Venta del cuidado de piel de Life Extension

Revista de Life Extension

Life Extension revista octubre de 2013
Informe  

Riesgos mortales planteados por medios de noticias

Por William Faloon, Luke Huber, ND, MBA, Kira Schmid, ND, Blake Gossard, Scott Fogle, ND

Los ácidos grasos del aceite de pescado Omega-3 ofrecen la primera línea de defensa contra cáncer de próstata

En contraste con este ataque en omega-3s, la literatura científica identifica dietas arriba en las grasas omega-6, los ácidosgrasos transporte, y las grasas saturadas según lo asociado a mayor riesgo de cáncer de próstata, mientras que la toma creciente de las grasas de cadena larga omega-3 de pescados se ha mostrado para reducir riesgo. De acuerdo con hallazgos constantes a través de una amplia gama de poblaciones humanas, la investigación científica ha identificado porqué la consumición de las clases incorrectas de ácidos grasos provoca un efecto estimulante sobre cáncer de próstata.29,30

Para comprobar qué ocurre después de que se consuman los ácidos grasos dietéticos, los caminos bioquímicos mostrados en la carta abajo proporcionan las respuestas. Por ejemplo, déjenos asumen que para la cena, usted come un filete (una fuente de grasa saturada, así como el ácido araquidónico) y una ensalada, junto con ricos típicos de una preparación en una grasa omega-6 tal como aceite de la soja o de alazor.

La grasa Omega-6 convierte fácilmente al ácido araquidónico en el cuerpo. Como se muestra en la carta abajo, el cuerpo intenta compensar exceso de ácido araquidónico con el camino de la lipooxigenasa 5 (5-LOX). Los estudios múltiples muestran fuertemente que los subproductos enzimáticos 5-LOX como el leukotriene B4 y 5-HETE estimulan directamente la proliferación de célula cancerosa de la próstata a través de varios mecanismos bien definidos.31-36

Por ejemplo, el ácido araquidónico es metabolizado por 5-LOX al ácido hydroxyeicosatetraenoic 5 (5-HETE), un factor potente de la supervivencia que las células cancerosas de la próstata utilicen para escapar la destrucción.37,38 la consumo de una dieta de las comidas ricas en ácido araquidónico, o los precursores al ácido araquidónico tienen gusto del ácido linoleico gordo omega-6, provocan directamente la producción 5-LOX de subproductos metabólicos peligrosos, que puede promover la progresión del cáncer de próstata. Además de 5-HETE, 5-LOX también metaboliza el ácido araquidónico en el leukotriene B4, un agente favorable-inflamatorio potente que las reacciones destructivas de las causas en el cuerpo e inflijan daño severo a la pared arterial.39-41

Si se reducen los niveles del ácido araquidónico, una supresión correspondiente 5-LOX de los productos 5-HETE y el leukotriene B4 ocurrirán. Una gran cantidad de investigación científica demuestra claramente que la suplementación con los ácidos grasos de cadena larga como EPA y el DHA del aceite de pescado puede ayudar a reducir la producción de eicosanoids ácido-derivados araquidónicos en el cuerpo.42

Al contrario de los resultados malinterpretados presentados en este informe de los hombres que no consumían cantidades significativas de omega-3s, muchos otros estudios clínicos indican la ventaja sustancial con la toma del ácido graso omega-3 en cáncer de próstata.

Los estudios adicionales indican la ventaja sustancial con la toma creciente de los ácidos grasos Omega-3

Los estudios adicionales indican la ventaja sustancial con la toma creciente de los ácidos grasos Omega-3

El informe que ataca omega-3s está en conflicto con los estudios anteriores que demuestran que la toma creciente de las grasas omega-3 se ha mostrado para reducir riesgo de cáncer de próstata y las dietas arriba en las grasas omega-6 están asociadas a mayor riesgo. Este análisis dañado sugiere una relación entre los niveles crecientes del ácido graso omega-6 y el riesgo disminuido de cáncer de próstata, que es, otra vez, completamente contrario con los efectos favorable-inflamatorios sabidos de los ácidos grasos omega-6. Los estudios siguientes, pasados por alto por los medios hambrientos del título, muestran una reducción en cáncer de próstata en respuesta a una situación más alta omega-3:

  • Un meta-análisis 2010 encontró una reducción del 63% en índices de mortalidad del cáncer de próstata en ésos con un consumo de pescados más alto.2
  • Un estudio 2004 de 47.866 hombres encontró una tendencia hacia el riesgo disminuido de cáncer de próstata con el aumento de niveles de EPA y de DHA.3
  • Un estudio 2007 de Harvard de 14.916 hombres encontró una incidencia más baja del cáncer de próstata en los hombres que tenían niveles más altos de los ácidos grasos con cadena larga omega-3.4
  • Un estudio 2013 de Harvard de la toma creciente encontrada los hombres del ácido graso 293.464 omega-3 fue asociado a perceptiblemente más de tarifa reducida del cáncer de próstata fatal. 5
  • Un estudio 2012 de Harvard de 525 hombres encontró un índice de mortalidad el 40% más bajo del cáncer de próstata entre hombres con la toma más alta de ácidos grasos marinos. 6
  • Un estudio 2011 de Duke University encontró un omega-6 creciente: el ratio omega-3 (es decir, más omega-6 y menos omega-3) fue asociado a un riesgo perceptiblemente elevado de cáncer de próstata del alto grado.7
  • Un estudio 1999 de Nueva Zelanda encontró índices perceptiblemente más bajos de cáncer de próstata con niveles de sangre más altos de EPA y de DHA.8
  • Un estudio de 1999 coreanos encontrado aumentó niveles de sangre de los ácidos grasos omega-3 asociados a índices más bajos de cáncer de próstata y de hiperplasia prostática benigna. 9
  • Un estudio anticipado 2003 divulgó “que los hombres con el alto consumo de pescados tenían un más poco arriesgado del cáncer de próstata, especialmente para el cáncer metastático.” 11
  • Un estudio 2010 que evaluó la toma nutritiva y riesgo de cáncer de próstata concluyó la “alta toma de los ácidos grasos omega-6, con sus efectos sobre la inflamación y la tensión oxidativa, puede aumentar riesgo de cáncer de próstata.”43
  • La Universidad de Chicago condujo un estudio publicado en 2004 que los niveles mostrados del PSA subieron con el omega-6 al ratio omega-3 en los hombres jamaicanos cuyo PSA era >10 ng/mL. Asocian a los investigadores conocidos, los “niveles crecientes de Omega-6 PUFAs y el ratio de Omega-6/Omega-3 PUFAs en hombres jamaicanos a un nivel del PSA y a un riesgo malos crecientes de cáncer de próstata.”44
  • Además de la literatura del ensayo clínico que indica ventajas constantes con la toma del ácido graso omega-3, las dietas japonesas y mediterráneas tradicionales ricas en los ácidos grasos omega-3 muestran una reducción fuerte, constante del riesgo en cáncer de próstata contra las dietas occidentales ricas en omega-6 y una grasa saturada.

Las dietas tradicionales en Japón y la región mediterránea alta en pescados son protectoras contra cáncer de próstata

Las dietas tradicionales en Japón y la región mediterránea alta en pescados son protectoras contra cáncer de próstata  

Los resultados dispuestos por los autores del informe negativo sobre el aceite de pescado que la toma omega-3 se puede ligar al cáncer de próstata es contraria, y en contraste despreciable, a las prolongadas pruebas que adietan arriba en lípidos marinos, tales como el japonés tradicional adiete y la dieta mediterránea, son protectores contra cáncer de próstata.

Por ejemplo, los japoneses tradicionales adietan, rico en los ácidos grasos omega-3 de pescados, confieren protección contra cáncer de próstata, al igual que la toma relativamente alta de los productos de la soja y de los niveles relativamente bajos fermentados de la grasa saturada.45 que las características del japonés tradicional adietan arriba en productos de la soja, arriba en pescados, y bajo en carne roja sea altamente relevante en biología del cáncer de próstata. Según parece, la dieta tradicional del japonés reduce el riesgo de cáncer de próstata con una combinación de características que generen un efecto sinérgico, anticáncer (en cáncer de próstata.)

Asimismo, las propiedades protectoras de la dieta mediterránea en relación con riesgo de cáncer de la enfermedad cardíaca y de próstata son establecidas. Varios aspectos de este modelo dietético son protectores, incluyendo el consumo regular de pequeños pescados (pescados más pequeños son menos probables contener los contaminantes que pescados depredadores más grandes tales como atún), alta toma del aceite de oliva (hay sinergia entre los polifenoles y aceite de pescado verdes olivas), ingestión arriba diaria de verduras frescas, las frutas enteras (ricos no pasterizados del zumo de fruta en fructosa concentrada), los cereales de alto contenido de fibra y las legumbres, y toma baja de grasas animales y de la carne roja saturadas.46

La ventaja sobrepasa claramente el riesgo para la suplementación del aceite de pescado entre hombres

La ventaja sobrepasa claramente el riesgo para la suplementación del aceite de pescado entre hombres

Las pruebas abrumadoras actualmente disponibles favorecen fuertemente la suplementación del aceite de pescado para la mayoría de los seres humanos del envejecimiento.

El aceite de pescado y la mayor toma del infante de marina omega-3 se han mostrado en varias ocasiones y constantemente para reducir riesgo cardiovascular a través de tipos múltiples de estudios. Por ejemplo:

  • Un ensayo seleccionado al azar, placebo-controlado encontró que el magnesio 1.800 de EPA combinado más el DHA fueron asociados a un 10% más de tarifa reducida de eventos cardiacos, al 12% más de tarifa reducida de infartos no fatales, y a un casi 11% más de tarifa reducida de muertes cardiacas.47
  • En un estudio grande de la intervención, seleccionaron al azar a 18.000 pacientes para recibir o una medicación del statin solamente o un statin másel magnesio 1.800 de EPA-pescados engrasa diariamente. Después de cinco años, ésos con una historia de la enfermedad de la arteria coronaria tenían un 19% más de tarifa reducida de eventos coronarios importantes en statin-más el grupo del aceite de los EPA-pescados comparado al grupo del statin-solamente.48
  • Un ensayo seleccionado al azar, de doble anonimato, placebo-controlado con los pacientes de hemodialisis crónicos encontró que el magnesio 1.700 del diario de los ácidos grasos omega-3 fue asociado a una reducción del 70% en el riesgo relativo de infarto del miocardio.49
  • Un ensayo seleccionado al azar, controlado usando el magnesio 3.300 de EPA y el DHA (y entonces una dosificación disminuida) encontraron una tendencia hacia un acontecimiento cardiovascular más bajo del evento con la suplementación del aceite de pescado. Siete eventos cardiovasculares ocurrieron en el grupo del placebo (no dado el aceite de pescado) mientras que solamente dos eventos cardiovasculares ocurrieron en el grupo aceite-complementado los pescados durante el estudio.50
  • Un meta-análisis con una dosis media del aceite de pescado del magnesio 3.700 encontrado bajó la presión arterial sistólica por 2,1 mmHg medio y diastólico por 1,6 mmHg.51
  • En un ensayo aleatorizado con los pacientes periféricos de la enfermedad arterial, el magnesio 2.000 de los ácidos grasos omega-3 dio lugar diariamente a una mejora en la dilatación flujo-mediada, marcador del 49% de la salud endotelial de la célula.52
  • El ensayo del estudio de GISSI-Prevenzione (un grande, haber seleccionado al azar, controlado) encontró que 1.000 mg/día de EPA y del DHA en 11.323 pacientes con una historia del infarto del miocardio reciente redujeron el riesgo de mortalidad total por el 20% y de muerte súbita por el 45%.53,54
  • El estudio del DARDO — un ensayo seleccionado al azar, controlado que examinó los efectos de aconsejar a 2.033 temas aumentar pescados grasos dietéticos — reveló una reducción del 29% en la mortalidad por todas causas comparada con ésas no aconsejadas.55
  • Un meta-análisis 2009 de ensayos seleccionados al azar, controlados encontró que la suplementación dietética con los ácidos grasos omega-3 redujo la incidencia de la muerte cardiaca súbita en temas con el infarto del miocardio anterior.56
  • Otro meta-análisis 2009 de ensayos seleccionados al azar, controlados encontró que la suplementación dietética con los ácidos grasos omega-3 redujo el riesgo de muerte cardiovascular, de muerte cardiaca súbita, de mortalidad por todas causas, y de eventos cardiovasculares no fatales en pacientes con una historia de ciertos eventos o factores de riesgo cardiovasculares.57
  • Un meta-análisis 2008 encontró una reducción significativa en muerte de causas cardiacas con la suplementación del aceite de pescado.58
  • Un meta-análisis 2002 de ensayos seleccionados al azar, controlados concluyó que los ácidos grasos omega-3 redujeron mortalidad total, la mortalidad debido al infarto del miocardio, y la muerte súbita en pacientes con enfermedad cardíaca coronaria.59