Venta estupenda del análisis de sangre de Life Extension

Revista de Life Extension

LE Magazine abril de 2003

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William Faloon
William Faloon

Los agentes carcinógenos están por todas partes,
¿Pero usted tiene que preocuparse?

Un número creciente de americanos está modificando su forma de vida para evitar la exposición a las sustancias químicas tóxicas.1 ésos que intentan mantener buena salud está permaneciendo lejos de humo del cigarrillo, de agua del grifo, de comidas gen-que se transforman y de otros portadores cancerígenos.

A pesar de estos esfuerzos heroicos, dos estudios nuevamente lanzados muestran que nuestros cuerpos tienen repositorios químicos tóxicos convertidos.

Después de décadas de estudiar los agentes carcinógenos en aire, el agua y la comida, científicos pueden ahora medir la magnitud de contaminación química en seres humanos vía análisis de la sangre y de orina.2 que resulta que incluso la gente consciente de la salud tiene sitios significativos convertidos de la contaminación.

El primer estudio fue llevado por la Facultad de Medicina del monte Sinaí en Nueva York y probado para 210 diversas sustancias químicas.3 esto eran el análisis más grande de las sustancias químicas industriales comúnmente encontradas examinadas nunca en seres humanos. Los hallazgos revelaron que los temas contuvieron una media de 91 compuestos, más cuyo no existió hace 75 años. De estos compuestos tóxicos, 76 de ellos se han ligado al cáncer y todos los temas de prueba los llevaron. Había un alto predominio de la contaminación del bifenil polychlorinated (PWB), un agente carcinógeno potente que fue prohibido en los E.E.U.U. en 1976, pero se utiliza en otros países y reside en el ambiente por décadas.

El segundo estudio fue conducido por los centros para el control y prevención de enfermedades (CDC).4 que estudia proporcionó los datos estadísticos relevantes a las cargas de cuerpo de los E.E.U.U. de 116 diversas sustancias químicas y confirmó muchos de los hallazgos del primer estudio. Tomados juntos, estos dos estudios independientes documentan que los cuerpos de los ciudadanos de los E.E.U.U. se han contaminado con una miríada de sustancias químicas mortales. Cuando uno considera cientos de miles de millones de los dólares gastados por la Agencia de Protección Ambiental (EPA), la Agencia de Medicamentos y Alimentos (FDA) y otras agencias reguladoras, llega a ser agudo obvio que el gobierno no ha podido completamente proteger el público contra la exposición a estos agentes carcinógenos ambientales.

En una declaración lanzada por una organización no lucrativa llamada el grupo de trabajo ambiental (que organizó el primer estudio), él declara:

Cargan a la “gente con las sustancias químicas. Algunos son agentes carcinógenos sabidos, y muchos están prohibidos. Hay algo sobre las cuales la ciencia no conoce virtualmente nada cuando se trata de efectos sobre la salud potenciales. Necesitamos un acercamiento del sentido moderno, común a identificar y a proteger el público contra efectos sobre la salud posibles de la exposición a largo plazo a los niveles bajos de sustancias químicas múltiples.”5

Una visión contraria

Consideran al Dr. Bruce Ames uno de los primeros expertos en la mutación de gen. Uno del Dr. Ames ' la mayoría de las realizaciones notables es la invención de la “prueba de Ames” esas medidas los efectos que se transforman del gen de diversos compuestos, tales como agentes carcinógenos ambientales.

El Dr. Ames ha publicado extensivamente el material sobre los agentes carcinógenos naturales que causan el cáncer en roedores de laboratorio, o se ha mostrado para transformar genes cuando está probado con las bacterias (prueba de Ames).6

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Es argumento del Dr. Ames sintético ' que incluso si podríamos eliminar todos los agentes carcinógenos, nos todavía expondrían a muchos otros agentes carcinógenos naturales con nuestra dieta.6 según el Dr. Ames, hay sustancias químicas naturales incluso en la comida sana que comemos que se han mostrado para ser carcinógenos en roedores de laboratorio o para haber sido mostrados para ser “mutágenos” porque pueden dañar genes de la DNA. Los mutágenos se pueden también pensar en como agentes carcinógenos posibles.7,8,9 pruebas mutágenos tales como la prueba de Ames son de uso frecuente como indicadores rápidos predecir cómo una sustancia química es probablemente causar el cáncer.
Se ha puesto de manifiesto que muchas sustancias químicas naturales, que son abundantes en nuestro suministro de alimentos, cáncer de la causa en roedores cuando adentro alimentadas las altas dosis sobre el curso de la vida del animal.10

Por ejemplo, plantas que los seres humanos comen los pesticidas naturales de la producción que en la evolución les han permitido sobrevivir ataque del insecto. La ingestión dietética humana de estos pesticidas naturales es cerca de 10.000 veces más arriba la toma que humana de los pesticidas sintéticos (clasificados como agentes carcinógenos del roedor.)6 es decir consumidores que elijan preocuparse de comer las sustancias químicas sintéticas mostradas para causar el cáncer en roedores debe entender que la dieta humana es llena de sustancias químicas naturales también mostradas para causar el cáncer en roedores.11

El Dr. Ames y sus socios no cree que los residuos de agentes carcinógenos sintéticos del roedor en nuestra dieta son probables plantear un riesgo de cáncer en las cantidades que consumimos en un diario, la publicación mensual, o la base anual.12 inversamente, señalan a los muchos agentes carcinógenos naturales que son las pesticida-sustancias químicas naturales que las plantas producen para rechazar o para matar a depredadores. Aproximadamente de los diez milésimos tales pesticidas naturales que ocurrían en la dieta, solamente cerca de 60 se han probado en experimentos del roedor. Estas sustancias químicas se encuentran en una amplia variedad de nuestras plantas de comida: Coles de Bruselas, cantalupo, coliflor, cerezas, pimientas de chile, cacao, ajo, uvas, col rizada, lentejas, lechuga, y rábano-al nombre apenas algunos.

El Dr. Ames cree que el consumo de pequeñas dosis de los agentes carcinógenos del roedor, si de origen natural o sintético, es poco probable plantear un peligro de cáncer a los seres humanos.13,14,15 el simple hecho es que los agentes carcinógenos y los mutágenos están por todas partes en propio suministro de los alimentos de la madre naturaleza.

El Dr. Ames echa duda en el peligro verdadero de los agentes carcinógenos del roedor basados en cómo los estudios del roedor fueron hechos en la relación a lo que consumirían los seres humanos en el mundo real. Por ejemplo, el pan contiene un agente carcinógeno potente del roedor llamado furfural. Pero cuando la diferencia en peso corporal entre un ser humano y un roedor se tiene en cuenta, sobre la base de los datos disponibles del laboratorio, una persona tendría que comer 82.600 rebanadas de pan por el día por años para consumir una cantidad de furfural igual a la cantidad que aumentó el riesgo de cáncer en roedores.

Reducción de la toma de comida

El Dr. Ames señala un finger en la alta dieta de la caloría que ha llegado a ser corriente en los Estados Unidos. Una toma constante de calorías excesivas contribuye a la obesidad, con su riesgo más alto asociado de la enfermedad cardíaca, del cáncer y de muchas otras enfermedades.16 interesante, la aportación calórica excesiva se ha llamado “la mayoría” del agente carcinógeno destacado en estudios de la carcinogenicidad del roedor. El peso corporal es un buen calculador del riesgo de una rata de cáncer tal y como se muestra en de comparaciones de ratas en dietas caloría-restrictas contra ésos en una dieta sin restricción (ratas permitidas para comer todos lo que quieren.)

Según el Dr. Ames, en nuestra búsqueda para reducir riesgo de cáncer manipulando nuestra dieta, debemos centrarnos en los desequilibrios dietéticos en lo que comemos, no en las sustancias químicas del rastro.17 estudios epidemiológicos numerosos han indicado que esa gente que consumen un alto de la dieta en frutas y verduras tenga un más poco arriesgado de diversos tipos de cáncer.18 esto es verdades a pesar de que las sustancias químicas naturales que son también agentes carcinógenos del roedor ocurren abundante en muchas de estas mismas frutas y verduras.La nota 19 que la población estudió bajó su riesgo de cáncer aunque su comida contuvo probablemente residuos de pesticida sintéticos, sugiriendo que el alto consumo de la fruta y verdura era todavía protector contra cáncer.20

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