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Extractos

LE Magazine septiembre de 2004
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Tiroides

El hipotiroidismo subclínico es un factor de riesgo independiente para la ateroesclerosis y el infarto del miocardio en mujeres mayores: el estudio de Rotterdam.
FONDO: El hipotiroidismo público se ha encontrado para ser asociado a enfermedad cardiovascular. Si la autoinmunidad subclínica del hipotiroidismo y de la tiroides es también factores de riesgo para la enfermedad cardiovascular es polémico. OBJETIVO: Para investigar si la autoinmunidad subclínica del hipotiroidismo y de la tiroides está asociada a ateroesclerosis aórtica y al infarto del miocardio en mujeres posmenopáusicas. DISEÑO: Estudio transversal sobre la base de la población. DETERMINACIÓN: Un distrito de Rotterdam, los Países Bajos. PARTICIPANTES: Muestra escogida al azar de 1149 mujeres (edad media +/- años del SD, 69,0 +/- 7,5) participando en el estudio de Rotterdam. MEDIDAS: Los datos sobre la situación de la tiroides, la ateroesclerosis aórtica, y la historia del infarto del miocardio fueron obtenidos en la línea de fondo. El hipotiroidismo subclínico fue definido como nivel de hormona tiroides-estimulante elevado (>4.0 mU/L) y un ng/dL sin suero normal de pmol/L del nivel de la tiroxina (11 a 25 [0,9 a 1,9]). En las pruebas para los anticuerpos a la peroxidasa de la tiroides, un nivel mayores de 10 IU/mL del suero era considerado un resultado positivo. RESULTADOS: El hipotiroidismo subclínico estaba presente en 10,8% de participantes y fue asociado a un mayor predominio edad-ajustado de la ateroesclerosis aórtica (ratio de las probabilidades, 1,7 [ci del 95%, 1,1 a 2,6]) y del infarto del miocardio (ratio de las probabilidades, 2,3 [ci, 1,3 a 4,0]). El ajuste adicional para el nivel de colesterol del índice de masa corporal, total y de alta densidad de la lipoproteína, la presión arterial, y la situación que fumaba, así como la exclusión de las mujeres que tomaron los betabloqueadores, no afectó a estas estimaciones. Las asociaciones eran levemente más fuertes en las mujeres que tenían hipotiroidismo subclínico y anticuerpos a la peroxidasa de la tiroides (ratio de las probabilidades para la ateroesclerosis aórtica, 1,9 [ci, 1,1 a 3,6]; ratio de las probabilidades para el infarto del miocardio, 3,1 [ci, 1,5 a 6,3]). No se encontró ninguna asociación entre la autoinmunidad sí mismo de la tiroides y la enfermedad cardiovascular. El porcentaje atribuible del riesgo de la población para el hipotiroidismo subclínico asociado al infarto del miocardio estaba dentro de la gama de eso para los factores de riesgo importantes sabidos para la enfermedad cardiovascular. CONCLUSIÓN: El hipotiroidismo subclínico es un indicador fuerte del riesgo para la ateroesclerosis y del infarto del miocardio en mujeres mayores.

Ann Intern Med. 2000 15 de febrero; 132(4): 270-8

Epidemiología y prevención del hipotiroidismo clínico y subclínico.
La deficiencia del yodo es la causa más común del hipotiroidismo por todo el mundo. En las personas que viven en áreas yodo-repletas, las causas son congénitas, espontáneas debido a la enfermedad autoinmune crónica (tiroiditis autoinmune atrófica o tiroiditis autoinmune con bocio [la tiroiditis de Hashimoto]), o yatrogénicas debido a los goitrógenos, las drogas, o el tratamiento destructivo para el thyrotoxicosis. La investigación para el hipotiroidismo congénito existe y su uso previene el retraso mental. El predominio del hipotiroidismo espontáneo es entre el 1% y el 2% y es más común en más viejas mujeres y 10 épocas mas comunes en mujeres que en hombres. Una proporción significativa de temas tiene tiroiditis autoinmune crónica asintomática y los 8% de las mujeres (el 10% de mujeres durante 55 años de edad) y los 3% de hombres tienen hipotiroidismo subclínico. Aproximadamente una mitad de pacientes con hipotiroidismo público nuevamente diagnosticado ha recibido la terapia destructiva para el hipertiroidismo y se requiere la vigilancia indefinida. No hay mucho que se puede hacer para prevenir el acontecimiento del hipotiroidismo autoinmune espontáneo, pero si está identificado temprano, algo se puede hacer para prevenir la progresión a la enfermedad pública. La controversia existe si los adultos sanos se beneficiarían de la investigación para la enfermedad de tiroides autoinmune porque una proporción significativa de temas probados tendrá pruebas del fracaso suave de la tiroides. El hallazgo del caso en mujeres en la menopausia o visitar a un médico de la atención primaria con síntomas no específicos aparece justificado.

Tiroides. El 2002 de oct; 12(10): 839-47

Efecto del hipotiroidismo subclínico y obesidad en contenido mineral del entero-cuerpo y del hueso regional.
OBJETIVO: La actual investigación estuvo dirigido para evaluar el efecto del hipotiroidismo subclínico y la obesidad en el contenido mineral del hueso (BMC) en diversos segmentos del cuerpo. MÉTODOS: Treinta y dos mujeres premenopausal (edad: 37 +/- 9,9 años), con una amplia gama en el índice de masa corporal (BMI), fueron estudiados. El hipotiroidismo subclínico fue definido por un básico TSH > o = 4 microU/l y/o un pico TRH-estimulado > o = 30 microU/l. Para cada tema, peso, altura, BMI (el peso/altura (2)) y el ratio de la cintura/cadera fue medido. BMC totales, la densidad mineral del hueso total (BMD), la pierna BMC, los BMD de la pierna, el tronco BMC, los BMD del tronco, el brazo BMC y los BMD del brazo eran resueltos usando la radiografía de la dual-energía absorptiometry. Función de la tiroides (TSH básico y TRH-estimulado, T libre (3) y T libre (4)) era resueltos de las muestras de sangre de ayuno para todos los temas. RESULTADOS: Anova fue conducido dentro de todos los grupos para observar el efecto de la situación de la tiroides y/o la obesidad en BMC y el BMD. No había diferencia estadística para la edad. BMC total fue afectado por la obesidad (p < 0,05) pero no por la situación de la tiroides, el BMD de las piernas fue influenciado perceptiblemente por la función y la obesidad de la tiroides (p < 0,01); el BMD total fue afectado por la situación hipotiroidea (p < 0,05). Una relación directa entre el BMD de la pierna y TSH fue demostrada. CONCLUSIÓN: El hypofunction y la obesidad subclínicos de la tiroides parecen afectar al BMD diferentemente en los segmentos del cuerpo. Una influencia de la fuerza gravitacional parece necesaria para hacer evidente el efecto de hipotiroidismo subclínico sobre el hueso. Una condición del hipotiroidismo subclínico debe ser considerada al evaluar los temas para la osteoporosis, puesto que un BMD medido en el cuello femoral puede inducir la subestimación de la osteoporosis inicial.

Horm Res. 2002;57(3-4):79-84

El estudio del predominio de la enfermedad de tiroides de Colorado.
CONTEXTO: El predominio de la función anormal de la tiroides en los Estados Unidos y la significación de la disfunción de la tiroides siguen siendo polémicos. Los efectos sistémicos de la función anormal de la tiroides no se han delineado completamente, particularmente en casos de fracaso suave de la tiroides. También, la relación entre los síntomas hipotiroideos tradicionales y la función bioquímica de la tiroides es confusa. OBJETIVO: Para determinar el predominio de la tiroides anormal funcione y la relación entre (1) los niveles anormales de la función y de lípido de la tiroides y (2) la función y los síntomas anormales de la tiroides usando pruebas modernas y sensibles de la tiroides. DISEÑO: Estudio transversal. PARTICIPANTES: Participantes en una salud estatal justa en Colorado, 1995 (N = 25 862). MEDIDAS PRINCIPALES DEL RESULTADO: Tirotropina del suero (hormona tiroides-estimulante [TSH]) y concentraciones de la tiroxina (T4), niveles de lípido del suero, y respuestas totales a un cuestionario hipotiroideo de los síntomas. RESULTADOS: El predominio de los niveles elevados de TSH (la gama normal, 0.3-5.1 mIU/L) en esta población era 9,5%, y el predominio de los niveles disminuidos de TSH era 2,2%. El cuarenta por ciento de pacientes que tomaban medicaciones de la tiroides tenía niveles anormales de TSH. Niveles de lípido crecientes de una moda calificada como la función de la tiroides disminuyó. También, los niveles totales malos del colesterol y de colesterol de la lipoproteína de baja densidad de temas con valores de TSH entre 5,1 y 10 mIU/L eran perceptiblemente mayores que los niveles de lípido malos correspondientes en temas eutiroides. Los síntomas fueron divulgados más a menudo en hipotiroideo contra individuos eutiroides, pero las sensibilidades individuales del síntoma eran bajas. CONCLUSIONES: El predominio de la función bioquímica anormal de la tiroides divulgada aquí es sustancial y confirma informes anteriores en poblaciones más pequeñas. Entre los pacientes que tomaban la medicación de la tiroides, los solamente 60% estaban dentro de la gama normal de TSH. Las elevaciones modestas de TSH correspondieron a los cambios en los niveles de lípido que pueden afectar a salud cardiovascular. Los síntomas individuales no eran muy sensibles, pero los pacientes que divulgan síntomas múltiples de la tiroides autorizan la prueba de la tiroides del suero. Estos resultados confirman que la disfunción de la tiroides es común, pueden ir a menudo desapercibidos, y se pueden asociar a los resultados adversos de la salud que se pueden evitar por la medida del suero TSH.

MED del interno del arco. 2000 28 de febrero; 160(4): 526-34

la terapia TSH-controlada de la L-tiroxina reduce niveles de colesterol y síntomas clínicos en hipotiroidismo subclínico: un ensayo de doble anonimato, placebo-controlado (estudio de la tiroides de Basilea).
Este estudio evaluó el efecto de fisiológico, TSH-dirigido, el tratamiento de la L-tiroxina en los lípidos del suero y síntomas clínicos en pacientes con hipotiroidismo subclínico. Asignaron sesenta y seis mujeres con hipotiroidismo subclínico probado (11,7 +/- 0,8 los mIU de TSH,/los litros) aleatoriamente para recibir la L-tiroxina o el placebo por 48 semanas. Reemplazo individual de la L-tiroxina (la dosis mala, 85,5 +/- 4,3 microg/d) fue realizada basó en la supervisión cegadora de TSH, dando por resultado niveles eutiroides de TSH (3,1 +/- 0,3 mIU/litros). Las concentraciones del lípido y las cuentas clínicas fueron medidas antes y después del tratamiento. Sesenta y tres de 66 pacientes terminaron el estudio. En el colesterol del total del grupo de la L-tiroxina (n = 31) y la lipoproteína de la baja densidad el colesterol fue reducido perceptiblemente [- 0,24 mmol/litros, 3,8% (P = 0,015) y -0,33 mmol/litro, 8,2% (P = 0,004), respectivamente]. La disminución del colesterol de la lipoproteína de la baja densidad fue pronunciada más de pacientes con mIU de los niveles de TSH mayor de 12/litros o los niveles de colesterol elevados de la lipoproteína de la baja densidad en la línea de fondo. Una disminución significativa de concentraciones del apolipoprotein B-100 fue observada (P = 0,037), mientras que colesterol de la lipoproteína de alta densidad, los triglicéridos, el apolipoprotein AI, y lipoproteína (a) seguía habiendo los niveles sin cambiar. Dos cuentas clínicas que evalúan los síntomas y las muestras del hipotiroidismo (cuentas de Billewicz y de Zulewski) mejorados perceptiblemente (P = 0,02). Éste es el primer estudio de doble anonimato para mostrar que el reemplazo fisiológico de la L-tiroxina en pacientes con hipotiroidismo subclínico tiene un efecto beneficioso sobre niveles de colesterol de la lipoproteína de la baja densidad y síntomas clínicos del hipotiroidismo. Una reducción importante del riesgo de la mortalidad cardiovascular de 9-31% se puede estimar de la mejora observada en colesterol de la lipoproteína de la baja densidad.

J Clin Endocrinol Metab. El 2001 de oct; 86(10): 4860-6

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