Venta del cuidado de piel de Life Extension

Revista de Life Extension

LE Magazine julio de 2001

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Grasas para la vida

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Imagínese una clase de grasa que podría ayudar a reducir los niveles de colesterol, tensión arterial baja, demencia de la lucha y a retrasar el proceso del envejecimiento. Esta grasa sería mejor que cualquier droga sabida. Mejor de todos, es una no fantasía sino una realidad. Estamos hablando de ciertos ácidos grasos poliinsaturados, naturales, cuyos efectos beneficiosos se han documentado en millares de estudios durante la última década. De la importancia crucial, sin embargo, está tomando los ácidos grasos esenciales derechos en el equilibrio correcto.

Los años de mensajes en conflicto sobre el papel de la grasa en nuestra dieta han causado mucha confusión e incluso escepticismo hacia la nueva información. A pesar de progreso científico, pocos mensajes comerciales se basan hoy en conocimiento científico actual. En lugar son medias verdades e información falsa deliberadas de las compañías impacientes vender sus “productos sin grasa” y “colesterol-libres”. Se ocultan los hechos que el azúcar y las grasas hidrogenadas en sus productos son los culpables reales que aumentarán la propia producción del cuerpo de colesterol o de otras grasas malsanas, causando exactamente el daño probablemente evitado.

La grasa es necesaria para la vida. Es un componente clave en almacenamiento de la química y de energía del cuerpo. Conocer la diferencia entre los ácidos grasos esenciales beneficiosos (EFAs) y las grasas dañinas es de importancia crucial para la salud y la longevidad. La investigación extensa ha clarificado que una toma reducida o imbalanced de EFAs desempeña un papel significativo en el desarrollo de muchas enfermedades degenerativas cardiovasculares, neurológicas, metabólicas y otras relativas a la edad.

Esta investigación ha destacado dos particularmente ácidos grasos beneficiosos, GLA y DHA, y ha señalado a un equilibrio ideal entre ellos que podrían guardar contra enfermedad y desordenes relativos a la edad de maneras del mucho-doblez. Éstos los ácidos grasos dominantes protegen el sistema cardiovascular, bajando la presión arterial, aumentando el buen colesterol (HDL) mientras que bajan malos niveles del colesterol (LDL) y del triglicérido. Reducen reacciones de la tensión, y pueden mejorar resistencia a la insulina. Las ayudas de GLA invierten los efectos del envejecimiento sobre el metabolismo del ácido graso, mientras que el DHA es esencial para el desarrollo y el mantenimiento de las funciones del cerebro, siendo de la importancia crucial para los niños, así como para los ancianos en la prevención y el tratamiento de la demencia.

La fuente sabida más rica de GLA es el aceite de la borraja (el 23% GLA), mientras que el DHA es abundante en pescados de la agua fría. GLA y el DHA hacen a un equipo maravilloso para la salud y la longevidad.

Aceite Omega-3 y omega-6

Los ácidos grasos sirven como unidades de creación de células nerviosas, de membranas celulares y de mensajeros bioquímicos tales como prostaglandinas. Los ácidos grasos esenciales (EFAs) no se pueden producir dentro del cuerpo y por lo tanto no se deben proporcionar con la dieta. Si la dieta está careciendo en EFAs, las grasas saturadas tomarán el lugar de EFAs dentro de las membranas celulares, reduciendo fluidez de la membrana y eficacia, y de tal modo comenzando un proceso del desarrollo prematuro del envejecimiento y de la enfermedad. Además, tomando las clases correctas de EFAs en las proporciones correctas, podemos maximizar la producción de prostaglandinas beneficiosas y de otros mensajeros químicos, mientras que minimizan la producción las dañinas.

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Consiguiendo el omega-6 y el omega-3 los ácidos grasos en las proporciones correctas pueden reducir el mún colesterol de LDL y aumentar el buen colesterol de HDL

Hay dos familias de EFAs: ácidos grasos omega-3 y omega-6. Los estudios experimentales confirman que una combinación equilibrada de estas dos familias es esencial para el efecto máximo en la baja de la presión arterial, la mejora del perfil del lípido del suero y la reducción de ateroesclerosis. Cuando los aceites dietéticos omega-6 y omega-3 fueron utilizados por separado y en la combinación en un estudio en la regresión de la ateroesclerosis experimental en conejos, los niveles de colesterol disminuyeron más rápidamente en el grupo alimentaron los aceites de la combinación. En este grupo había también una reducción triple de placas ateroscleróticas en la aorta comparada a los animales no tratados (Khalilov y otros, 1997).

Un estudio ambicioso de diversos ratios y de dosificaciones de EFAs, dados a 20 monos de Vervet durante un período de 12 semanas, documentó la importancia de conseguir estos ácidos grasos esenciales en la proporción correcta. Los resultados indican que una combinación de omega-6 y de omega-3 (en este caso, GLA y EPA), en una proporción que se extiende de 2:1 a las piezas del 4:1 (dos a cuatro de omega-6 a una porción de omega-3), es la combinación ideal para reducir el mún colesterol de LDL, aumentan el buen colesterol de HDL y mejoran así el ratio del colesterol de LDL/HDL (van Jaarsveld y otros, 1997).

Este hallazgo conforma con recomendaciones por varias agencias de la salud en todo el mundo, incluyendo la Organización Mundial de la Salud, la fundación británica de la nutrición y la sociedad de Japón para la nutrición del lípido. De acuerdo con pruebas que un ratio elevado de omega-6 a los ácidos grasos omega-3 es un factor de riesgo importante para muchas enfermedades crónicas, estas agencias recomiendan un ratio que se extiende aproximadamente de 2:1 al 4:1 (Horrocks y otros, 1999). Debido al nivel desproporcionado de omega-6 engrasa en la dieta americana típica, él es preferible al suplemento en el más bajo de esta gama, en un ratio de dos porciones de omega-6 un a los aceites de la parte omega-3.

GLA Y DHA

Para expresar su actividad biológica completa, los dos “padre” EFAs, el ácido linoleico (omega-6) y el ácido alfa-linolenic (omega-3) se deben metabolizar en varios pasos con la ayuda de las enzimas importantes. En este proceso GLA (ácido gamma-linolenic) se produce del ácido linoleico, y DHA (ácido docosahexaenoic) así como EPA (ácido eicosapentaenoic) del ácido alfa-linolenic. El alto ratio del ácido linoleico (omega-6) al ácido alfa-linolenic (omega-3), encontrado típicamente en dietas occidentales, inhibirá la absorción y la conversión del ácido alfa-linolenic debido a la competencia para las mismas enzimas entre los dos EFAs.

Prostaglandinas
El el bueno y malo

Demasiada prostaglandina E2 puede llevar a la enfermedad degenerativa, mientras que los niveles de la prostaglandina beneficiosa E1 y E3 protegen el cuerpo. Aquí está una breve descripción de cómo estas prostaglandinas funcionan en el cuerpo:

• La prostaglandina E1 evita que las plaquetas de sangre se peguen juntas, de tal modo ayudando a prevenir los ataques y los movimientos del corazón causados por los coágulos de sangre. Relaja los vasos sanguíneos, mejorando la circulación y bajando la presión arterial. Reduce la inflamación, hace que la insulina trabaja más eficazmente y aumenta la función del linfocito T del sistema inmune. GLA aumenta esta prostaglandina beneficiosa.

• La prostaglandina E2 promueve la agregación de la plaqueta, el primer paso a la formación del coágulo, aumentando el riesgo para el ataque y el movimiento del corazón. Hace que los riñones conservan el sodio, llevando a la retención del agua, y causa la inflamación. Las dietas altas en las grasas saturadas (ácido araquidónico) aumentan niveles de esta prostaglandina favorable-inflamatoria.

• La prostaglandina E3 tiene funciones similares como prostaglandina E1. También tiene un efecto potente de prevenir el lanzamiento del ácido araquidónico almacenado en membranas celulares y de su conversión a la prostaglandina E2. Los ácidos grasos Omega-3 son la fuente de esta prostaglandina beneficiosa.

El primer paso en ambos estos procesos de conversión es controlado por la enzima D6D (desaturasa delta-6). Desafortunadamente, la actividad de D6D disminuye con edad, y se reduce en algunos individuos incluso en una edad más joven (Horrobin, 1981). Esto no sólo inhibe la síntesis de GLA y del DHA, pero también lleva a un desequilibrio de la prostaglandina con la disminución de las buenas prostaglandinas series-1 y series-3 y de otros eicosanoids beneficiosos, que exhiben efectos antiinflamatorios e inmunoreguladores potentes. La capacidad reducida de convertir al padre EFAs a GLA y al DHA se asocia a condiciones incluyendo la enfermedad cardiovascular, la diabetes, el alcoholismo, el dermatitis atópico, el síndrome premenstrual, la artritis reumatoide y el cáncer (Bolton-Smith y otros, 1997; Leventhal y otros, 1993; Horrobin, 1993), así como aprendiendo déficits y el desarrollo de la demencia.

Las noticias emocionantes son que la suplementación con GLA y el DHA puede evitar la función empeorada de D6D, y restauran los niveles de las buenas prostaglandinas. Por otra parte, la suplementación de GLA aumenta realmente la actividad de D6D, invirtiendo el efecto del envejecimiento sobre la enzima sí mismo (Biagi y otros, 1991). De esta manera, la suplementación de GLA mejora el metabolismo los ácidos grasos de omega-6 y de omega-3. También se ha puesto de manifiesto que omega-3 los ácidos grasos DHA y EPA limitan la producción de las malas prostaglandinas series-2 previniendo el lanzamiento del ácido araquidónico de las membranas celulares, inhibiendo su metabolismo posterior. Una alta cantidad del ácido linoleico (omega-6), por otra parte, limita la disponibilidad del ácido alfa-linolenic (omega-3) como precursor para las buenas prostaglandinas series-3 y estimula la formación de ácido araquidónico, del precursor a las malas prostaglandinas (series-2) y de otros eicosanoids favorable-inflamatorios.

Biagi y otros (1991) estudió las ratas viejas y jovenes que fueron alimentadas una dieta GLA-rica o una dieta del control. Los animales viejos alimentaron la dieta del control mostraron una disminución clara en el nivel de metabilitos de delta-6-desaturated del omega-6 y de la serie omega-3. En el grupo de GLA de ratones viejos no había disminución de estos metabilitos.

Un estudio de más de 10.000 hombres y mujeres de mediana edad en Escocia mostró que el envejecimiento influencia la composición de ácido graso del tejido (graso) adiposo independientemente de la dieta (Bolton-Smith y otros, 1997). El estudio confirma los hallazgos experimentales anterior mencionados de una disminución relativa a la edad en el paso tarifa-limitador de delta-6-desaturation, y además descubierto una mayor disminución en mujeres que en hombres. Los resultados indican que un aumento en GLA dietético podría compensar el desequilibrio relativo a la edad en niveles del ácido graso.

GLA y el DHA ambos tienen efectos preventivos sobre ataques de la ateroesclerosis y del corazón bajando los lípidos de la presión arterial y del suero y reduciendo reacciones cardiovasculares a la tensión. Mientras que GLA además tiene efectos antienvejecedores, el DHA tiene un papel único en el desarrollo y el mantenimiento del sistema nervioso. Ha demostrado ser importante para el desarrollo, aprender y el comportamiento en niños así como para la prevención y el tratamiento de la demencia.

Enfermedad cardiovascular

Los efectos beneficiosos de GLA y del DHA sobre el sistema cardiovascular se han documentado extensivamente en estudios experimentales y del ser humano: modere solamente presión arterial constante que baja efectos, reducciones significativas de los lípidos del suero, e influencia beneficiosa en la resistencia a la insulina que desempeña un papel grande en el desarrollo de los ataques de la diabetes, de la ateroesclerosis y del corazón. Mucha investigación se centra actualmente en desenredar los mecanismos del mucho-doblez de la acción detrás de estas influencias favorables.

Hipertensión

La detección temprana es de gran importancia, desde estilo de vida cambia así como la medicación es probable prevenir el desarrollo adicional de complicaciones serias. La incorporación de GLA y del DHA en la dieta ha demostrado ser uno de estos cambios que pueden reducir la presión arterial y ayudar más bajo al riesgo de ataques, de movimiento y de insuficiencia renal del corazón.

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El aceite de la borraja y el DHA tienen presión arterial que baja efectos

En contraste con creencias anteriores, ahora sabemos que una presión arterial sistólica estable (debajo de 140 mmHg) es igualmente o aún más importante que una presión diastólica “normal” (menos de 90 mmHg). La presión arterial sistólica aumenta con el envejecimiento como resultado de la tiesura creciente de las arterias y es un calculador más fuerte del riesgo en los ancianos que la presión diastólica. Una presión de pulso (la diferencia entre la presión sistólica y diastólica) de más de 60 es marcador para la ateroesclerosis avanzada e indica un de alto riesgo para un evento cardiovascular.

En la mayoría de los casos de la hipertensión (el 95%) ninguna razón específica se puede encontrar para la presión elevada, una condición conocida como hipertensión esencial o idiopática. Resultados de un clínico, de doble anonimato, estudio de la cruce por 1988) ayudas de Vientre y otros (la hipótesis que la deficiencia de la enzima D6D, así que campo común en el envejecimiento, puede hacer a una parte importante en la etiología de la hipertensión idiopática. El estudio además valida los hallazgos anteriores que un ratio de 2:1 de GLA y de DHA/EPA es beneficioso en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

Este ensayo implicó a 25 pacientes no-obesos con la hipertensión esencial del suave-moderado. Dieron un grupo las cápsulas que contenían 360 el magnesio GLA y 180 el magnesio EPA/day, mientras que el otro grupo recibió las cápsulas que contenían solamente el ácido linoleico y el ácido alfa-linolenic, el padre EFAs que necesitan la enzima D6D para su metabolismo a GLA y a EPA/DHA. La presión arterial sistólica media en el primer grupo fue reducida perceptiblemente (~ 10%) después de 8 a 12 semanas de la terapia, mientras que no había cambio significativo en el segundo grupo, indicando que la deficiencia de la enzima D6D es probable promover un aumento de la presión arterial.

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