Venta estupenda del análisis de sangre de Life Extension

Revista de Life Extension

LE Magazine septiembre de 2003
El aceite de pescado puede ayudar a corazones diabéticos

Las ventajas corazón-sanas del aceite de pescado son bien sabido. Muchos estudios de la investigación han demostrado una relación entre el consumo de pescados y un riesgo reducido de desarrollar enfermedad cardíaca. Sin embargo, pocos datos existen en la ventaja del consumo de pescados para los diabéticos. Hasta ahora, eso es.

Los investigadores en Harvard examinaron los expedientes dietéticos de más de 5.000 enfermeras de sexo femenino diagnosticadas con el tipo - diabetes 2 que fueron seguidas por 16 años como parte del estudio de la salud de las enfermeras en curso. Encontraron que más los pescados que las enfermeras comieron, y por lo tanto cuanto más ácidos grasos omega-3 consumieron, más bajo su riesgo era de convertirse o de la muerte de enfermedad cardíaca.

La reducción más grande del riesgo fue considerada de las mujeres que comieron la mayoría de los pescados – por lo menos cinco veces por semana – pues eran los 64% menos probables desarrollar enfermedad cardíaca que las mujeres que comieron raramente pescados. Estas mismas mujeres eran también los 52% menos probables morir de enfermedad cardíaca. Estos resultados fueron publicados en la aplicación del 15 de abril de 2003 la circulación: Diario de la asociación americana del corazón.1

“Alto consumo de los pescados – dos a cuatro porciones por semana – puede reducir substancialmente el riesgo de enfermedad cardíaca y de mortalidad coronarias entre gente con el tipo - la diabetes 2,” dice Frank B. Hu, M.D., el autor importante del estudio y al profesor adjunto de la nutrición y de la epidemiología en la escuela de Harvard de la salud pública.

Aunque este estudio implicara solamente a mujeres, el Dr. Hu dijo a revista de Life Extension que él cree que “los resultados pueden aplicarse a los hombres diabéticos también.”

Los investigadores acreditan la mayor parte de la protección cardiovascular obtenida contra el consumo de pescados en su alta composición de ácido graso omega-3. Aunque los mecanismos exactos sean todavía confusos, estas sustancias han mostrado ventajas cardiovasculares numerosas, incluyendo la ayuda prevenir el desarrollo de los coágulos de sangre, evitar un ritmo irregular potencialmente fatal del corazón y la reducción de la presión arterial. Los ácidos grasos Omega-3 también se han demostrado bajar niveles del triglicérido en la circulación sanguínea.

Hay sobre todo dos tipos de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3. El primer tipo, ácido alfa-linolenic, viene en gran parte de los aceites vegetales. El segundo tipo, encontrado predominantemente en aceites de pescado, incluye el ácido eicosapentaenoic (EPA) y el ácido docosahexaenoic (DHA). EPA y el DHA se etiquetan los ácidos grasos “esenciales” porque son necesarios para el desarrollo normal del cerebro y de la retina (el tejido sensible a la luz en la parte posterior del ojo). El cuerpo humano puede convertir una porción de ácido alfa-linoleico en EPA y el DHA.2

Una de las preocupaciones por la obtención de EPA y del DHA de comer pescados es que una cierta especie de pescados puede contener los niveles significativos de contaminantes ambientales, tales como metilmercurio, dioxinas y bifeniles polychlorinated (PCBs). Esto pudo ser especialmente importante para los niños y las mujeres embarazadas o de lactancias.3

“Esto es un problema sin resolver,” dice al Dr. Hu. “Algún pescado contiene más mercurio que otros. La mejor manera de evitar problemas es variar el tipo de pescados que usted come.”

Puesto que las subsidios por enfermedad de pescados se derivan al parecer de sus niveles EPA y de los ácidos grasos del DHA omega-3, se asume que los suplementos del aceite de pescado proporcionan las mismas ventajas cardiovasculares. Sin embargo, los suplementos del aceite de pescado eliminan el riesgo de consumir las toxinas ambientales. “Nuestro estudio no se centró en suplementos,” dice al Dr. Hu. “Sin embargo, teóricamente pueden ser beneficiosos para el tipo - 2 diabéticos.”

Mientras que los ácidos grasos omega-3 han probado ventajas cardiovasculares, su uso como terapia para la enfermedad cardiovascular debe solamente estar además de las medicaciones estándar para los tratamientos de la enfermedad cardíaca bajo supervisión de un médico.

Este problema fue abordado en un editorial de acompañamiento escrito por Scott M. Grundy, M.D., Ph.D., del centro para la nutrición humana en la universidad de Texas Southwestern Medical Center en Dallas. El Dr. Grundy indicó que en la investigación futura el “aceite de pescado suplemental tendría que ser terapia adicionada al otro tratamiento estándar, e.g., drogas antiplaquetarias, betabloqueadores, colesterol-bajando las drogas y angiotensina-convirtiendo los inhibidores enzimáticos.” 2
— El Dr. Marc Ellman

Referencias

1. Hu FB, y otros pescado y toma de cadena larga del ácido graso omega-3 y riesgo de la enfermedad cardíaca y de la mortalidad coronarias del total en mujeres diabéticas. Circulación. 15 de abril 2003; 107(14): 1852-7. Epub 2003 31 de marzo.

2. Grundy SM. Ácidos grasos N-3: prioridad para los ensayos clínicos del infarto postmiocardial. Circulación. 15 de abril 2003; 107(14): 1834-6.

3. Kris-Etherton P.M. Consumo de pescados, aceite de pescado, ácidos grasos omega-3 y enfermedad cardiovascular. Circulación. 19 de noviembre 2002; 106(21): 2747-57.

Las ayudas de la vitamina C transforman a las células madres en las células del corazón

El papel de la vitamina C en el cuerpo puede ser incluso mayor que creído previamente. La nueva investigación ha encontrado que las ayudas de la vitamina C convierten a las células madres embrionarias del ratón que crecen en el laboratorio en las células musculares de músculo cardíaco.1

Las células madres embrionarias son las células no especializadas que se derivan de los primeros tiempos muy del desarrollo fetal. Estas células pueden convertir en cualquier tipo de célula en el cuerpo con un proceso llamado diferenciación. Los investigadores esperan que la capacidad de transformar estas células en las células viables del corazón en el laboratorio pueda llevar a los tratamientos eficaces para la incapacidad del fracaso- del corazón del corazón para bombear bastante sangre para suministrar correctamente el cuerpo. El paro cardíaco ocurre cuando el corazón se daña perceptiblemente, a menudo de un ataque del corazón o de una enfermedad genética.

La asociación americana del corazón estima que más de 50.000 pacientes del corazón-fracaso mueren cada año en los Estados Unidos solamente. Quizás la capacidad de trasplantar las células sanas del corazón en los corazones enfermos de estos pacientes guardará a estos pacientes el vivir vidas más largas y mejores.

“Aunque los hallazgos de este estudio son muy preliminares en cuanto a su impacto en vidas humanas, esta línea de investigación tiene implicaciones enormes para el cuidado futuro de millares de pacientes que desarrollen paro cardíaco cada año,” dijo a Robert O. Bonow, M.D., presidente de la asociación americana del corazón en una declaración oficial. La “identificación de mecanismos para transformar a las células madres en las células musculares de músculo cardíaco distinguidas es un paso importante hacia realidad clínica.”2

Para su estudio, que fue publicado en la aplicación del 15 de abril de 2003 la circulación: El diario de la asociación americana del corazón, investigadores probó 880 sustancias bioactivas, incluyendo las drogas y las vitaminas, para ver si incitaron a las células madres del ratón transformar en las células del corazón.3

“Salimos solamente uno de los 880 para encenderse para arriba, y eso era de ácido ascórbico, la sustancia química conocida comúnmente como vitamina C,” dijo a Richard T. Lee, M.D., autor mayor del estudio. Lee es profesor adjunto de la medicina en la Facultad de Medicina de Harvard y el hospital de Brigham y de las mujeres en Boston y un conferenciante en la ingeniería biológica en Massachusetts Institute of Technology en Cambridge, Massachusetts.

Muchas ventajas de la vitamina C se han atribuido a su capacidad de neutralizar los oxidantes. Sin embargo, los investigadores de este estudio creen que la capacidad de la vitamina C de promover la diferenciación cardiaca de células madres está sin relación a sus capacidades antioxidantes. Esto es porque otros compuestos del antioxidante probaron, incluyendo la vitamina E, no promovió el desarrollo de las células del corazón.

“La significación real del estudio es que indica que podremos encontrar otras maneras de generar las células del corazón de las células madres más eficientemente,” dijo a Lee. “También plantea preguntas interesantes sobre el papel de la vitamina C en el desarrollo del corazón del embrión.”

— El Dr. Marc Ellman

Referencias

1. El ácido ascórbico de Takahashi T. y otros aumenta la diferenciación de células madres embrionarias en miocitos cardiacos. Circulación. 15 de abril 2003; 107(14): 1912-6. Epub 2003 31 de marzo.

2. www.americanheart.org/presenter.jhtml?identifier=3010515

3. Tomosaburo T, y otros ácido ascórbico aumenta la diferenciación de células madres embrionarias en miocitos cardiacos. Circulación 2003; 107:1912.

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