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Terapias alternativas complementarias del cáncer

Aumento del sistema inmune

Una gama de terapias de la leva se ha mostrado para impulsar la función inmune en enfermos de cáncer. Éstos incluyen:

Germen de trigo fermentado. La neutropenia, una condición caracterizada por números bajos de glóbulos blancos conocidos como neutrófilos, es una complicación de la quimioterapia que deja pacientes peligroso susceptibles a las infecciones (Mego M y otros 2005). El complemento con el extracto fermentado del germen de trigo durante el tratamiento convencional reduce el acontecimiento de la neutropenia (Garami M y otros 2004).

La suplementación del ajo impulsa la función inmune en los enfermos de cáncer (Patya M y otros 2004) mejorando la función de las células de asesino naturales y de los linfocitos (Hassan ZM y otros 2003; Patya M y otros 2004; Tang Z y otros 1997).

Las medicinas herbarias tales como echinacea, ginseng, y astrágalo consolidan el sistema inmune y pueden ser beneficiosas a los enfermos de cáncer (bloque KI y otros 2003; Suh SO y otros 2002). De hecho, el ginseng rojo impulsa el sistema inmune de los enfermos de cáncer gástricos que experimentan la quimioterapia después de la cirugía (Suh SO y otros 2002). Los pacientes que tomaban el ginseng rojo tenían supervivencia total perceptiblemente más alta (el 76 por ciento) que no-complementando los temas (el 39 por ciento) en cinco años (Suh SO y otros 2002).

Los extractos de la seta aumentan la actividad de las células de asesino naturales en los enfermos de cáncer ginecológicos que experimentan la quimioterapia (Ahn WS y otros 2004). Un extracto del polisacárido del lucidum de Ganoderma conocido como ganopoly (1800 el magnesio, diario de tres veces antes de las comidas por 12 semanas) célula de asesino natural impulsada numera en los enfermos de cáncer de la avanzado-etapa (Gao Y y otros 2003).

En un estudio seleccionado al azar, de doble anonimato, placebo-controlado de 68 pacientes con avanzado (etapa III o IV) no-pequeño cáncer de pulmón de la célula, péptidos del polisacárido (PSP) aislados de la seta coriolus - versicolor (340 magnesios, diario de tres veces por cuatro semanas) mejoró perceptiblemente cuentas del leucocito y del neutrófilo de la sangre, el suero IgG e IgM, y el porcentaje de las grasas de cuerpo comparó al grupo de control (Tsang KW y otros 2003).

En una serie del caso de ocho pacientes con los diversos cánceres (sobre todo etapa II-IV), una combinación de Doctor en Medicina-fracción de la seta del maitake(frondosade Grifola) y de polvo entero del maitake dio lugar a una respuesta positiva en 23 de 36 enfermos de cáncer. La regresión del cáncer o la mejora significativa del síntoma fue observada en el 69 por ciento de pacientes del cáncer de seno, el 63 por ciento de enfermos de cáncer del pulmón, y el 58 por ciento de enfermos de cáncer del hígado. El estudio encontró un menos de 10 por ciento al 20 por ciento de mejora en leucemia, cáncer de estómago, y enfermos de cáncer del cerebro. Además, cuando el maitake era adición admitida a la quimioterapia, las actividades inmune-competentes de la célula fueron aumentadas 1,2 veces a 1,4 veces comparadas a la quimioterapia solamente (Kodama N y otros 2002).

Immunonutrition. Los pacientes que experimentan cirugía para quitar una masa de tumor sufren a menudo sistemas inmunes deprimidos después de la cirugía, que reduce su recuperación y los dejan vulnerables a la infección (Ates E y otros 2004). Diversas formas de nutrición diseñaron impulsar la ayuda del sistema inmune la recuperación de enfermos de cáncer después de la cirugía (Ates E y otros 2004; Braga M y otros 2002; Song JX y otros 2002). Por ejemplo, los alimentos administrados los pacientes que contienen los ácidos grasos (con la ayuda de un tubo de alimentación directamente en el estómago) tienen una recuperación más rápida de los números de la célula inmune (Ates E y otros 2004). Los suplementos orales enriquecidos con la arginina y los ácidos grasos omega-3 mejoraron la recuperación inmune y redujeron los índices de infección (Braga M y otros 2002; Song JX y otros 2002).

El Melatonin es una hormona con actividades inmunoreguladoras. La mayoría de los enfermos de cáncer tienen niveles bajos del melatonin (Bartsch C y otros 1999). Los suplementos del Melatonin (magnesio 10 al día) mejoran la función inmune en los pacientes que sufren de una variedad de cánceres, incluyendo gástrico, renal, la próstata, y cánceres de vejiga, sin ningunos efectos nocivos evidentes (Neri B y otros 1998). Los estudios clínicos apoyan el valor del melatonin, demostrando que los suplementos del magnesio 20 al día pueden mejorar la función inmune en enfermos de cáncer, predominante aumentando la inmunidad conducida por los dos principales mensajeros, interleukin-2 e interleukin-12 antitumores (Lissoni P 2000, 2002).

Bacterias probióticas. Cuando los enfermos de cáncer con la neutropenia (cuentas bajas del neutrófilo) exhiben síntomas de la infección tales como fiebre, la condición de la neutropenia se refiere como neutropenia febril (Mego M y otros 2005). El movimiento de bacterias a través de la guarnición intestinal es en parte responsable de la neutropenia febril (Mego M y otros 2005). Interesante, los científicos han demostrado que la colonización del intestino con las bacterias probióticas amistosas redujo (en virtud de la competencia) la infección de las bacterias neutropenia-que causaban febriles (Mego M y otros 2005).

Técnicas de la relajación. Quizás naturalmente, los estudios clínicos ahora han mostrado que el humor y la risa tienen un efecto positivo sobre el sistema inmune, caracterizado por números crecientes de células de asesino naturales (Bennett MP y otros 2003; Berk LS y otros 2001; Christie W y otros 2005; Takahashi K y otros 2001).

Otras técnicas tales como masaje y meditación que se diseñan para fomentar la relajación también mejoran la función de sistema inmune en los enfermos de cáncer (Hernández-Reif M y otros 2004, 2005; Hidderley M y otros 2004). De hecho, los pacientes del cáncer de seno que participaban en un programa de la terapia del masaje habían aumentado números de células de asesino naturales y de linfocitos (Hernández-Reif M y otros 2004, 2005).

Vitamina E. La suplementación a corto plazo con la vitamina E de la alto-dosis (magnesio 750) aumenta el número y la actividad de linfocitos en pacientes con el cáncer colorrectal avanzado (Malmberg KJ y otros 2002). Además, la suplementación con la vitamina E durante la quimioterapia reduce la pérdida de glóbulos blancos (neutropenia) que se asocia a la quimioterapia (Branda RF y otros 2004).