; Mann G y otros 2001).

Leucemia mieloide crónica: Varios suplementos dietéticos comparten semejanzas con Gleevec®, (Manley PW y otros 2002; Nakajima M y otros 2003) la droga aprobada por la FDA para CML. Éstos incluyen curcumina, (Aggarwal BB y otros 2003) genistein de los extractos de la soja, (Carlo-Stella C y otros 1996b) catecol del té verde, y los alkylgylcerols del aceite de hígado de tiburón (Lee YK y otros 2004; Pugliese PT y otros 1998), que inhiben la actividad de la cinasa de la tirosina de la proteína, una enzima que es anormal en células de CML. Además, la curcumina inhibe la producción de factores de crecimiento y los mensajeros químicos que son anormales en CML, por lo tanto reduciendo la capacidad de la célula leucémica de multiplicarse y de crecer (Arbiser JL y otros 1998; Xu YX y otros 1997). Ajoene, un extracto del ajo, se ha mostrado en algunos estudios para tener actividad contra las células de CML (HT 2004 de Hassan).

Leucemia mieloide aguda: Algunos estudios han sugerido que la curcumina y el genistein pueden bloquear el crecimiento de las células de AML interfiriendo con los factores de crecimiento que se sobreproducen en las células de AML (Arbiser JL y otros 1998; Bhatia N y otros 2001; Hurley MM y otros 1996). El ácido L-ascórbico se está probando clínico para AML después de los pruebas de laboratorio encouraging (Park S y otros 2004). Los estudios han mostrado que el resveratrol y el ajoene son capaces de matar a las células de AML (Asou H y otros 2002; Estrov Z y otros 2003; HT 2004 de Hassan; Xu B y otros 2004). Por otra parte, el ajoene se ha mostrado a las células resistentes de la quimioterapia AML de la matanza que presentan dificultades particulares en los más viejos pacientes (Ahmed N y otros 2001).

Leucemia linfocítica aguda: La curcumina y el genistein se han mostrado a las pandillas la capacidad de bloquear las sustancias inflamatorias, tales como TNF-alfa, que se observan en niveles en TODOS (Arbiser JL y otros 1998; Bhatia N y otros 2001; Hurley MM y otros 1996; Xu YX y otros 1997).

Leucemia linfocítica crónica: Epigallocatechin del té verde, la curcumina de la cúrcuma, y el genistein de los extractos de la soja todos se han mostrado para bloquear la producción de factores de crecimiento tales como VEGF (Arbiser JL y otros 1998; Carlo-Stella C y otros 1996b; Lee YK y otros 2004) visto típicamente en niveles en CLL (Ferrajoli A y otros 2001). Los ácidos grasos esenciales se han mostrado para suprimir otros factores inflamatorios, tales como IL-6 y TNF-alfa que se ven en niveles en CLL (De CR y otros 2000; Purasiri P y otros 1997).

Ginseng de Panax. El ginseng de Panax, también conocido como ginseng coreano, se ha utilizado en China para los millares de años como remedio popular para las enfermedades varous incluyendo el cáncer (Kang 2011). Los investigadores observaron que el extracto del ginseng de panax suprimió crecimiento en células promyelocytic humanas de la leucemia induciendo el apoptosis (Lee 2000; Nguyen 2010). También, la capacidad de la vitamina D de inducir la diferenciación (el IE, el proceso por los cuales las células cancerosas transforman en las células que aparecen ser normales a un mayor grado, y por lo tanto menos agresivo) de células leucémicas fue aumentada por el ginseng de panax (Kim 2009).

PSK. PSK, que es un extracto especialmente preparado del polisacárido de la seta coriolus - versicolor, se ha estudiado extensivamente en Japón en donde se utiliza como modificante biológico no específico de la respuesta para aumentar el sistema inmune en los enfermos de cáncer (Koda 2003; Noguchi 1995; Yokoe 1997). PSK suprime invasividad de la célula del tumor abajo-regulando varios factores invasión-relacionados (Zhang 2000). PSK se ha mostrado para aumentar actividad de la célula de NK en los estudios múltiples (Ohwada 2006; Fisher 2002; García-Lora 2001; Pedrinaci 1999).

La seta de coriolus ha demostrado efectos anti-leucémicos. En un estudio, coriolus suprimió la proliferación de células leucémicas por mayor el de 90% (Lau 2004). Otros estudios han confirmado estos hallazgos con el mecanismo de la acción mediado vía apoptosis (Ho 2006; Hirahara 2012

Reishi. Los componentes activos de la seta de Reishi incluyen polisacáridos, una proteína única nombrada LZ-8, y los triterpenos (Bao 2001; Xu 2011; Yeh 2010). Entre su amplio-espectro los efectos de inmune-impulso son los siguientes:

  • Reishi promueve la especialización de las células y de los macrófagos dendríticos, que son esenciales en permitir que el cuerpo reaccione a las nuevas amenazas, a las vacunas, y a las células cancerosas (Cao 2002; Lai 2010; En enero de 2011; Ji 2011; Chan 2005).
  • Los efectos de Reishi sobre las células dendríticas se han demostrado impulsar la respuesta a la vacuna del tétanos; las proteínas de la seta están también bajo investigación como “coadyuvantes” a las vacunas emergentes y a otra de la DNA del cáncer los tratamientos contra el cáncer inmune-basados (Lai 2010; Chu 2011; Lin 2011; Zhu 2012).
  • El polisacárido de Reishi acciona crecimiento y el desarrollo de la médula, donde están nacidas la mayoría de las células inmunes; después de la erradicación de la médula por quimioterapia, Reishi aumentó la producción de glóbulos rojos y blancos (Zhu 2007). Los polisacáridos de Reishi proporcionan la función de inmune-impulso a los glóbulos blancos de circulación de la cáncer-matanza de los diversos tipos (Xu 2011).
  • Los números de los aumentos de Reishi y las funciones de virtualmente todas las variedades de células en el sistema inmune, tal como células de asesino naturales, anticuerpo-produciendo las células de B, y las células de T responsables de respuesta rápida a un nuevo o “recordaban” el antígeno (enero de 2011; Wang 2012; Jeurink 2008).

El laboratorio y los estudios animales confirman que Reishi estimula una inmunorespuesta anticáncer apropiada mientras que sofoca inflamatorio cáncer-que promueve. Algunos pequeños estudios humanos han demostrado la capacidad de Reishi de aumentar la función inmune en pacientes con los cánceres avanzados (Wang 1997; Ooi 2000; Gao 2003).

Los extractos de Reishi también han probado útil en la inducción de muerte celular en diversos “cánceres del glóbulo blanco” por ejemplo linfoma, leucemia, y el mieloma múltiple (moleta 2006). En cada uno de estos tipos del cáncer, los extractos de la seta de Reishi se han mostrado para evitar que los nuevos tumores se presenten, y en muchos casos para encoger los tumores existentes o las masas precancerosas (Lu 2001, 2002; Oka 2010; José 2011). Estos efectos, porque pueden parar un tumor en sus pistas antes de que alcance nunca un tamaño perceptible o peligroso, se pueden considerar prevención de cáncer acertada por el immunosurveillance (Lu 2001, 2002).

Aceite de hígado de tiburón. Alkylglycerols es los éster-lípidos naturales que primero fueron aislados del aceite de hígado de tiburón y utilizados en el tratamiento de niños con la leucemia (BROHULT A 1958). El tratamiento de células cancerosas con los alkylglycerols bajó la capacidad de la célula cancerosa de reproducir y de invadir las células sanas (Wang H y otros 1999). Los estudios animales muestran que los alkylglycerols acortan crecimiento del tumor bloqueando el crecimiento del vaso sanguíneo de célula cancerosa (Pedrono F y otros 2004). Alkylgylcerols también inhibe la cinasa de proteína C, una proteína crítica en la proliferación de célula que se desregulariza a menudo en la malignidad (Pugliese PT y otros 1998). El aceite de hígado de tiburón es la fuente principal de alkylglycerols y se podría tomar hasta 100 magnesios, tres veces por día, por tres meses sin los efectos secundarios (Pugliese PT y otros 1998). El aceite de hígado de tiburón no debe ser consumido sin primero la consulta con su médico.

Sulforaphane. Sulforaphane, que es un isotiocianato, se concentra lo más altamente posible en bróculi así como en otras verduras crucíferas (eg., las coles de Bruselas, col y coliflor).

Sulforaphane desintoxica los agentes carcinógenos potenciales, promueve apoptosis, bloquea el ciclo celular que se requiere para la réplica de la célula cancerosa, previene la invasión del tumor en tejido sano, aumenta actividad de la célula de asesino natural, y combate la metástasis (Zhang 2007; Nian 2009; Traka 2008; Thejass 2006). La investigación también ha demostrado que el sulforaphane está entre las sustancias químicas de la planta lo más potente posible capaces de bloquear los efectos cáncer-que producen de la radiación ultravioleta (Dinkova-Kostova 2008).

En un ensayo clínico, el sulforaphane aumentó la eficacia del imatinib (una droga usada en el tratamiento de la leucemia mielógena crónica) contra las células de la leucemia (Lin 2012). También ha accionado apoptosis en las células de la leucemia (luna 2009).

Extracto del ajo (Ajoene). Ajoene, un compuesto con sulfuro natural extraído del ajo, tiene propiedades de la anti-leucemia (Ahmed N y otros 2001; HT 2004 de Hassan; Xu B y otros 2004). Ajoene tiene antitrombótico y colesterol-baja de propiedades pero no se ha probado clínico. El ajoene de la demostración de los pruebas de laboratorio bloquea la división y el crecimiento de las variedades de células de la leucemia, baja biosíntesis del colesterol con la inhibición de la HMG-CoA-reductasa, y causa la muerte de las células de CML (HT 2004 de Hassan).

Ajoene aumenta la capacidad de dos agentes quimioterapéuticos (cytarabine y fludarabine) de matar a las células humanas de AML que eran previamente resistentes a la quimioterapia (Ahmed N y otros 2001; HT de Hassan 2004). Ajoene es una nueva terapia prometedora para AML recaído y AML en los ancianos, que son más resistentes a la quimioterapia. Los suplementos puros del ajo contienen el ajoene.

Vitamina A. La administración oral de los análogos de la vitamina A así como de los derivados sintéticos de la vitamina A ayuda a apoyar crecimiento normal y la maduración de células y se asocia a las tarifas de la remisión de hasta el 90 por ciento cuando está utilizada para tratar ciertos tipos de leucemia (Huang ME y otros 1988; Mann G y otros 2001; Okuno M y otros 2004). La vitamina A soluble en la grasa (palmitato de Retinyl) se ha utilizado para mantener la supervivencia a largo plazo de niños con AML (Skrede B y otros 1994). Vesanoid (Tretinoin®), un análogo de la vitamina A que inhiba la división celular y permita que las células mieloides alcancen madurez y logren la función normal, es aprobado para el tratamiento de ciertas leucemias (Kerr PE y otros 2001).

Los estudios han mostrado que la resistencia a los medicamentos de la quimioterapia se puede superar usando derivados de la vitamina A conjuntamente con la vitamina D3 y sus análogos (Defacque H y otros 1996; Elstner E y otros 1996; Miyauchi J y otros 1997; Nakajima H y otros 1996).

La vitamina A está disponible como el retinol del medicamento de venta con receta (que es un alcohol de la vitamina A). La administración oral de la vitamina A soluble en agua puede inhibir deficiencia en ésos con la mala absorción, una toma poco proteínica, la infección activa, o experimentar terapia antibiótico. Un análisis de sangre mensual para medir la concentración del suero de vitamina A es necesario supervisar para la toxicidad Uno-inducida vitamina del hígado. Los estudios animales muestran que la vitamina E protege contra toxicidad de la vitamina A y aumenta la asimilación y el almacenamiento de la vitamina A (Jenkins MY y otros 1999; St CM y otros 2004).

La suplementación con vitamina A en los pacientes que son tratados con los retinoids o los análogos sintéticos de la vitamina A (imitadores) para el cáncer se debe evitar debido a la toxicidad potencial con la combinación. El complemento con vitamina A para apoyar crecimiento y la maduración sanos de la célula se puede considerar sólo después de la consulta con su médico si también le están tratando para la leucemia con los derivados sintéticos de la vitamina A.

Resveratrol. El Resveratrol, un polifenol de la planta encontrado en uvas y el vino rojo, se ha mostrado en estudios científicos para inhibir el crecimiento de las variedades de células de la leucemia. El Resveratrol reduce el crecimiento de las variedades de células de AML y causa muerte en las células de la leucemia HL-60 (Su JL y otros 2005). El Resveratrol se ha mostrado para bloquear la proliferación de las células frescas de AML tomadas de la médula de cinco pacientes nuevamente diagnosticados (Asou H y otros 2002; Estrov Z y otros 2003). La exposición de la variedad de células U937 de la leucemia a las concentraciones de resveratrol similares a ésas encontradas en vino rojo bloqueó la proliferación de célula pero, en este caso, no aumentó la muerte celular de estas células anormales (Castello L y otros 2005).

Los estudios del resveratrol en seres humanos sugieren que sea seguro, (Aggarwal BB y otros 2004) pero las dosis humanas apropiadas para la terapia de la leucemia no se han determinado. Sin embargo, un estudio en ratones mostró el resveratrol, tomado oral, sólo actividad anti-leucémica potencial mostrada en las altas dosis de 80 mg/kg del peso corporal (Gao X y otros 2002). La suplementación con el resveratrol para apoyar crecimiento y la maduración sanos de la célula debe ser hecha sólo después de la consulta con su médico si también le están tratando para la leucemia.

Ácido fólico. Los estudios han sugerido que la suplementación del folato de la dieta de una madre durante embarazo protege al niño contra niñez TODO (Thompson JR y otros 2001) y que las anormalidades en los genes responsables de metabolismo del folato son un factor de riesgo sabido para el adulto y niñez TODA (Skibola CF y otros 2002). Sin embargo, la suplementación del ácido fólico durante el tratamiento de la leucemia debe ser acercada con cautela porque puede interferir con las drogas de la quimioterapia que son utilizadas para tratar la leucemia.

El mejor ejemplo de esto es el methotrexate de la droga. El Methotrexate, una droga de la quimioterapia usada para tratar muchos diversos tipos de cánceres incluyendo ciertos tipos de leucemias, trabaja compitiendo con el ácido fólico para una enzima dominante usada en crecimiento de la célula. Puesto que las células cancerosas crecen mucho más rápidas de las células normales, el methotrexate trabaja interfiriendo con la capacidad de las células cancerosas de crecer rápidamente. Por ejemplo, el methotrexate se utiliza para tratar la niñez TODA (Cohen IJ 2004; Kisliuk RL 2003). Sin embargo, el complemento con el ácido fólico puede interferir con la capacidad del methotrexate de limitar crecimiento de la célula cancerosa.

Si están tratando a un paciente con leucemia o el otro cáncer con methotrexate, u otra droga ácida anti-fólica que sea realmente un folato análogo, después la suplementación del ácido fólico debe ser evitada porque puede interferir con el efecto anticáncer del methotrexate.

Melatonin. El Melatonin, una hormona producida por la glándula pineal durante horas de la noche, regula sueño y ciclos el despertar en los seres humanos (Haimov I y otros 1997). Además, ayuda a la ayuda el sistema inmune por la actividad estimulante del linfocito (EL-Sokkary GH y otros 2003).

El uso de los suplementos del melatonin en el tratamiento de la leucemia fue acercado inicialmente con cautela (Conti A y otros 1992). Sin embargo, los estudios recientes muestran que el melatonin puede aumentar la eficacia del tratamiento de la leucemia (Granzotto M y otros 2001; Lissoni P y otros 2000). Un estudio en animales mostró que el melatonin sensibilizó una variedad de células resistente de la leucemia de la quimioterapia (P388) al tratamiento (Granzotto M y otros 2001). Además, un estudio clínico mostró que la suplementación del melatonin apoyó el tratamiento de la leucemia con el cytokine interleukin-2 (Lissoni P y otros 2000). La suplementación y el co-tratamiento del Melatonin con las células autólogas o allogeneic se ha propuesto como modelo para el control de la leucemia mala de la beta-célula (Nir I y otros 1999). El uso del melatonin de apoyar un sistema neuroendocrino sano se debe utilizar con cautela y sólo después de la consulta con su médico si le están tratando para la leucemia.